EE.UU. y la UE se declaran la guerra
No, no es un conflicto de armas,
sino más bien un conflicto comercial. Estados
Unidos ha aumentado en un 300% al impuesto de importación al tradicional
queso Roquefort francés (entre otros productos europeos), en respuesta a la
prohibición de la entrada de carne proveniente de ganado al que se le ha
administrado hormonas.
De por sí los afectados són sólo productos de lujo, como las trufas francesas,
el agua gasificada italiana, la harina de avena irlandesa, el paté de fois, el
ya mencionado queso Roquefort, entre otros.
La medida entró en vigencia el 15 de enero, cuando Georgie aún era Mr. President.
El ministro francés señaló que "la medida era injustificada, ya que desde
1988 que la UE (en formación en aquel entonces) prohíbe el ingreso de carne de
ganado hormonado debido a su riesgo sanitario para la población".
José Bové, es presidente de la Confederación Campesina de Francia afirmó a un
periódico galo que está dispuesto a enviarle este tradicional queso francés al
nuevo morador de la Casa Blanca, Barack Obama. Tamb
Todos sabemos que cada nación tiene derecho a aceptar o no las importaciones de
los productos que asume son peligrosos para la salud de sus ciudadanos. La
Unión Europea se está convirtiendo en el modelo a seguir para el resto de las
potencias en temas de salud, política y tolerancia y respeto social. Es cierto
que presenta tristes excepciones, pero la tendencia general de su ciudadanía
(más que de sus gobernantes) tiende a ser progresista.
Al menos son artículos de lujo y no de primera necesidad, aunque la categoría
de lujo varía según la ubicación y la carga cultural de cada país.
Por ejemplo, en Japón y Corea del Sur, si bien son los países desarrolladores y
productores de las últimas tecnologías, su capacidad agropecuaria es muy
limitada, y dependen en gran medida de la importación de alimentos envasados.
La fruta fresca, la misma que nosotros compramos en la feria, el mercado o el
supermercado es considerada un lujo y se vende como tal en las más prestigiosas
boutiques gastronómicas, envasadas en sofisticadas cajas listas para regalar.
Comer sandía o melón en Japón tiene la equivalencia cultural a comer torta en
Chile. No es algo que se consuma todos los días, sino que se reserva para
ocasiones especiales o como un agasajo para un invitado.
Dentro de todo lo bueno y malo que pueda haber en nuestro país, al menos
tenemos la bendición de tener una tradición agrícola que nos permite disfrutar
de la abundancia de la madre Tierra, con sus productos frescos y de excelente
calidad a un precio razonable.
Veremos si Obama, que está dispuesto a cerrar Guantánamo y a conversar con Irán,
de verdad también desea cambiar la política exterior y reconsiderar los
gravámenes a los productos importados. Quién sabe, en algún momento de crisis
la fruta fresca también podría convertirse en un lujo para el país del norte en
algunos años más y seamos nosotros los afectados.







no hay para que esperar a ver nada Obama ya a ataquado a pakistan usando aviones teledirigidos el ya esta tomando el mismo rumbo de bush a lo mejor peor
sobre la guerra entre estos dos no existe ninguno de los dos es bueno los dos estan totalmente jugando para el mismo equipo y ese equipo juega con el proposito de creear una nueva orden munidal un govierno totaliriano mundial con una religion Teosófica
sólo el título y el último parrafo, te recomiendo que leas el artículo completo.
Saludos.
-----------------
Prensa Libre!
http://www.noticiasynegocios.com
tienes razon fue lo unico que lei =]