
LLegó a mis manos un libro que expresa claramente, como en Chile la prensa se mimetizó, en general no me gusta leer los diarios, ver noticias en tv, quizás la radio le creo algo, pero siempre me creo estar siendo engañado.
Bueno este autor, " Ken Dermota", cuenta al detalle como somos manipulados por un grupo de "sociedades anónimas cerradas".
Dejaré unas frases del profesor Dermota, que muestra todo el manejo de nuestro periodismo:
Al juntar recortes de noticias de los periódicos actuales, empiezan a surgir patrones: los periódicos no publican el periodismo investigativo en Chile, practicamente no hay opiniónes divergentes acerca del estado de la economia; ningún periódico hace un seguimiento analítico de los controvertidos sistemas de salud y de pensión; los indígenas, los trabajadores y los pobres, si es que llegan a ser retratados por los medios, lo son como populacho; los programas de tv parecen haber sido censurados por el vaticano; y las noticias carecen de análisis especializados, foros abiertos, interpretación y comentario; sólo hay cuatro géneros periodísticos: actualidad, reportajes,crónica y opiniones.
El libro se llama Chileinédito, solo escribo ese recorte, creo que marca claramente lo que vemos en nuestros informativos.
El autor, dice haber preguntado a periodistas chilenos , quienes son los propietarios de los medios, ellos dijeron no saber.



















El 'Gran Edwards'Ellibro 'Chile inédito ...
El 'Gran Edwards'
Pocos días después que Allende triunfara en las elecciones presidenciales -el 4 de septiembre de 1970-, Agustín Edwards viajó a Washington. Fue recibido por el presidente Richard Nixon a quien solicitó una actuación enérgica para impedir que Allende asumiera o para derrocarlo si lograba iniciar su gobierno. Edwards no volvió a Chile hasta varios años después, cuando ya se había consolidado la dictadura de Pinochet, pero a la distancia mantuvo férreo control sobre el diario y el conjunto de su grupo económico.
Con la dictadura, El Mercurio entendió que había llegado el tiempo de cobrar. El camino estaba despejado. Sus principales competidores -la prensa de Izquierda y entre ella, Clarín, Puro Chile, El Siglo y Ultima Hora que tenían más tiraje que los diarios de la cadena mercurial-, fueron clausurados. Hubo una depuración de periodistas. La Izquierda fue proscrita. La publicidad se canalizó hacia los diarios de Edwards y millones de dólares ingresaron a sus arcas. El Mercurio también ganó prestigio e influencia ante las nuevas autoridades. Su opinión fue escuchada y sus silencios apreciados debidamente. No hubo, sin embargo, un pleno despeje del campo competitivo. Copesa S.A. dio una dura pelea. Considerablemente más débil, tenía sin embargo habilidad y mayor dinamismo. Podía llegar donde El Mercurio no llegaba, excesivamente apegado a las informaciones de la dictadura, en especial a través del vespertino La Segunda que muchas veces fue simple vocero de la Dina y la CNI. Entre El Mercurio y La Tercera se trabó una competencia que les llevó a hacer cuantiosas inversiones. Renovaron equipos, adquirieron inmuebles y construyeron edificios imponentes. En La Tercera hubo gastos adicionales porque la familia Picó Cañas, principal accionista, decidió comprar la parte de los accionistas minoritarios para lo cual recurrió al endeudamiento. El Mercurio amplió su red de periódicos regionales pasando de ocho a catorce diarios.
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'ñora Shyvy
Buen libro, como las universidades son de los mismos dueños por lo cual los nuevos periodistas son preparados para ser supérfluos.