
Es mucho lo que puede decirse del poeta y su obra. Notable relevancia adquiere su búdica o mística presencia en el concierto de las letras en Chile… Diría que más que su notable erudición y memoria extraordinaria, admiro su notable humildad, el desprecio a los honores y todas esas “enjundias” que tanto gustan a ciertos poetillas y de las que rehuía. Maestro en todo aspecto, especialmente en detener el tiempo en un bar y darse el gusto de charlar con los parroquianos. Que importaba el arte institucional. Para él, era más valioso compartir y beber los nutrientes de gente verdadera, aquella gente del pueblo cuyas vidas mínimas no lo eran para él. Recordar su obra, transmitirla y admirar su constructivismo lárico, nostalgia por la infancia perdida, las raíces disgregadas… es el trabajo de muchos a quienes ha motivado y ven en sus versos la palabra simple, la imagen bella y la intertextualidad exacta. Mucho dirán de su trabajo, pero no podrán negar que no sucumbió a la sombra del paraguas de Neruda, como también, ileso libró de los asedios de la antipoesía. Sus versos son los paseos cotidianos del espíritu, el vuelo de las aves en el horizonte o el silbato del tren despertando la ciudad… del pueblo fantasma.

Los temerosos de los brujos vecinos
lanzan puñados de sal al fuego
cuando pasan las aves agoreras.
Mis amigos buscadores de entierros
en sueños hallan monedas de oro.
Los despierta el jinete del rayo
cayendo hecho llamas entre ellos.
Medianoche de San Juan. Las higueras
se visten para la fiesta.
Eco de gemidos de animales
hundidos hace milenios en los pantanos.
Los chimalenes reúnen las ovejas
que huyeron del corral.
Aúllan los perros en casa del avaro
que quiere pactar con el Diablo.
Ya no reconozco mi casa.
En ella caen luces de estrellas en ruinas
Como puñados de tierra en una fosa.
Mi amiga vela frente a un espejo:
espera allí la llegada del desconocido
anunciado por las sombras más largas del año.
Al alba, anidan lechuzas en las higueras de luto.
En los rescoldos amanecen huellas de manos de brujos.
Despierto teniendo en mis manos hierbas y tierra
de un lugar donde nunca estuve.
(Jorge Teillier)
El poeta Jorge Teillier murió el 22 de abril de 1996 y sus restos descansan en el cementerio de La Ligua.
A. Navero (invierno 24 de junio de 2007)



















Jorge Teillier
Que gran poeta, que gran dia para recordarlo
Gracias
BELLA DURMIENTE SIGLO XX
Elle avoit eu le temps de songer..."
Charles Perrault.
¿En qué soñaba la Bella Durmiente
en su sueño que duró cien años?
¿Soñaba con la música muda
de los polvorientos oboes,
o con el hervir de las ollas
que las cocineras descuidaban?
¿Soñaba con los trabajos
de su hermana la Primavera
que sin esfuerzo le preparaba
el encaje de los duraznos
para su boda interminable?
¿O con aquellos dedales de oro
que ella olvidó entregarle
para que la amaran las agujas?
Tal vez soñaba que era una cierva
y que el cocinero piadoso
la hería para salvar a una nuera de una Ogresa.
O soñaba que su hijo era el día
y que la aurora era su hija
y que su abuelo era el tiempo
que pretendía devorarlos.
Tal vez soñaba con bosques
donde no habrá ardillas ni lobos,
ni príncipes que pierden su camino
ni niños que crean en hadas.
Tal vez soñaba con los tiempos
donde se preguntará qué es un pájaro
y donde la luna será sólo
una moneda inservible.
Amigo, no preguntes nunca
en qué soñaba la Bella Durmiente,
que este refrán te lo recuerde:
no hay mejor despertar que el sueño.
Il estoit plus embarassé...
Mi Respeto por las Opiniones ajenas, supera la idea de publicar las mias.