Cadena de Favores: ¡El mundo puede cambiar!

Por Silvia Miranda.
Todos hemos soñado más de alguna vez
con cambiar el mundo. Otras tantas, conscientemente, hemos ideado las maneras
de cómo aportar nuestros pensamientos, dónde dirigirnos, con quién hablar, para
ofrecer nuestras ideas, a veces, medio locas, con el fin de terminar con este
mundo, transformado, muchas veces, en bazofia.
Parece imposible que usted, yo, cada uno de nosotros, en forma individual,
seamos escuchados y valorados.
La Televisión se ha pintado de rojo, las hojas de los periódicos se
resquebrajan sólo de dolor, farándula y excesos de todo tipo. Las guerras van
sembrando la tragedia a vista de todo el mundo.
Qué podemos hacer si algunas fuerzas internacionales firmaron su iniciación de
actividades con una bomba? ¿Será ese el único camino para solucionar temas
políticos, económicos y religiosos?
¡Tenemos que actuar!
Seguramente nuestra proposición jamás será escuchada a la distancia. Tal vez
nuestras palabras (habladas y escritas) pasen desapercibidas frente a los
grandes líderes, pero de lo que sí estoy completamente segura es que NOSOTROS
PODEMOS CAMBIAR EL MUNDO. Y es tan fácil. Comencemos, primero, por nuestro
hogar, nuestro trabajo, las amistades. Alivianemos
la carga, comprendamos a la familia, escuchando y utilizando siempre una
sonrisa. De qué sirven los rencores, si más tarde ellos se vuelven contra
nosotros, impidiéndonos avanzar?
Nuestra forma de pensar y actuar es una carta de presentación ante el prójimo.
Si cree que ayudar al resto le quitará tiempo y prefiere descansar y no
preocuparse, recuerde siempre el dicho: (textual) “Avanza, no te canses… ya
tendrás tiempo para descansar, cuando te mueras”.
Cuántas personas somos en casa?... Y cuántos sumamos en cada país? Si todos
tuvieran la mente dispuesta para crear una fórmula de ayuda a sus pares, seguro
que el mundo sería redondo… pero no es así; porque la Tierra se está llenando
de ronchas sociales, políticas, culturales y geográficas; está por eso
desfragmentándose, lo que la ha llevado a perder su forma originaria.






