Mano de obra barata, dolar caro y protección del Estado: una mala costumbre que debemos dejar atrás

Enviado por Equipo Editor el 02/07/2007 a las 9:27
Equipo Editor


Escrito por Fernando Ballcels, Sociólogo
Vía Chile Potencia Alimentaria


Mano de obra barata, dolar caro y protección del Estado: ¿Hasta cuando con esa cantinela?
obra_dolar01.jpgPara un escéptico de la ciencia económica como este lector, la mayor escasez en nuestra economía es la de economistas con capacidad de pensamiento propio, con entendimiento básico del funcionamiento de la sociedad y orientados a la solución de problemas concretos. Jorge Quiroz parece ser uno de esos pocos economistas que podrían salvar el devaluado prestigio de su profesión. Es en atención a esta promesa, que la entrevista que publicamos y que comento aquí, resulta decepcionante.

Puede ser que las opiniones vertidas, se expliquen por esa claudicación de la inteligencia ante la vanidad que sucede cuando los sujetos se exponen a las luces de la fama pública. Ocurre en algunos casos, que en el halago de la entrevista, el protagonista se deje llevar y responda a preguntas malas en su mismo registro de mediocridad. Puede ser, pero es poco probable que opiniones tan importantes se deban sólo a la anécdota del ego del entrevistado. Hay algo en el ADN de los economistas –sin importar cuan evolucionados parezcan -; hay un reflejo identitario que los lleva invariablemente de vuelta a su receta esencial: no hay éxito en las empresas y en la economía sin mano de obra barata y, cuanta más flexibilidad tengamos para seguir abaratándola, mejor. Pafraseando a Parra, podríamos decir que este profesional imaginario de lo que carece es de imaginación.

En algún momento, este lector se ilusionó con la posibilidad de que Chile asumiera con decisión los desafíos de la modernidad y de la globalización que son, exclusivamente, desafíos de justicia. Justicia en su doble significado, por un lado de ajuste, adecuación y eficiencia en la relación entre hechos y palabras. Y justicia además, como acceso equitativo a la distribución de los bienes sociales. Pero cada vez, aparece algún especialista, técnico o economista majadero para devolvernos a su realidad, "sin trabajo barato no hay progreso". Y salvo los afectados a nadie en Chile le extrañan estos planteamientos ni la confusión política derivada.

Para ser justos o eficientes en la competitividad de nuestra economía es imprescindible dejar atrás la costumbre de exportar recursos naturales sin procesar, apoyados en mano de obra barata, dólar caro y protecciones del Estado. Esto hay que decirlo con fuerza: o nos olvidamos de los discursos que buscan justificar los abusos y mantener comodamente los privilegios adquiridos, o nos olvidamos del desarrollo. Para superar estas prácticas, que son la verdad ancestral del modelo chileno, se necesita en primer lugar, competir en mercados exigentes y convertir nuestros mercados internos en factores de exigencia competitiva.

En esta ecuación, es clave hacer realidad la promesa de transformar al consumidor en ciudadano y al ciudadano en crítico implacable. Cuando las empresas chilenas, el Estado y los economistas, entiendan que un consumidor exigente, organizado y movilizado es la mejor plataforma para el desarrollo competitivo, entonces, estaremos en el standard de exigencias de los mercados más competitivos y habremos pasado desde la retaguardia escolar y medrosa de la economía a la vanguardia del desarrollo.

Cada vez que creemos que hemos superado la etapa del expendio de materias primas y que hemos evolucionado a una sociedad con capacidades modernas nos sucede algún Transantiago – o peor, como a los argentinos, cuyos costos de soberbia e inconsistencia incluyen el desastre de las Malvinas-.

No sólo metemos las patas en grande sino que hablamos mal; de menos y de más. Hablamos de innovación para la competitividad cuando queremos parecer sofisticados y postulamos a Chile como Potencia Alimentaria. Pero en confianza, - en la intimidad de la "comunidad de negocios" sabemos que la RSE, la protección del ambiente y la innovación son modas románticas que hay que tolerar y con las que apenas hay que condescender-. Cuando hay que hacer política en serio, apelamos al Estado, para que nos consiga mano de obra barata, para que nos apuntale el dólar y nos cubra con alguna salvaguardia.

Porque como dice el entrevistado, "en Chile no somos los suficientemente liberales" como para reirnos abiertamente de las acusaciones de abuso o para pedir la importación de mano de obra temporal y flexible, no sujeta mas derechos y restricciones que el pago de un salario convenido. Liberal aquí, significa más o menos claramente, "conseguir del Estado una nueva regulación que nos otorgue las libertades necesarias para una explotación eficiente del recurso laboral" –y para no herir susceptibilidades nacionales, nos referimos a trabajadores extranjeros- . "No somos lo suficientemente liberales" como para creer en la destrucción creativa que proclaman los economistas y dejar que quiebren los ineficientes. En estas materias somos pragmáticos; que el Estado intervenga para salvar a las Pymes.

¿Desde cuando este interés de los economistas y de las grandes empresas por las Pymes? Habrán aprendido la lección de los clusters, las ventajas de los encadenamientos productivos, la necesidad de subir la productividad media del país. ¿Habrán escuchado los cantos de sirena de la inclusión social?

Me parece más probable pensar que en cada punto adicional de arancel a la harina junto con la protección a los ineficientes, los grandes multiplican muchas veces su rentabilidad. Como dicen los antropólogos, se van a la coche de guagua. Si los pequeños productores quieren surgir sin mantenerse como carga del paternalismo de Estado, sólo tienen un camino –con muchas variantes-; asociatividad, encadenamientos productivos, economía de contratos, apertura y cooperación para la competitividad, capacitación para la innovación, para la modernización y el incremento de la productividad.

El Estado necesario, aquí como en otras áreas, no es el Estado conservador y proteccionista, ni es el organizador de la caridad social. El Estado que necesitamos quiere pasar del gasto social a la inversión social –como en el programa puente-; quiere pasar del asistencialismo a la asociación para la competitividad. Y ojalá, los economistas entiendan que la medida de sus obras no son las ecuaciones tautológicas ni los aplausos de los privilegiados sino el bienestar de los ciudadanos de a pié.

Fotos: billjacobus1, Lividfiction, nstark

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No creo...

Enviado por el 02/07/2007 a las 12:40 PM
Cesar Rojas Iribarren

 

 

No creo que haya algún economista que defienda los aranceles al trigo, ese es un tema político, los aranceles y protecciones son malas, pero ningún gobierno está dispuestos a asumir el costo político de eliminarlos.

Pero por lo menos ya quedo atrás otra peor costumbre, la Industrialización por Susutitución de Importaciones.

 

Muy buen artículo


hola Equipo Editor... espero no te moleste mi forma de intervenir...

Enviado por el 02/07/2007 a las 11:57 PM
mbnmbnm

la mayor escasez en nuestra economía es la de economistas con capacidad de pensamiento propio, con entendimiento básico del funcionamiento de la sociedad y orientados a la solución de problemas concretos (no de acuerdo... la mayor escacez está en tener lo espacios adecuados para que estas personas se manifiesten... y lo hagan en conjunto y no le den la oportunidad a una sóla persona que probablemente se levantó estresada y de puro cansado de la presión firmó incluso un transantiago...

En algún momento, este lector se ilusionó con la posibilidad de que Chile asumiera con decisión los desafíos de la modernidad y de la globalización (¿"no desafios gente"?)que son, exclusivamente, desafíos de justicia. Justicia en su doble significado, por un lado de ajuste, adecuación y eficiencia en la relación entre hechos y palabras. Y justicia además, como acceso equitativo a la distribución de los bienes sociales. (eso me gustaría saber cómo lo hace luego de contármelo!!) Pero cada vez, aparece algún especialista, técnico o economista majadero para devolvernos a su realidad, "sin trabajo barato no hay progreso". (falso... el técnico lo paga el estado-empresa)... Y salvo los afectados a nadie en Chile le extrañan estos planteamientos ni la confusión política derivada. (a mi no me extraña... me parece un abuso...)

 

Para superar estas prácticas, que son la verdad ancestral del modelo chileno, se necesita en primer lugar, competir en mercados exigentes y convertir nuestros mercados internos en factores de exigencia competitiva. (¿no será mucho mercadeo, competencia y "cero gente" ?

En esta ecuación, es clave hacer realidad la promesa de transformar al consumidor en ciudadano y al ciudadano en crítico implacable. (¿"critica" en que plataforma oficial? ... ¿la de los planes nacionales de desarrollo?

en la intimidad de la "comunidad de negocios" sabemos que la RSE, la protección del ambiente y la innovación son modas románticas que hay que tolerar y con las que apenas hay que condescender (seguro por un asunto de capacidad, de participación y de apertura gubernamental... que se traduce en organización nacional... solamente... osea... no le achuntan al clavo y todos pagamos el pato...

¿Habrán escuchado los cantos de sirena de la inclusión social? (no creo... es producto de que "hay que hacer algo", "para que vean que lo estamos haciendo"... la pyme perdió demasiado mercado y da casi todo el empleo... la necesidad debe venir para en parte mantener a la pyme por el empleo y en parte por convertirla en soporte proveedora de servicios y productos que requiere la gran empresa... basta ver el financiamiento de los PTI de Corfo a frutas, vinos, minería, salmones y turismo ... todas grandes empresas


asociatividad, encadenamientos productivos, economía de contratos, apertura y cooperación para la competitividad, capacitación para la innovación, para la modernización y el incremento de la productividad. (soporte... ¿algún mecanismo especial para la asociatividad o será esta otra nueva consigna política? ...parece más fácil decirlo que hacerlo... en cualquiera de sus etpas... "sobre todo cuando la gran empresa-Estado" ya las cubrió todas... ¿"ahora sólo faltan los pequeños"?)...

 

El Estado que necesitamos quiere pasar del gasto social a la inversión social –como en el programa puente-; quiere pasar del asistencialismo a la asociación para la competitividad.  (desconozco los logros del programa puente... no deben ser muy exitosos, me digo... en la comuna donde vivo creo que no se ha notado la diferencia... ¿es el programa puente un actor tan relevante como para ejemplificar a nivel nacional como cubrir las falencias de la diferencia entre gasto social e inversión social? ... ¿bastará con ello? ... ¿este programa puente permite a una persona invertir $100 que junto a otros $100 permitan a alguien emprender o mejorar... y rentabilizar? ¿cómo se conguja entonces asociatividad e inversión social? )

Equipo Editor... hay que pasar la barrera de decir "esto hay que hacer"... 

¿se podría mejorar la plataforma? 


¿Propuesta liberal o neoliberal?

Enviado por el 03/07/2007 a las 07:36 AM
Tor Opsvik

No me queda muy claro exactamente hacia donde apunta este artículo, pero a mi parecer concuerda bastante bien con las propuestas de los economistas hegemónicos en Chile. Sería bueno clarificar exactamente donde está la diferencia. ¿Decir que no somos lo suficientemente liberales, no es lo mismo que decir que no somos lo suficientemente neoliberales? ¿Donde radica la diferencia entre este liberalismo y el neoliberalismo actual, más allá de que las propuestas de escritorio siempre se ven más coherentes que las políticas que se logran implementar? Gobernar requiere necesariamente cierto pragmatismo.

Creo que describir la inclusión social como canto de sirenas, es adherirse a la visión neoliberal de que el Estado no puede hacer nada al respecto. 

Para diferenciar entre gasto social e inversión social, habría que especificar qué tipo de gasto social no es inversión social. Por ejemplo, un nivel mínimo en vivienda y salud son condiciones necesarias para la educación de los niños. ¿Cual es el gasto social que se puede cortar?

A lo que quiero llegar es que la historia económica contemporánea no demuestra muchos ejemplos de éxito del liberalismo dogmático (o suficientemente liberal). Por ejemplo, el éxito asiático (especialmente Corea de Sur, Japón y Taiwán) que Chile quiere imitar, no se basa en políticas liberales. Cito aquí Alice Amsden en Revista CEPAL 82; "Puede decirse que Prebisch renace en Asia en la medida en que los gobiernos de las principales economías de este continente siguen fomentando activamente la sustitución de importaciones de piezas y componentes para su utilización en la alta tecnología."  

Respecto a la afirmación: "Para superar estas prácticas, que son la verdad ancestral del modelo chileno, se necesita en primer lugar, competir en mercados exigentes y convertir nuestros mercados internos en factores de exigencia competitiva." - No veo ninguna propuesta concreta respecto a como hacer eso, y la experiencia de los países asiático señala que sí hay que crear mercados internos competitivos, pero sí protegidos del mercado externo por un período en sectores que el Estado define como sectores claves de desarrollo productivo. 


dos alcances Tor

Enviado por el 03/07/2007 a las 11:20 AM
mbnmbnm


Para diferenciar entre gasto social e inversión social, habría que especificar qué tipo de gasto social no es inversión social. (seguramente... pero, sería mejor definir inversión social y estar de acuerdo en ello, ya que siempre será necesaria alguna clase de gasto social, pero... "como inversión que provoca desarrollo pro calidad de vida de la ciudadanía" no vemos políticas que hayan dado resultados decisivos...)

la historia económica contemporánea no demuestra muchos ejemplos de éxito del liberalismo dogmático (¿y por qué no desarrollar metodologías propias si somos tan particulares y estamos "tan aislados" detrás de una alta cordillera y separados por grandes océanos, amén de tener la capacidad, la tecnología y el dinero necesario?)...

 

Estimado Equipo Editor... Ya tienes dos críticas... 

¿no vas a decir nada? ...  quizá debieras...

posiblemente eso te haga pensar en la herramienta que usas...

¿la puedes mejorar...? 

 

Mis saludos cordiales...  


Dos alcances Rolando

Enviado por el 04/07/2007 a las 07:09 PM
Tor Opsvik

Ya que el equipo editor no quiere pronunciarse respecto a su  artículo me limitaré a comentar tu dos alcances, que encuentro que son buenos en el sentido de que contribuyen a enfocar la discución.

 1. Tu definición de inversión social es bastante buena, pero apunta a los resultados que se quiere lograr con las políticas sociales. En ese sentido es útil cuando se quiere evaluar el impacto de un programa social, pero es bastante inútil como propuesta política ya que no indica nada sobre cómo lograr tal objetivo. Creo que es necesario discutir los objetivos del desarrollo, y es necesario discutir los medios para lograr tal desarrollo, lo que significa levantar la mirada más allá de las palabras que suenan bien.  Obviamente inversión suena mucho mejor que gasto, pero para discutir la política social es necesario ir más allá de las connotaciones de las palabras. Pero para hablar en serio es necesario discutir ¿Qué es una inversión social? ¿Porqué todos los países desarrollados tienen un alto gasto social? ¿Como se puede defender dejar los adultos mayores en situación de miseria porque obviamente no pueden ser una inversión social? Ya no van a aportar nunca más con su trabajo a la sociedad. 

2. Creo que lo que se ha hecho en Chile es justamente desarrollar metodologías propias si somos tan particulares y estamos "tan aislados" detrás de una alta cordillera y separados por grandes océanos, llevando el liberalismo hacia una extremo. Es una propuesta válida, aunque estoy muy en desacuerdo con ella. Lo que sí me molesta es la tendencia chilena de pensar que el modelo chileno neoliberal es la receta única, la que se ha aplicado en todos los países con éxito económico, es decir, la única posibilidad sensata. "El modelo chileno" es una excepción histórica, es el único éxito que tiene el modelo neoliberal en el mundo. Creo importante que los chilenos entienden su situación particular, y que no hay que creerles tanto a a los economistas neoliberales, ya que el único país en el mundo donde han tenido buenos resultados sus modelos es en Chile.

 

 

 

 

proponer medios para 


Tor Opsvik

Enviado por el 05/07/2007 a las 01:29 AM
mbnmbnm

me agrada tu inquietud y la forma en que la expresas...

te quiero dejar éste link para que amplies la visión de mi propuesta...

cordialmente te invito a comentarla... o a hacerla tan tuya como mía...

saludos cordiales...

los tres actuales comentarios son mios también y son parte de lo por leer para

¿ comenzar... entender más... ver cómo... ?

 

si gustas me cuentas...  


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