Exigen ONG que la jerarquía católica responda por abusos como los de Maciel
Exigen ONG que la jerarquía católica responda por abusos como los de Maciel
http://www.jornada.unam.mx/2009/02/08/index.php?section=politica&article=006n3pol
Gabriel León Zaragoza
Ante
el reconocimiento de la doble vida de Marcial Maciel, fundador de los
Legionarios de Cristo, varias organizaciones sociales del país emitirán
esta semana un “enérgico llamado” a los jerarcas católicos para que
reconozcan y enfrenten canónica y civilmente todas las acusaciones de
abuso sexual y de violaciones de derechos humanos que han cometido y
que han mantenido en la impunidad.
El Observatorio Eclesial
precisó que también buscan que la feligresía y la población en general
dejen de callar cualquier tipo de agresión –sobre todo sexual– cometida
por religiosos.
José Guadalupe Sánchez, secretario ejecutivo del
observatorio, consideró que las denuncias de violación que pesan contra
Maciel –quien murió sin ser castigado– y la aceptación de su “doble
moral” son sólo algunos de los hechos que los jerarcas católicos han
pretendido ocultar y callar, “como también ocurrió en el caso de los
señalamientos contra el cardenal Norberto Rivera por su presunto
encubrimiento de pederastia, hecho que se destapó y no evolucionó
positivamente en la pretensión de someterlo a la justicia
estadunidense”, agregó.
“Es una oportunidad para que esas
situaciones dejen de pasar en silencio y no queden en la impunidad
delitos que, al paso del tiempo, prescriben. Si han tenido el valor de
aceptar la doble vida de su fundador, que también lo tengan para
enfrentar todo tipo de denuncias”, señaló.
En ese sentido, el
investigador en temas religiosos Manuel Canto Chac sostuvo que la doble
vida de Marcial Maciel y el silencio institucional que mantienen los
jerarcas en torno a delitos que cometen los sacerdotes, “expresa su
incapacidad para adecuarse a un mundo que ya no es el mismo en el que
se generaron las ideas que pretenden mantener.
“Es tradición en
la jerarquía católica ocultar las cosas que expresan sus
contradicciones, y podríamos decir que es una tradición de las elites
en todo el mundo, particularmente en México, donde los legionarios son
formadores de elites que prefieren callar las cosas antes de
enfrentarlas y darles solución”, apuntó el especialista de la
Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). “Además –señaló–, es producto
de una tradición anquilosada que no ha sido capaz de reflexionar los
problemas del mundo, al cual pretenden iluminar”, sentenció.
Consideró
que la jerarquía tiene que atender a fondo sus problemas, “aunque no
soy optimista de que ocurra como en la década de los 60, cuando oyó los
reclamos del mundo. Hoy vuelve sobre sí misma, no escucha al mundo, y
en el futuro, creyentes y laicos son los que tendrán que replantear la
Iglesia”.
Josué Tinoco, también de la UAM, advirtió que aunque
no es nuevo que los religiosos se manejen con una doble moral, el caso
de Maciel “genera muchas suspicacias”, debido a que el reconocimiento y
prácticamente exculpación de Roma y la Iglesia estadunidense al
legionario “implican que no es sólo una situación extraña, porque debe
tener de fondo muchas cosas, como el que ya no pudieron sostener la
imagen de santidad que le procuraban a esa persona”, entre otras.
En
entrevista, el especialista en política religiosa indicó que para
fortuna de la representación católica, el caso Maciel podría no
traerles una desbandada de feligreses en el país, porque la crisis
económica que enfrenta la población la concitará en torno a un culto
religioso, que puede ser el católico.
Anterior Siguiente
Sitios que enlazan este artículo:
- http://legionariosdecristo.bligoo.com/ hace 3 años







La doble vida de Marcial Maciel
http://impreso.milenio.com/node/8529704
2009-02-08•México
Hemos comenzado a quitar los retratos de Maciel de las paredes.
—P. Thomas Williams. Decano de teología para Regina Apostolorum, la universidad pontificia de la Legión en Roma
El año pasado, el Papa Benedicto XVI revocó, en una acción sin precedentes en la historia del papado, dos votos internos —votos que hacen los agremiados de una orden religiosa ante la orden misma y no propiamente ante El Vaticano— particulares a la Legión de Cristo: uno pedía nunca desear, buscar o cabildear la obtención de responsabilidades o posiciones jerárquicas en la congregación para sí mismo o para otros y, el segundo, nunca criticar al exterior los actos de gobierno o la persona de ningún directivo o superior de la congregación de palabra, letra o de ninguna otra forma. De tener la certeza que algún hermano hubiera roto esta promesa, debía informársele sin demora al superior inmediato del trasgresor.
Esta omertá —la negación o el silencio externo y la demonización interna ante los críticos— ha sido estrategia fiel de la Legión de Cristo: incluso cuando Benedicto XVI condenó en mayo del 2006 a Maciel “a una vida reservada de oración y penitencia, renunciando a todo ministerio público”, la Orden intentó una fachada de dócil inocencia como evasiva al castigo papal, afirmando que: “En relación con la noticia de la conclusión de la investigación de las acusaciones hechas al P. Marcial Maciel, nuestro venerado padre fundador, la Congregación de los Legionarios de Cristo informa (…) Ante las acusaciones hechas en su contra, él afirmó su inocencia y siguiendo el ejemplo de Jesucristo optó siempre por no defenderse de ninguna manera (…) Él, con el espíritu de obediencia a la Iglesia que siempre lo ha caracterizado, ha aceptado este comunicado con fe, con total serenidad y con tranquilidad de conciencia, sabiendo que se trata de una nueva cruz que Dios, el Padre de Misericordia, ha permitido que sufra y de la que obtendrá muchas gracias para la Legión de Cristo y para el Movimiento Regnum Christi”.
Esa fachada de santa infalibilidad se desmoronó cuando los blogs Ex LC Blog, Life alter LC y American Papist destaparon el lunes 2 de febrero que “hoy, el P. Scott Reilly, LC, director territorial de Atlanta, Georgia, le anunció a quienes trabajan en esa dirección territorial de la Legión de Cristo que Marcial Maciel tuvo una amante, procreó con ella al menos un hijo y vivió una doble vida”. La noticia fue prontamente recogida por los principales diarios del mundo.
Lo cierto es que, de acuerdo al New York Times y a testigos presenciales que pidieron el anonimato, Corcuera y otros altos líderes de la Orden tenían ya semanas de acercarse a sus seguidores más fieles para informarles del hecho. Pero no hay indicio de que pensaran hacerlo público o, cuando menos, no pronto.
En palabra de Jim Fair, su vocero: “Hemos descubierto algunas cosas de la vida de nuestro fundador que son sorprendentes y difíciles de entender. Podemos confirmar que hubo aspectos de su vida inapropiados para un sacerdote católico”.
A la fecha las versiones recurrentes son que Maciel tuvo al menos una hija que hoy tendría cerca de 22 años y que durante todo ese tiempo Maciel canalizó sumas de dinero desconocidas a esa familia. Según el NYT, el padre Steven Fichter, quien dejara la orden hace 14 años y antes fuera su financiero en jefe, dijo que le informó tres años atrás —en las postrimerías de la sentencia de reclusión— al Vaticano que cada vez que Maciel viajaba fuera de su casona de Vía Aurelia, en Roma, le pedía 10 mil dólares en efectivo; 5 mil en dólares y 5 mil en la moneda del país a donde se dirigía. Cuestionado sobre cómo justificaba el fundador esos gastos, Fichter contestó: “Los Legionarios vivíamos en pobreza; si alguno salía y compraba una pluma bic y una barra de chocolate, tenía que reportar los recibos. Pero para el padre Maciel jamás hubo ninguna contabilidad. Siempre era efectivo, sin rastro electrónico. Y como era este héroe extraordinario para nosotros, jamás lo cuestionamos; ni por un segundo. Maciel era el héroe mítico que vivía en un pedestal y que tenía todas las respuestas. Cuando te haces legionario, debes leer cada carta que él escribió, como 15 o 16 volúmenes”.
Hoy la Orden, en contradicción con sus prácticas habituales —la negación de la crítica y el desprecio para quienes no abrazan el discurso, la hostilidad o el ostracismo abierto para quienes renuncian a éste y el culto a la personalidad de Maciel— acepta, renuente pero públicamente —la carta abierta de Corcuera, disponible en el sitio web de la Orden, es una antología de vaguedades—, que Marcial Maciel, “Nuestro Padre”, como ellos le llaman con reverencia, tuvo una amante y una hija con ésta. Pero de las añejas acusaciones de abuso sexual y de su adicción a la Dolantina —un derivado de la morfina—, ni una palabra. La pregunta es: ¿Por qué hoy acepta la Orden cuando menos ese pecado si siempre negó los demás?
Quizá porque es difícil probarle al fundador el abuso de sustancias o el de menores, a pesar de numerosos indicadores de lo contrario: allí están los inocentes rumores entre la congregación femenina respecto a los muchos dolores que padecía “Nuestro Padre” y que “ni las drogas más fuertes” podían curar, y los testimonios de los vejados. Pero las pruebas de ADN hacen de la paternidad algo comprobable más allá de cualquier duda: todo apunta a que la atípica confesión de falibilidad obedece, más que al deseo de limpiar la casa, a la necesidad de “enfrentar en mejor posición una posible demanda por la herencia”, como dijo el experto en antropología de las religiones Elio Masferrer a AFP el jueves 6. Una demanda por la herencia o un chantaje millonario a manos de alguien que sabe tanto de las abultadas arcas de la orden como de la doble vida de Marcial Maciel.
Pero procrear una hija es el menor de los pecados de Maciel. Porque la Legión, con sus 800 sacerdotes con presencia en 22 países y más de 50 mil miembros arropados por su brazo laico, el Movimiento Regnum Christi, ha sido comparada con los cultos religiosos más fanatizantes y denunciada no pocas veces, aunque nunca en México, por “lavado de cerebro” y abuso de confianza. Apenas el pasado junio, Edwin F. O’Brien, el arzobispo de Baltimore, quiso expulsarlos de su diócesis por “falta de transparencia en sus operaciones”, pero fue convencido por oficiales vaticanos de imponerles en vez medidas de control restrictivas.
Maciel se las arregló para tejer una gran red de turbias complicidades con líderes políticos y económicos con miras a acrecentar su poder e influencia, donde el gancho radicaba en su personalidad mística y en su discurso de pureza redentorista, muy similar al del fascismo franquista que el michoacano tanto admiraba. Y en México, mejor que en ningún otro lado, el fenómeno floreció: la Legión capitalizó el hueco dejado por los jesuitas entre las clases dominantes —su interés en la teología de la liberación era mal visto por éstas— entrando en la intimidad de los poderosos al ofrecerles un justificante de vida donde la posición económica no era una tara para llegar al cielo —el proverbial ojo de la aguja—, sino una gracia que permitía salvar y salvarse. La entrega incondicional a la agenda de la Orden estaba imbricada en el discurso: de allí la necesidad de divinizar la figura del fundador, recibido con gritos, ahogos y desmayos —como un rock star— por un público mayoritariamente femenino: nadie debía dudar de la santidad de “Nuestro Padre”. Él mismo lo dicen en Mi vida es Cristo: “Mi lucha ha tenido un sentido: Cristo crucificado. Sí, creo que he podido sufrir por las diversas pruebas que Dios ha permitido en mi vida. No niego esto. Pero he visto otros muchos hombres sufrir sin ningún sentido, y creo que es lo peor que puede suceder a un hombre. Con la ayuda de Dios y por gracia suya, yo he podido dar un sentido a mis luchas. Y, por esto, siempre me he considerado agraciado, verdaderamente afortunado y he procurado, en la medida de mis limitaciones, ayudar a esos hombres que sufren sin saber por qué, dándoles una razón para vivir y sufrir”.
El juego social parapetaba el discurso: al estar comprometidos con la Legión los principales capitales de México, una manera rápida de entrar a ese mundo era a través de su venia: la adhesión incondicional hacia la Orden ofrecía acceso, por recomendaciones y en “grupos de oración” selectos, a las familias más poderosas del país. Quien no estaba por convicción o por interés lo hacía por miedo: enfrentarse a los Legionarios implicaba, hasta hace muy poco, el ostracismo en un país donde la seguridad financiera pasa más por los contactos que por el talento. Eso explica la feroz aunque irracional defensa —y la renuencia con que la Legión ha tomado la revelación de su engaño— de quienes hacen de la Orden y de Maciel su modo de vida, como se ve en estas líneas firmadas por Lucrecia Rego de Planas, directora de catholic.net, sitio regenteado por la Legión:
“Ayer, 4 de febrero, sin que nadie se lo esperara, apareció de repente, como salida de la nada, una hija del P. Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo. Fue la gran noticia a ocho columnas que recorrió las rotativas del mundo entero (…) no puedo negar que eso me ha hecho sentirme un poco celosa, pues... yo no saldré publicada en todos los diarios (tal vez en ninguno) y ¡también soy hija del P. Maciel! No llevo su sangre en mis venas (por eso no soy noticia), pero gran parte de lo que soy (casi todo) se lo debo a él. Sí, el P. Maciel es mi padre (Nuestro Padre, como cariñosamente le llamamos los miembros del Regnum Christi) (…) mi cerebro está lleno de los pensamientos que él me enseñó; mis palabras están contagiadas de las palabras que desde niña leí en sus cartas, al grado que a veces confundo las suyas con las mías; mi espiritualidad es la espiritualidad que él me enseñó a desarrollar; mi vida de oración es tal como él me enseñó a orar; mi corazón siente tal como él me enseñó a sentir, siempre poniendo a los demás antes que a mí (…) Soy, sin lugar a dudas, una auténtica hija del P. Maciel”.
¿Quiénes hicieron posible la doble vida de Marcial Maciel, su florecimiento y su longeva impunidad? Sin duda la Iglesia, en particular la de Juan Pablo II que, conociendo los pecados de Maciel, los dejaba pasar en aras de las cuantiosas aportaciones, en efectivo y en almas, que la orden le hacía en tiempos cuando las devociones y vocaciones caían. También está la Legión misma, eficiente estructura que, a pesar del tibio mea culpa, aún se aferra a los vicios y cánones propios del fundador. Pero igual son culpables quienes prefirieron callar el deficiente nivel académico de sus escuelas con miras a frecuentar a las familias ilustres inscritas en sus aulas; los líderes sociales que hicieron propia la superioridad moral de una orden que los aglutinó en la arrogancia de sentirse elegidos; las autoridades que aceptaron protegerlos o solaparlos para evitar enfrentamientos con sus protectores; los que vendieron su pluma, palabra y convicciones a cambio de reconocimiento o de dinero; los empresarios que usaron su músculo para favorecer a la Legión con miras a aquietar la conciencia; los que cerraron los ojos ante las agresivas prácticas de reclutamiento y de control que, hasta la fecha, rayan en el abuso psicológico. Porque, sí, Maciel era un fraude, un estafador, uno que dejó muchas víctimas a su paso. Pero tuvo cómplices. Muchos cómplices.
Haciendo este alto en mi vida, para contemplarla desde Dios, no puedo dejar de dar gracias a Dios porque Él ha querido servirse de mí como instrumento para colaborar en su plan de redención de los hombres a través de la Legión y del Regnum Christi.
Mi vida es Cristo, Marcial Maciel
Roberta Garza
Una investigación realizada en 9 países de AL revela cómo hacen los pastores de la Iglesia Universal del Reino de Dios para expulsar demonios y curar la pobreza
El Universal
Lunes 09 de febrero de 2009
Cuando el obispo Paulo Roberto gritó: “¡Si usted da, Dios le da!”, después de decir que la crisis no debería servir de pretexto para negar el diezmo o la ofrenda, Mercedes no lo pensó dos veces. Levantó la mano y tiró, en una bolsa roja, los 500 pesos (US 50) que su madre le había prestado.
Atraída por un anuncio que había visto en el Metro: “¿Está sufriendo y no encuentra una salida?”, la mexicana llevó sus esperanzas al templo en el antiguo cine Jalisco, en el barrio popular de Tacubaya, en la ciudad de México, donde pidió a Dios trabajo, renta, salud y paz familiar.
Al aceptar el desafío de regresar en ocho días con otra donación, Mercedes estaba casi aumentando el rebaño de la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD). Mientras en todo el mundo sólo se habla en cortes, retracción de inversiones y reducción del crecimiento, la iglesia fundada desde hace 30 años en Brasil se aprovecha de la crisis para atraer fieles desesperados y consolidar su imperio evangélico en Latinoamérica. Con excepción del nombre, ya que en la mayoría de los países se autointitula “¡Pare de sufrir!”, la IURD usa para crecer la misma fórmula aplicada en Brasil, predicando la prosperidad a cambio de donaciones, rituales de liberación espiritual y un trabajo doctrinario fuertemente apoyado por los medios de comunicación.
Con algunos contratiempos, la Iglesia Universal amplía su rebaño sin encontrar dificultades locales. A pesar de la polémica en la que se involucró en Brasil, que motivó denuncias sobre blanqueo de dinero, falsedad ideológica, prejuicio religioso, entre otros problemas, una encuesta hecha en ocho países (Argentina, Uruguay, México, Venezuela, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Puerto Rico) muestra que las autoridades latinas, hasta ahora, prácticamente no han creado restricciones a la expansión de este imperio de la fe en sus países. En México, hace casi cuatro años, la IURD enfrenta una acción judicial (litigio) por no haber registrado en la Secretaría del Gobernación (Segob) a 35 de sus ministros. La multa llegaría a 204 mil pesos mexicanos en caso de perder la apelación judicial.
En San José de Costa Rica, la IURD llegó a adquirir por 2 millones de dólares una sinagoga judaica para transformarla en su sede. Y en Buenos Aires (Argentina), la compra de una emisora de radio por 15 millones de dólares aceleró su expansión. En la mayoría de los países, la Universal está registrada como organización civil, que es una estrategia para que los gobiernos locales tengan menos margen de regulación. Además de eso, conseguir estatus de iglesia implicaría estar en contacto con otros liderazgos religiosos locales.
Ni siquiera las diferencias culturales ni la barrera del idioma enfrentada por el “portuñol” de los pastores brasileños, representan obstáculos a la Universal. “El diezmo es la palabra clave para abrir las puertas de Dios”, predica el obispo Paulo Roberto del altar del templo junto a un desempleado, un enfermo de cáncer, una madre soltera, un endeudado, un negociante fracasado, un divorciado, entre otros desesperados. Si quieren parar de sufrir, precisan seguir al obispo. “Si usted da, Dios le da”, repite Paulo Roberto, al pedir donaciones que van de 20 pesos a mil pesos.
Como en Brasil, el cobro del diezmo es el objetivo central de la iglesia. Irma Saavedra, ex seguidora de la IURD en Venezuela, frecuentó por algunos meses un templo en Maracay. “Los pastores le dicen que cuanto más grande es su contribución a Jesús, más recibirá”, dice. Saavedra comenta que ellos tienen el cuidado de decirle que el diezmo no es obligatorio, pero si no lo da, no debe esperar recibir grandes favores, “y es cuando la gente deja todo lo que tiene”, resume.
En el templo central de Costa Rica, los cultos son interrumpidos para la exhibición de un video que muestra la historia de un empresario argentino que había perdido todos sus bienes. Después de hacer un sacrificio y entregar a la Iglesia el dinero ahorrado para su matrimonio, él había comenzado a prosperar hasta hacerse un magnate. “¿Cuándo vamos a ver un testimonio como este en esta iglesia?”, pregunta el pastor. “Me encantaría que ustedes prosperaran así, como lo hizo este hombre”. El pastor les pide que todos vuelvan a sus asientos y depositen sus ofrendas, lo que cada uno pueda, en dos bolsas de paño.
Después, el pastor les pregunta quiénes están dispuestos a hacer el sacrificio, y solamente dos o tres levantan las manos. El pastor sonríe y les dice “no hay problema, cada uno sabe cuándo puede hacer el sacrificio al señor. ¿Saben lo que decimos cuando no podemos hacer el sacrificio? ¡Que tenemos Judas agarrado al bolsillo! ¿Quién tiene Judas agarrado al bolsillo?”. Él les pregunta con una sonrisa, bromeando, y varias personas le responden levantando las manos.
Aparte del interés por el diálogo ecuménico, la Universal repite de Latinoamérica otros modelos ya usados en Brasil, como la ocupación de los antiguos cines y teatros, con predilección en barrios pobres y populares, la venta de supuestos objetos milagrosos y el alquiler de horarios de emisoras de radio y televisión en la madrugada. Otra práctica que se repite fuera de Brasil es la organización temática de los cultos semanales. El martes, por ejemplo, empezó a ser el día de liberación (cuando los religiosos “limpian” a las personas de los espíritus malos). El lunes es el día dedicado a la prosperidad. Miércoles y domingo son los días del Espíritu Santo. El viernes, la liberación (parecido al martes), y el jueves, la familia (el sábado, las actividades se entregan a los obreros y a los pastores auxiliares, ya que es el día del descanso del pastor titular). Aunque los temas sean distintos, una práctica se repite todos los días: los intensos pedidos al pago de los diezmos.
Fue en el comienzo de la década de los 90 que la Universal atravesó las fronteras brasileñas para instalarse en Uruguay y Argentina. El desarrollo en dirección al Uruguay, por ejemplo, empezó en la ciudad brasileña de Santa Ana do Livramento, limítrofe con el departamento uruguayo de Rivera y en otras zonas fronterizas. Para los frentes colonizadores, la cúpula de la iglesia optaba por enviar jóvenes pastores brasileños, dispuestos a trabajar duro e iniciar nuevas iglesias en una situación que seguramente no es fácil y que les exige dedicación y envolvimiento sin el espíritu crítico. Dos décadas después, sin embargo, los líderes locales ya empiezan a ascender en la jerarquía de las iglesias en sus países.
Desde el comienzo, los obispos, los pastores y los obreros promueven cultos sincréticos, en los cuales mezclan elementos de varias religiones y hacen sesiones de exorcismo, liberación y cura. En los cultos, predican la idea de que la mala suerte de las personas se explica por la presencia del demonio. Como salida para esos males, la iglesia les ofrece a los fieles la Teología de la Prosperidad, surgida en Estados Unidos, un discurso que predica que la pobreza es obra de Satanás y les promete ascensión social a las clases pobres.
En noviembre pasado, en una sesión de liberación ocurrida en el Centro de Ayuda Espiritual de Sabana Grande, unidad de la IURD en Venezuela, el pastor intentaba liberar del demonio a una mujer que por presunción fue traicionada por su marido. La ceremonia obedece siempre el mismo guión. El pastor empieza hablando en voz baja: “Libérese, mujer, del sufrimiento, porque encontró marcas de lápiz labial en la camisa de su marido”. La voz se hace más fuerte y enfática hasta que la mujer grita y el pastor la agarra por el pelo: “¿Espíritu maligno, quién eres tú?, dice él, mientras la mujer se niega a contestarle y se contorsiona. Por fin, responde: “Maria Lionza”.
Descubierto el problema, el pastor le ordena a la mujer que ponga las garras (manos) hacia atrás y expulse el mal sembrado en la víctima. La multitud permanece estupefacta. La mujer, llevada al altar, hace muecas. Sus gestos indican la extracción de algo que no se puede ver. “¿Ya ha expulsado todo?”, le pregunta el pastor. Con voz ronca, la mujer responde que sí. Aparentemente el demonio se había marchado y la creyente se dirigió tranquila a la panadería contigua. Sin demonios ni dolor, había tiempo para un café.
%0
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/08/13/internacional/1218579582.html
La archidiócesis de Chicago pagará 12,7 millones de dólares por abusos sexuales
Actualizado miércoles 13/08/2008 00:19 (CET)
REUTERS
CHICAGO.- La archidiócesis de Chicago ha anunciado este martes que pagará 12,7 millones de dólares para resolver las 16 demandas interpuestas por abusos sexuales que implican a diez sacerdotes y al director de una escuela.
Las archidiócesis católicas de EEUU han pagado casi 2.000 millones de dólares para cubrir los centenares de demandas por abusos sexuales desde que saltó el escándalo de Boston en 2002, cuando se descubrió que algunos de los sacerdotes pederastas fueron protegidos por líderes de la Iglesia.
"Espero que esta decisión ayude a las víctimas y a sus familiares a curar las heridas y a mirar hacia adelante", ha declarado el obispo de Chicago Francis George, líder de la segunda mayor archidiócesis de Estados Unidos.
"Pido perdón una vez más a las sobrevivientes y a sus familias y a toda la comunidad católica. Debemos continuar haciendo todo lo que esté en nuestra mano para garantizar la seguridad de los niños que están a nuestro cuidado", aseguró George.
El abogado de las víctimas Jeffrey Anderson declaró que "la decisión de hoy es un paso significativo hacia la verdad y la transparencia y ayuda a las víctimas y a la comunidad eclesiástica a recuperarse" .
La iglesia de Chicago se ha enfrentado a más de 100 casos de abusos del clero, la mayor parte de ellos cometidos contra niños, ha recordado Marc Pearlman, otro abogado de las víctimas. Algunos de estos casos resueltos este martes datan de 1960.
Dos de los sacerdotes implicados en las demandas de Chicago han muerto y otros dos están en prisión, incluido Daniel McCormack que abusó de niños en 2006.
Arquidiócesis de Miami se disculpa con víctima de abuso sexual
http://senderodelpe je.com/sdp/ contenido/ 2008/10/16/ 57489
Miami, 16 Oct (Notimex).- La Arquidiócesis de Miami emitió hoy una
inusual disculpa pública como parte de un acuerdo con una adolescente
que acusó de abuso sexual a un responsable de asuntos juveniles de una
iglesia católica.
La adolescente, cuya identidad no ha sido revelada, afirmó en una
demanda interpuesta el año pasado que James Fetscher, sacerdote de la
iglesia San Luis del suburbio de Pinecrest, estaba al tanto de la
conducta del joven ministro Anthony Ricco.
Sin embargo, de acuerdo con la querella, Fetscher no reportó a las
autoridades a Ricco, como lo marca la ley. La denunciante aseguró que
Ricco abusó de ella sexualmente en 2006, durante un viaje organizado
por la iglesia.
En un comunicado en su sitio de Internet, la Arquidiócesis de Miami
afirmó que el caso fue resuelto de manera amigable y que le fue pagada
cierta cantidad en efectivo.
Asimismo, extendió una disculpa a la víctima por su papel "en el daño
causado a ella y pidió rezar por todos aquellos en el ministerio
juvenil que fueron impactados de manera adversa por tales eventos".
El monto del dinero entregado a la demandante es confidencial, pero la
disculpa pública de la jerarquía católica local no tiene precedentes
en este tipo de casos.
Como en otras zonas de Estados Unidos, la iglesia católica de Florida
ha enfrentado decenas de denuncias de abuso sexual en la última
década.
Tras las respectivas denuncias policiales, en diciembre de 2006
Anthony Ricco fue condenado a dos años de prisión domiciliaria y 10
años de libertad condicional.
Los abogados de la joven acusadora anunciaron este jueves que
presentaron una nueva demanda por abuso sexual, en este caso sufrido
en 1977 por un joven de entonces 15 años de edad, por parte de un
sacerdote de una iglesia católica de North Miami.