Primeras unidades de Yodo Radiactivo en cápxulas se producen en la CCHEN
Gracias a un nuevo procedimiento desarrollado e implementado por el personal del LPRI ubica a la CCHEN a nivel internacional en cuanto a la tecnología utilizada para fraccionar y suministrar I-131.
Gracias al esfuerzo de profesionales
de la Comisión Chilena de Energía Nuclear, CCHEN, por desarrollar e implementar
nuevos procesos en la producción, fraccionamiento y suministro de
radioisótopos, el viernes 28 de Noviembre de 2008, en el Laboratorio de
Producción de Radioisótopos, LPRI, se produjeron las primeras unidades de Yodo
radiactivo (I-131) en cápsula, con actividad de 15, 30 y 50 milicurie
respectivamente.
El suministro de Yodo radiactivo en
cápsulas tiene considerables ventajas con respecto a la forma tradicional de
distribución como solución de ioduro de sodio. Una de estas ventajas se
encuentra en el aspecto de seguridad radiológica tanto para los operadores de
producción como para los pacientes. Ya que, las cápsulas contienen un
excipiente que adsorbe el Yodo radiactivo manteniéndolo solidificado en el
interior, eliminando el riesgo de derrames y posterior contaminación de
personas y superficies. Otra gran ventaja es que no es necesario fraccionar
este radioisótopo para suministrarlo a cada paciente, lo que significa una
disminución considerable de la dosis absorbida por médicos y tecnólogos. Las
cápsulas se suministran con la cantidad de I-131 exacta para cada paciente,
dependiendo si se trata de diagnóstico o terapia.
El Yodo radiactivo, I-131, ha sido
usado tanto para el diagnóstico como para terapia en patología tiroídea por más
de 50 años, constituyéndose en uno de los procedimientos más antiguos y con
mayor experiencia en Medicina Nuclear. El I-131 es un isótopo radiactivo con
una vida media de 8,04 días. El principio básico que justifica su uso en
terapia es la propiedad fisiológica única que posee la glándula tiroides de
concentrar dicho elemento. De este modo, es posible entregar en forma local y
dirigida una alta dosis de radiación en el tejido tiroídeo respetando el resto
del organismo.
Cómo se encapsula el Yodo radiactivo
El proceso se realiza en el interior de una celda blindada y consiste en
dosificar la solución de I-131 o Yodo radiactivo en forma automática en
cápsulas de gelatina que contienen una mezcla de productos químicos llamado excipiente.
Este excipiente adsorbe el radioisótopo y lo retiene en el interior como un
sólido, luego la cápsula es cerrada, dispuesta en un blindaje especial,
calibrada, y preparada para su embalaje y despacho. El blindaje está
especialmente diseñado para que el paciente lo abra, asistido por el médico o
tecnólogo, e ingiera fácilmente la cápsula con I-131 que se encuentra en el
interior. Este nuevo procedimiento desarrollado e implementado por el personal
del LPRI, ubica a la CCHEN a nivel internacional en cuanto a la tecnología
utilizada para fraccionar y suministrar I-131 para uso en medicina nuclear.
Fuente: www.cchen.cl
Personalmente encuentro que este es
un gran paso por la medicina nuclear nacional, felicitaciones a los muchachos
de la CCHEN.






