Frutas en la calle y relaciones humanas.

En estas tardes de verano aprovecho
de compartir con mis sobrinos y sobrinas.
Con ellas salgo a caminar y puedo dialogar con ellas. Pero como hay frutas en la calle, nos dedicamos a cosecharlas. La más grande (10 años) dijo: "Tío, saquemos manzanas como el otro día"; la más chica (5 años) agregó: "Sí tío, el otro día mi hermana se subió al árbol a sacar manzanas".
Entonces les indiqué que debíamos
dar gracias a la Pachamama; la más chica preguntó: ¿qué es eso tío?
La Pachamama es la Madre Tierra que
nos regala, nos entrega las frutas y muchos seres vivos. Entonces demos gracias
a ella que nos brinda manzana, duraznos y ciruelas.
Mientras la más grande ya iba por el
árbol subiendo a sacar manzanas.
Después nos fuimos a buscar duraznos
(sacamos 3) y luego como 7 kilos de ciruelas (chicas y rojas). Se rompe una y
te queda la mancha en la ropa o en las manos.
Mientras la Pachamama nos brinde su
energía, mientras pueda dialogar y compartir con mis sobrinas, el día será y es
más grato.
Cuidemos a la Madre Tierra y
nuestras relaciones humanas.







En mi niñez gocé mucho de las frutas y de arrancarlas yo mismo de las matas: nísperos, duraznos, brevas e higos, uvas, peras, damascos, naranjas ¡Cómo me gustaban! Gracias por hacérmelo recordar.
Gracias Juan por opinar aquí.
Varias personas han hecho aquel comentario que "cuando niños/as comíamos eso..."
Puedo observar desde fuera de cada uno de ellos que la madre naturaleza te va indicando lo que necesita tu cuerpo. Cuando niños/as le hacemos caso. Cuando adultos ¿por qué no?
Fraternalmente - Jaimeviajero.