
Según el cómputo Maya, habrían
tenido lugar ya 5 ciclos de 5.125 años, completando una serie de 25.625 años,
período muy próximo al de «la precesión de los equinoccios», conocido como «Año
Platónico» o «Gran Año Egipcio», correspondiente a un ciclo completo formado
por las 12 eras astrológicas (25.920 años).
De acuerdo con los mayas, en la Tierra cada ciclo de 5.125 años habría sido el
escenario de la aventura de una Humanidad –«una raza» en su concepto– y habría
acabado con su destrucción, seguida por la regeneración que trae el siguiente
ciclo o «Sol». Al comienzo de éste se produce una sincronización de la
«respiración» de todas las estrellas, planetas y seres.
El 11 de agosto de 3.113 a .C. los mayas fijaron el nacimiento del «Quinto Sol»
–la era actual– cuyo final llegaría en 2012. La Era del Agua habría acabado con
el Diluvio, la posterior a ésta con un diluvio de fuego y la nuestra, llamada
«del Movimiento», finalizaría con violentos terremotos, erupciones volcánicas y
huracanes devastadores.
La mitología de las culturas antiguas más diversas recoge la memoria de
inundaciones catastróficas que tuvieron lugar hace unos 12.000 años y de
misteriosas lluvias de fuego, hace algo más de 5.000 años, que investigadores
como Maurice Cotterell asocian a un gran cometa que rozó la atmósfera
terrestre.
La predicción maya también describe los 20 años anteriores al primer día del
«Sexto Sol» con cierto detalle. Este ciclo menor, que ellos denominaban Katum,
ya ha consumido casi dos tercios de su duración total. Ello nos permite
verificar hasta qué punto se han cumplido sus profecías hasta este momento y,
en consecuencia, decidir si su nivel de aciertos merece suficiente credibilidad
como para prestarles atención.
El último Katum –denominado por ellos «el tiempo del no tiempo»– habría
empezado en el año 1992 de nuestro calendario, después de un eclipse de Sol que
esta cultura pronosticó para el 11 de julio de 1991 y que se cumplió
puntualmente. En el concepto maya se trataría de un periodo de transición, caracterizado
por profundos cambios cósmicos, telúricos e históricos

Es curioso observar que en
septiembre de 1994 se produjeron fuertes perturbaciones en el magnetismo
terrestre, con alteraciones importantes en la orientación de las aves
migratorias y cetáceos, e incluso en el funcionamiento de la aviación.
En 1996, la sonda espacial Soho descubrió que el Sol no presentaba ya polos
magnéticos sino un único campo homogeneizado. En 1997 se produjeron violentas
tormentas magnéticas en el Sol. Y en 1998, la NASA detectó la emisión de un
potente flujo de energía proveniente del centro de la galaxia que nadie supo
explicar.
Otra fecha importante de las profecías mayas fue el eclipse total de Sol del 11
de agosto de 1999, que también se verificó puntualmente. Según el Chilam Balam
–un libro sagrado maya–, siete años después del inicio del último Katum (1999)
comenzaría una era de oscuridad y las convulsiones de la Tierra –seísmos,
huracanes, erupciones volcánicas– aumentarían sensiblemente.
Hector Ecalante autor



















te felicito
que positivo aporte, con todo lo malo y el terror que te entregan las noticias dia a dia, apareces tu sumando un aporte a la estupidez. saludos y tomate vacaciones.
Díscolo
-----------------Mi buen díscolo, haces honor a tú apelativo, pero yo llevo años estudiando la cultura maya y por supuesto astronomía-todo lo que escribo está basado en estudios modernos, cómo este post que apenas ayer se dió a conocer a nivel científico-Saludos-pero no soy de tomar vacaciones-Manuel/vagoh
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