Rodrigo Walker, Director y Gerente de la empresa Walker Diseño & Asociados y además Director de la Escuela de Diseño de la Universidad Mayor, quiere hacer de Chile un País del Diseño. "Los grandes empresarios del mundo cuando quieren una buena empresa de diseño van a Milán. Yo digo ¿y si Colombia, Brasil, Perú, Argentina quieren buenos diseñadores? Que vengan a Chile." Sin duda un gran desafío para nuestro pequeño país.por Constanza Cárdenas
Rodrigo Walker se ha planteado dos desafíos: hacer de su escuela la mejor Escuela del continente, que Chile sea el referente para el diseño en Latinoamérica. "Que acá concurra el futuro del diseño como una actividad que entrega valor a la gestión empresarial, tanto de la industria manufacturera y la de servicios. Este desafío tiene relación con la realidad que le ha tocado vivir a la educación del diseño en Latinoamérica. El diseño ha estado en las universidades de este continente unos 30 años y ha crecido desvinculado del desarrollo empresarial de los países, se ha desarrollado más como un ejercicio académico que como profesionales que salen para aportar, generar riquezas.
Junto con esto Rodrigo se planteó la pregunta ¿por qué no hacer de Chile el país del diseño? "Si yo miro como Italia se convirtió en el referente del diseño para Europa y Occidente fue porque algún día los italianos declararon que ellos eran los referentes. Ellos se pararon desde su tradición, su cultura romana, herederos de la cultura griega. Ellos no fueron los que desarrollaron el diseño en Europa, éste se creó en Inglaterra y Alemania. Las grandes escuelas del diseño que hicieron de éste una carrera profesional estaban en Alemania: Bauhaus y la Escuela de Ulm. Ambas Escuelas fueron creadas para reconstruir Europa, se ocupó el diseño como la herramienta de reconstruir el país.
Nosotros somos un país que ha generado una gran cantidad de diseñadores, necesitamos exportar y buscar ciertos nichos de mercado porque el país puede ser una oportunidad para los mercados globalizados. El diseño está en los ámbitos que ven siempre los clientes: está en la identidad, y en lo que la gente compra; los productos. Por lo tanto esto le está entregando una gran oportunidad al diseño como profesión, a los empresarios que no han ocupado esta herramienta como parte de su gestión y le da una gran posibilidad a Chile que ha generado una cantidad de diseñadores que nunca han tenido la oportunidad de ser oferta en el mundo real y eso es una situación que pasa en todos los países de Latinoamérica.
Por lo tanto si nosotros estamos preocupados de cambiar la orientación de la educación, desde lo cartesiano hacia una educación orientada en la acción, podríamos hacer de este país el referente del diseño de Latinoamérica como lo es Italia en Europa."
Para eso la Escuela de Diseño de la Universidad Mayor este año ha desarrollado el tercer Salón del Diseño que es un evento donde participan 26 Escuelas de Diseño de todo el país. El tema: "Chile País del Diseño"
¿Por qué eligieron ese tema?
"Nosotros le tenemos vergüenza a nuestro país, no nos gusta los copihues, no sabemos bailar cueca, encontramos ordinarios los huasos, somos muy poco cariñosos con nuestras tradiciones. 'Chile País del Diseño' nos ha significado empezar a recuperar nuestra identidad como país, lo que Fernando llama 'el amor a la patria'. Este año hemos hecho como ejercicio poner como tema de la Escuela: 'Chile' y hemos empezado a despertar el cariño por Chile.
Tener respeto y aprecio por los productos nacionales, empezar a mirar donde Chile tiene fortalezas que nunca han sido vistas, desarrollar los proyectos hacia los ámbitos donde Chile tiene oportunidades, nos interesa que una Escuela como esta sea un aporte para Chile y la gente le empiece a tener cariño y respeto al país donde vive."
¿Cómo ves la educación en Chile?
"Yo estoy metido en el mundo de la educación hace unos cuantos años y lo que me sorprende de la gente joven es la poca capacidad de soñar, de tener desafíos que los movilicen. Esta cosa que Fernando llama nihilismo yo lo vivo con los estudiantes que llegan del colegio con una falta de interés que es sorprendente pero también es asombroso como tú se lo puedes hacer despertar, como le puedes mostrar que hay sueños que pueden hacer propios, desafíos propios, que hay un mundo que es interesante, que hay un país como Chile que es precioso y que el futuro depende de ellos, cosas que nunca se han planteado.
¿Quién hace el país? Los que estamos viviendo aquí. Somos bien poco conscientes de esto porque cuando hablamos de Chile no hablamos como si fuéramos chilenos sino que 'como son los chilenos', como si uno fuera de otro país 'los chilenos son...'. Si los chilenos hemos vivido el mundo que nos ha tocado vivir es porque nosotros somos responsables."
El aporte de Fernando Flores y Atina Chile
"Fernando cuando habla de Chile no se refiere a los problemas de la izquierda y la derecha, habla de cómo vamos a crecer, cómo vamos hacer de Chile un país mejor, qué vamos hacer con los grandes mercados y qué vamos hacer con la falta de desarrollo tecnológico, cómo vamos a generar conocimientos en esta era que nos toca vivir y eso hace que la gente escuche a Fernando.
Estamos inmersos en un cambio tecnológico y no podemos ir en contra. A medida que el desarrollo tecnológico ha ido creciendo la innovación se ha convertido en algo cotidiano. Un país que no tiene una tradición en el mundo del desarrollo de la tecnología, que no tiene conocimientos, tiene pocas posibilidades en este mundo. Yo veo lo que plantea Fernando de que busquemos nichos para desarrollarnos tecnológicamente es muy importante porque desde allí nosotros podemos generar tecnologías propias, productos propios, ofertas nuevas en los mercados, en un mudo donde es todo tan cambiante, en que ninguna de las recetas históricas hoy hace sentido.
Su discurso es atípico, atrae porque habla de cosas que si algún momento alguien las pensó nunca tuvo el espacio de conversación para comentarlas. Todos queremos un país mejor, tenemos hijos y queremos que ellos no vivan el mundo que nos tocó vivir. Vemos que es posible mejorar nuestro país pero depende de cómo nos movamos nosotros los chilenos, no como se muevan los demás.
Después lo que más me gusta de Atina Chile es que es un movimiento donde caben todas las ideas, todas las ideologías y donde lo importante es Chile, cómo vamos a construir un país mejor. Eso es lo más atractivo. Como somos un país que tenemos la tendencia a todo ponerle un letrero hay que mostrar que Atina Chile es una conversación nacional para hacer de este un mejor país. Eso es lo que más me motiva. La segunda cosa que me gusta es que las personas que están a cargo de Atina Chile es gente joven, gente con sueños, con ímpetu y entusiasmo de una generación que está dispuesta de hacer de Chile un país mejor."
¿Qué te duele de Chile, de la sociedad donde vivimos?
"Me molesta el chaqueteo, es una enfermedad complicada de solucionar porque está muy arraigada. Además me molesta mucho el resentimiento, somos un país con mucho resentimiento aflorando con mucha facilidad, todos caemos en eso, yo me incluyo. No gozamos con el éxito del otro, en ciertos ambientes no deja crecer, surgir. Eso hay que cambiarlo en la gente joven.
Hay algo que no nos permite declarar que no sé para aprender del otro. En el mundo anglosajón no existe ese cuento o por lo menos no tan marcado. Y esta actitud demora el avance, nuestro progreso."


















Chile país de Diseño