Aproximación a la política basada en Internet.
Con
cuantos choques de opiniones y alternativas de información nos encontraremos
durante este año 2009 en Chile, año de promesas y proyectos electorales, cual
más cual menos creíble para las personas que votan y los movimientos que ellas
puedan integrar. Los movimientos del siglo XXI, acciones colectivas
intencionadas dirigidas hacia la transformación de los valores y las
instituciones sociales, se manifiestan en y a través de Internet. Es lo que
señala Manuel Castells en su libro “La Galaxia Internet” y agrega también que
la comunicación de los valores y la movilización en torno al sentido son
fundamentales, en el contexto de movimientos sociales tales como los
nacionalismos y las religiosidades que son muy viejos en sus principios, pero
adquieren un nuevo significado cuando se convierten en trincheras de la
identidad cultural, , construyendo la autonomía social en un mundo dominado por
flujos de información homogénea y globales.
Agrega Castells que los movimientos
culturales que defienden o proponen determinados modos de vida o sentido, se
construyen en torno a sistemas de comunicación, como Internet y los medios de
comunicación. “Porque ésta es la vía principal para llegar -dice el
investigador español- a aquellas personas que pudieran compartir sus valores y,
desde ellas, poder influir en la conciencia de la sociedad. De este modo,
cuando la world wide web se difundió a escala global y el acceso a Internet
comenzó a ser fácil de manejar, las redes informáticas comenzaron a
diferenciarse según las ideologías de sus miembros y los activistas sociales se
concentraron en fomentar la participación ciudadana y redefinir la democracia”.
Y he aquí que dichos activistas,
desde mi punto de vista, compiten por un lugar ante la opinión pública, con
promesas de cambio o sugerencias de mejoramiento de situaciones específicas,
porque ahora que el discurso político en el país se desgasta en una
recriminación mutua por a, b o cé situaciones... y mientras tanto, la
ciudadanía toma las riendas y
mediante las redes sociales que potencia internet, se coloca en el debate.
Ahora que las oleadas de consecuencias de crisis financiera internacional
llegan a nuestro país, empezando por la cesantía y la necesaria reconversión
laboral, ahora que el dinero escasea en el hogar, de que otra manera si no es
mediante herramientas gratuitas de Internet, los ciudadanos en capacidad de
votar podrían dialogar y presentar sus quejas y puntos de vista, sus planes y
proyectos, sobre todo dialogar acerca de las opciones electorales y lo bueno y
lo malo de tal o cual candidato.
Es asi debido a que, tal como dice
Alain Touraine, citado en el libro “Sociedad Civil y Teoria Política”, de Jean
L. Cohen y Andrew Arato: “El espacio público rigurosamente limitado en una
sociedad burguesa, fue ampliado hasta abarcar los problemas del trabajo de una
sociedad industrial y ahora se difunde por todos los campos de la experiencia…
Los principales problemas políticos hoy en día tratan directamente con la vida
privada: La fecundación y el nacimiento, la reproducción y la sexualidad , la
enfermedad y la muerte y, de una manera diferente, el consumo de los medios de
masas en los hogares… La distancia entre la sociedad civil y el Estado está
aumentando, en tanto que la separación entre la vida privada y la pública está
desapareciendo”.
La vida privada y pública, aquella
dualidad que cualquier hombre o mujer en este país, que se sienta capaz para
ser elegido para gobernar o legislar, administra con cuidadosos criterios para
tener un poco más de credibilidad, con resultados que bien pueden llegar a ser
malos ó favorables. La moda de Obama, la de hacer explícitas sus intenciones
políticas y gubernamentales mediante videos visibles con Youtube, tienen un
alcance global, estrategia que es imitada en nuestro país por diversos
candidatos presidenciales y parlamentarios, de los cuáles también hay en
Facebook perfiles y paginas relativas, como también sitios web y blogs de
comentarios, donde la polémica y la censura deben ser administradas
responsablemente.
Rafael Rubio Núñez, en un artículo denominado “La
nueva comunicación política: lenguaje, blogs, videoblogs y comunidades
sociales”, destaca: La centralización de los mensajes y la generalización de
los medios audiovisuales obligaron a un replanteamiento de la forma de hacer
política, sólo los que se adaptaron a las nuevas circunstancias lograron
mantenerse en la arena política. Desde entonces los partidos políticos han ido
modificando su forma de dirigirse a los ciudadanos siguiendo los nuevos
esquemas de la representación simbólica, con especial incidencia en el uso de
técnicas de imagen a través de los medios de comunicación y especialmente del
sector audiovisual. Los elementos protagónicos de la vida política pasaron a
ser el poder de los votos y la seducción, relegando a un segundo plano la
fuerza de la razón”.
Y agrega: “Sólo conociendo el estado de la opinión
pública podremos definir con claridad nuestros objetivos. A la hora de definir
éstos hay que tener en cuenta que lo primero en una comunicación como la
política, que en último término busca reacciones a “plazo electoral”, los
estímulos que habitualmente generan reacciones inmediatas, “hoy y ahora”, son difíciles
de capitalizar en un medio o largo plazo. De ahí que las acciones de
comunicación deban centrarse no en la reacción sino en la percepción que van
generando en el receptor. Esto obligará al emisor a recordar hechos y
acontecimientos, ser capaz de canalizar y agrupar estas sensaciones y
convertirlas en percepciones”. El artículo está disponible completo en este vínculo






