Proyectando esperanzas sobre el futuro gasífero chileno.
El futuro de Chile comienza gradualmente a proyectar esperanza sobre sus preocupaciones energéticas. Y es que el primer complejo chileno de regasificación de gas natural licuado (GNL), ubicado en la bahía de Quintero, región de Valparaíso, comenzará sus operaciones en junio próximo, confirmó la Empresa Nacional de Petróleo (ENAP), según reporta el sitio web informativo Pueblo en Linea el 12 de enero de 2009. Antecedentes reporteados por Reuters indican que la planta de regasificación de gas natural (GNL) que se está construyendo en la bahía de Quintero, en el centro del país, empezará a recibir volúmenes mínimos del combustible en mayo para verificar su correcto funcionamiento y en junio entrará en operación.
La planta de GNL entregará unos
5,5 millones de metros cúbicos de gas al día y es impulsada por la petrolera
estatal ENAP en sociedad con la británica BG Group, la generadora eléctrica
Endesa Chile y la distribuidora de gas Metrogas. En tanto, la planta de
Mejillones, a unos 1.400 kilómetros al norte de Santiago, es un proyecto
encabezado por la mayor productora mundial de cobre, la estatal Codelco, y la
francobelga Suez.
En el libro "Energía: Una
Estrategia para Chile", publicado en el 2006 por el Consejo Chileno para
las Relaciones Internacionales, se señala que no hay nada nuevo en lo
tecnológico y que vamos a seguir con petróleo, con carbón, con
hidroelectricidad, con gas, con energía nuclear -para los que tienen nuclear- y
algo de biomasa, algo de eólico. Pero lo grueso está en las formas
convencionales de energía y eso no va a cambiar.
No hay grandes descubrimientos ni tecnologías nuevas a nivel comercial. A nivel
de investigación hay mucho, pero a nivel comercial no hay novedades. Respecto
de la pregunta ¿Hay más gas en Argentina?, se expone que las reservas actuales
físicas de Argentina probables dan para 12 años, lo que es algo razonable. Por
ese lado, pareciera que pudiera recuperarse la situación argentina. Si los
precios empiezan a normalizarse a corto plazo, van a renovarse las
exploraciones. Hay que destacar que hay un porcentaje importante de las cuencas
sedimentarias en Argentina que no han sido exploradas todavía.
En el antecitado libro, se destaca
también, a propósito del gas peruano, que se vende a un costo muy bajo pero
parcialmente remunerativo para sus productores, quienes también producen
gasolina y propano-butano, para el cual casi no hay demanda interna. Por lo
tanto, el gas peruano no tendria para Chile el riesgo del consumo interno, que
fue lo que pasó con Argentina. Tambien se ven a Argentina, Uruguay, Paraguay,
Brasil y Chile interesados en un anillo energético, donde todos puedan llegar a
depender de todos y si Chile le vende electricidad al sur de Peru, se produce
un tipo de interconexión que se basa en la complementariedad, donde algunos
tienen petróleo, otros tienen gas natural, otros tienen recursos
hidroeléctricos. Diversificación, y en eso está el tema del gas natural.
Siguiendo con el punto del
"anillo energético", en un articulo publicado en septiembre de 2005
en el sitio web de la sociedad de comercio exterior de Peru, se señala que como
consecuencia de la necesidad de cumplir con el suministro interno de gas,
Argentina ha disminuido la venta de energía al norte de Chile, zona donde se
encuentra la gran minería cuprífera. Para poder solucionar esta falta de
energía, el gobierno chileno planteó la construcción de un gasoducto desde
Pisco hasta la provincia de Tocopilla en Chile para poder comprar gas de
Camisea. Esta conexión demandaría solo 200 millones de pies cúbicos de gas al
día, lo que hace dudar de la rentabilidad económica del proyecto. Luego, la
propuesta se amplió para desarrollar una red de gasoductos que integren el cono
sur del continente; así nació la idea del denominado Anillo Energético,
proyecto que demandaría surtir alrededor de 1,200 pies cúbicos de gas diarios.
Sin embargo, las reservas probadas hasta ahora de gas de Camisea no serían
suficientes para poder abastecer esta demanda. Si bien es muy probable que se
encuentren más reservas, los procesos de exploración no estarán terminados
hasta dentro de 3 ó 4 años. Además, la propuesta relega el papel de Bolivia
dentro de esta red, lo que haría al anillo inviable, ya que es el país con
mayores reservas de gas en la región.
Una vez leído esto, cabe recordar el
viejo adagio de "las cuentas claras, conservan la amistad". Amistad
es precisamente lo que se necesita para desarrollar este proyecto cómo tambien
para establecer red de interconexión eléctrica, tal como informa Radio Programas
del Peru en su edición internet del 15 de enero de 2009, donde destaca que
parlamentarios peruanos y senadores chilenos estudian marco regulador del
proyecto durante primera reunión de Grupo de Diálogo Parlamentario Permanente
Chile-Perú. El proyecto de interconexión eléctrica se basa en una iniciativa
surgida en la Comunidad Andina (CAN), que engloba a Colombia, Ecuador, Perú y
Bolivia, según el senador socialista chileno Juan Pablo Letelier.
Amistad, pero también cuentas
claras. Y eso es precisamente lo que gran parte de la opinión pública chilena
espera que se resuelva con respecto a las gestiones energéticas y la
delimitación marítima que discute el gobierno peruano ante el tribunal
internacional de la Haya. "Sabemos lo que vamos a hacer y, naturalmente,
vamos a guardar la reserva debida frente al hecho que el 20 de marzo vence el
plazo para la presentación de la memoria (demanda, NDR) peruana", dijo
Foxley tras reunirse con los ex cancilleres Miguel Alex Schweitzer, Soledad
Alvear y Juan Gabriel Valdés, entre otros, segun informó la agencia Ansa Latina
el jueves 22 de enero de 2009.
Lea
aqui
La realidad energetica chilena, estudio del 15 Simposio de Ingenieria en Minas,
SIMIN 2007.






