El gusto a la cannabis atrae a la psicosis y esquizofrenia
El
consumo diario de cannabis predispone a la aparición de
psicosis y esquizofrenia, y aquellos episodios de psicosis que son
fruto de esta sustancia presentan unas características
específicas tanto antes de aparecer como en la presentación
clínica de la psicosis. Ésta es una de las
conclusiones de la tesis doctoral Neurodesarrollo y estrés
ambiental en la psicosis inicial: análisis transversal del
estudio ESPIGAS , realizada por el investigador Miguel Ruiz Veguilla,
del Instituto de Neurociencias de la Universidad de Granada y
dirigida por los profesores Manuel Gurpegui Fernández de
Legaria y Jorge Cervilla Ballesteros. Ruiz Veguilla es asimismo
responsable del la unidad de Neuropsiquiatría del Desarrollo
de Jaén.
Este
trabajo ha estudiado los factores de riesgo que se asocian a la
esquizofrenia, identificando y caracterizando en profundidad las
psicosis que se asocian a un consumo continuado de cannabis. Para
ello, se llevó a cabo un estudio con 92 sujetos, de los que 50
habían desarrollado una psicosis sin presentar signos de un
“neurodesarrollo anómalo”, esto es, habían tenido
un buen
rendimiento en el colegio, tenían un grupo de amigos
(no aislamiento social) y presentaban una buena coordinación
motora. Además, estos sujetos apenas mostraban antecedentes
familiares, de primer o segundo grado, de episodios de psicosis. El
66% de los pacientes con psicosis que participaron en el estudio y
que tenían un neurodesarrollo normal reconocieron... siga leyendo







A si es y esta demostrado Rafael Borrás licenciado en farmacia, máster en sida por la Universidad de Barcelona y vocal del Colegio de Farmacéuticos lo dice¿Qué efectos nocivos del consumo del Cannabis estan cientificamente totalmente probados? y esto es lo que dice
Básicamente hay varios efectos entre ellos cuando hay un consumo prolongado puede haber problemas de pérdida de memoria o cambios en el estado emocional. En consumos puntuales también puede haber problemas de sensación de miedo, o crisis de angustia, pánico y confusión, taquicardia, mareo, bajada de tensión arterial, boca seca, etc. Hay efectos que a largo plazo pueden ser nocivos y otros que en consumos puntuales pueden aparecer o no, pero hay riesgo de que así sea. No hay consumo sin riesgo.Por eso en la planta de psiquiatria tenemos a 2 personas ingresadas
Mil besos de Maria
-hay que fumar con moderación, ahora trataré de consumir más cogollo andino-.
¿Diferencia este estudio entre la mariguana alterada quimicamente y la natural?.
Creo que como todas las cosas los excesos siempre traen graves consecuencias. Yo obto por el cosumo de droga (para quienes consumen) sin adicción, como lo hacen en europa lo que ha llevado a reducir substancialmente la adicción y sus consecuencias.
Tenemos en Chile un serio problema de alcohol y tabaquismo donde la última campaña contra el tabaco resultó muy bien, porque existió una voluntad política que llevó a legislar. El alcohol también tiene su cuerpo legal pero como todo en Chile, no se fiscaliza.
Entonces, más allá o acá del estudio científico, donde quedan los problemas transversales de la sociedad en su salud mental (mensionando sólo los más antiguos problemas, ya que la obesidad morbida está tomando terreno fuertemente).
La Marihuana son drogas depresoras del sistema nervioso central
NO TODAS LAS DROGAS SON IGUALES
Las drogas no constituyen una realidad única, sino que están caracterizadas por una notable diversidad.
La principal característica que todas las drogas comparten es la “psicoactividad”, definida como la capacidad de estas sustancias para llegar al cerebro y modificar su funcionamiento habitual
La principal característica que todas las drogas comparten es la “psicoactividad”, definida como la capacidad de estas sustancias para llegar al cerebro y modificar su funcionamiento habitual.
Los efectos que producen son distintos y dependen de diversas circunstancias:
La composición y riqueza del producto (cantidad de principio activo, presencia de adulterantes).
Las características fisiológicas del consumidor (edad, sexo, complexión física, estado del organismo en el momento de tomar la droga, etc.).
La personalidad del consumidor.
Las expectativas del consumo (lo que le han dicho que produce y, por lo tanto, espera conseguir al tomarla).
Las experiencias previas con la droga en cuestión.
La frecuencia de uso. El ambiente en que se consume (espacio físico, personas con las que se consume, etc).
Aunque existen varios tipos de criterios de clasificación de las sustancias o drogas, a continuación os ofrecemos la que se establece si tenemos en cuenta el criterio de los efectos que producen sobre el sistema nervioso central, ya que nos parece la más completa:
Drogas depresoras del sistema nervioso central
Familia de sustancias que tienen en común su capacidad para entorpecer el funcionamiento habitual del cerebro, provocando reacciones que pueden ir desde la desinhibición hasta el coma, en un proceso de adormecimiento cerebral.
Las más importantes de este grupo son:
Alcohol.
Opiáceos: heroína, morfina, metadona, etc.
Tranquilizantes: pastillas para calmar la ansiedad.
Hipnóticos: pastillas para dormir.
Inhalantes: colas, pegamentos, resinas, etc.
Drogas estimulantes del sistema nervioso central
Grupo de sustancias que aceleran el funcionamiento habitual del cerebro, provocando un estado de activación que puede ir desde una mayor dificultad para dormir tras el consumo de café, hasta un estado de hiperactividad tras el consumo de cocaína o anfetaminas.
Entre estas drogas podemos destacar por su relevancia las siguientes:
Estimulantes mayores: anfetaminas y cocaína.
Estimulantes menores: nicotina.
Xantinas: cafeína, teobromina, etc.
Drogas perturbadoras del sistema nervioso central
Sustancias que trastocan el funcionamiento del cerebro, dando lugar a distorsiones perceptivas, alucinaciones, etc.
Alucinógenos: LSD, mescalina, etc.
Derivados del cannabis: hachís, marihuana, etc,
Drogas de síntesis: éxtasis, Eva, etc.
QUÉ PODEMOS DECIR DE ELLAS
CANNABIS
El Cannabis es una planta con cuya resina, hojas y flores se elaboran las sustancias psicoactivas más conocidas (hachís y marihuana) y más utilizadas entre las drogas ilegales.
El hachís se elabora a partir de la resina almacenada en las flores de la planta hembra, prensada hasta formar una pasta de color marrón cuyo aspecto recuerda al chocolate. La marihuana se elabora a partir de la trituración de flores, hojas y tallos secos. Ambos preparados se consumen fumados en un cigarrillo liado con tabaco rubio, cuyas denominaciones más usuales son porro, canuto, peta, joint,...
Efectos
Al consumirse fumado es fácilmente absorbido por los pulmones, por lo que llega al cerebro con rapidez. En pocos minutos empiezan a manifestarse sus efectos que pueden durar entre 2 y 3 horas.
Los efectos psicológicos más frecuentes son relajación, desinhibición, hilaridad, sensación de lentitud en el paso del tiempo, somnolencia, alteraciones sensoriales y dificultad en el ejercicio de funciones complejas (al expresarse con claridad, afecta a la memoria inmediata, a la capacidad de concentración y a los procesos de aprendizaje).
Los efectos fisiológicos que tras el consumo de cannabis pueden darse son los siguientes: aumento del apetito, sequedad de la boca, ojos brillantes y enrojecidos, taquicardias, sudoración, somnolencia y descoordinación de movimientos.
Consecuencias de su consumo
Trastornos biológicos y de personalidad.
Disminución del número y movilidad de los espermatozoides y aumento del número de espermatozoides alterados. En las mujeres se altera el ciclo menstrual.
Afecciones pulmonares y bronquiales crónicas.
Todos los cannabinoides reaccionan en todos los tipos de células vivas, reduciendo la producción de DNA, RNA y proteína.
Alteraciones negativas en el desarrollo y crecimiento fetal.
Alteraciones del ánimo (al principio euforia y, posteriormente, depresión), la memoria, la coordinación motora, la capacidad cognoscitiva, el sentido del tiempo y la percepción.
La empatía y percepción de emociones a veces disminuye y el tiempo parece alargarse.
El procesamiento de información, la percepción y la atención, al verse disminuidas pueden afectar negativamente a la conducción y a otras actividades que requieran concentración.
COCAINA
La cocaína procede de un arbusto cuya denominación botánica es Erytroxilon coca. Se cultiva fundamentalmente en los países del altiplano andino (Bolivia, Colombia y Perú).
Las hojas de coca, sometidas a diversos procesos de elaboración química, dan lugar a distintos derivados:
Clorhidrato de cocaína. Es la forma principal de consumo extendida en Europa, es conocida popularmente como cocaína.
Sulfato de cocaína. Pasta de coca, también conocida como basuko, se fuma mezclada con tabaco o marihuana.
Cocaína base. Conocida como crack, se fuma mezclada con tabaco.
La cocaína se consume fundamentalmente esnifada. Su uso es, en gran medida, recreativo.
Efectos
La cocaína es una droga psicoestimulante consumida generalmente por inhalación. Su fácil absorción hace que llegue rápidamente al cerebro, provocando unos efectos que se manifiestan a los pocos minutos de su consumo.
Como efectos psicológicos encontramos la euforia, locuacidad aumento de la sociabilidad, aceleración mental, hiperactividad y deseo sexual aumentado. En consumidores crónicos, a medida que desaparecen estos efectos sobreviene un estado de cansancio y apatía que puede inducir a repetir el consumo.
Sus efectos fisiológicos más habituales son la disminución de la fatiga, la reducción del sueño, inhibición del apetito y el aumento de la presión arterial.
Consecuencias de su consumo
El consumo crónico y abusivo de cocaína puede provocar importantes trastornos psíquicos, similares a los provocados por las anfetaminas, tales como ideas paranoides y depresión.
La dependencia psíquica de la cocaína es una de las más intensas entre las provocadas por las drogas.
La supresión del consumo tras un período prolongado, da lugar a un fenómeno de rebote, caracterizado por somnolencia, depresión, irritabilidad, letargia, etc.
Tanto por su actividad cerebral como por la vía habitual de administración, el consumo crónico de cocaína puede causar: pérdida de apetito, insomnio, perforación del tabique nasal, patología respiratoria (sinusitis e irritación de la mucosa nasal), riesgo de infartos y/o hemorragias cerebrales, cardiopatía isquémica.
Algunas de estas consecuencias también se pueden observar en un consumo esporádico.
DROGAS DE SÍNTESIS
Este es el término científico para referirse a una serie de sustancias que, aunque existentes hace décadas, se popularizaron a finales del siglo XX bajo la denominación de “drogas de diseño”. Se trata de sustancias producidas por síntesis química, sin componentes naturales (como ocurre con el hachís o el tabaco), en laboratorios. Generalmente se trata de compuestos anfetamínicos como el MDMA o MDE, a los que se añade algún componente de efectos más o menos alucinógenos.
Se comercializan en forma de pastillas o comprimidos. De ahí que hayan sido bautizadas en el argot callejero como pastis o pirulas, entre otros nombres. Sobre su superficie se graban diversos dibujos que sirven como elemento de identificación, relacionados con el consumo recreativo de que son objeto.
Aunque son muchas las sustancias que entran bajo esta denominación, la más conocida es el éxtasis, cuyos efectos dan lugar a una experiencia mixta entre la estimulación y la percepción alterada, por los que se las ha comparado con una mezcla de anfetaminas y un alucinógeno llamado mescalina.
Al consumirse en forma de pastillas, su absorción por el aparato digestivo para ser distribuido al torrente sanguíneo, es más lenta que en el caso de otras vías de administración.
Efectos
Los efectos psicológicos más frecuentes derivados del consumo de éxtasis son sociabilidad, empatía, euforia, sensación de autoestima aumentada, desinhibición, deseo sexual aumentado, locuacidad, inquietud, confusión y agobio.
Sus efectos fisiológicos son taquicardias, arritmia e hipertensión, sequedad de boca, sudoración, contracción de la mandíbula, temblores, deshidratación y aumento de la temperatura corporal (hipertermia).
Consecuencias de su consumo
Mientras no existieron investigaciones científicas, se trató de presentar el éxtasis como droga limpia e inocua. Sin embargo, los daños producidos en algunos consumidores y los estudios realizados desde finales de los 90, revelan riesgos sobre la salud y específicamente sobre el sistema nervioso, de imprevisibles consecuencias.
Los riesgos más severos producidos en el aspecto psicológico son crisis de ansiedad, trastornos depresivos y alteraciones psicóticas.
En el plano orgánico, los riesgos asociados al consumo de éxtasis en los ambientes congestionados en los que se produce y bajo las condiciones de baile intenso a las que se asocia son: aumento severo de la temperatura corporal (hipertermia maligna), arritmia, convulsiones, insuficiencia renal, rabdomiólisis, coagulopatía, hemorragias, trombosis e infartos cerebrales e insuficiencia hepática.
ANFETAMINAS
Psicoestimulantes producidos sintéticamente en laboratorios químicos a finales del siglo XIX. Su uso médico ha sido variado, considerándose actualmente indicados para el tratamiento de algunos trastornos entre los que cabe destacar la narcolepsia (forma severa de somnolencia diurna) o la hiperactividad infantil.
Su consumo habitual se produce en forma de pastillas o comprimidos y a menudo son una de las sustancias con las que se cortan (mezclan) las drogas de síntesis.
A parte de su consumo recreativo, las anfetaminas también son consumidas como inhibidores del apetito.
Efectos
Los efectos provocados por el consumo de anfetaminas recuerdan en gran medida a los producidos por la cocaína. Entre los efectos psicológicos los más frecuentes son agitación, euforia, sensación de autoestima aumentada, verborrea, alerta y vigilancia constantes y agresividad.
En el plano fisiológico, los efectos sobre el organismo del consumidor son la falta de apetito, taquicardia, insomnio, sequedad de boca, sudoración, incremento de la tensión arterial y contracción de la mandíbula.
Consecuencias de su consumo
Su consumo continuado puede dar lugar a cuadros psicóticos similares a la esquizofrenia, con delirios persecutorios y alucinaciones, depresión reactiva, delirios paranoides e intensa dependencia psicológica.
Tras un consumo prolongado, además de un intenso agotamiento, se produce hipertensión, arritmia, colapso circulatorio y trastornos digestivos.
ALUCINÓGENOS
La mayoría de las drogas de esta familia proceden de hongos cultivados en países latinoamericanos y africanos, como es el caso, por ejemplo, del Peyote mexicano, del que se extrae la mescalina. Aquí en Europa es clásica la utilización de la Amanita muscaria, una seta alucinógena utilizada con carácter ritual.
El alucinógeno más utilizado en Europa es la dietilamida del ácido lisérgico (LSD), conocido en el argot de la calle como ácido o tripi.
La LSD se consume por vía oral en diversas formas: micropuntos, hojas de papel absorbente con diversos motivos gráficos, terrones de azúcar impregnados, etc.
Efectos
El consumo de alucinógenos disloca el funcionamiento del cerebro humano, diluyendo los límites entre el sujeto y la realidad. Las principales manifestaciones de este proceso, en el plano psicológico, son las siguientes: alteración de la percepción (incluyendo la propia autoimagen), hipersensibilidad sensorial, deformación de la percepción del tiempo y el espacio, alucinaciones, ideas delirantes, euforia, confusión mental, verborrea, hiperactividad y experiencia mística.
Tras su consumo el usuario experimenta los siguientes efectos a nivel fisiológico: taquicardias, hipertermia, hipotensión, dilatación de las pupilas y descoordinación motora.
Consecuencias de su consumo
Se trata de sustancias que, al llegar al cerebro, provocan alteraciones en su funcionamiento neuroquímico que afectan particularmente a la manera de percibir la realidad, pudiendo dar lugar a trastornos sensoriales severos e incluso auténticas alucinaciones.
Las consecuencias más graves del consumo de LSD acarrean reacciones de pánico (un mal viaje), intentos de suicidio, reacciones psicóticas y reapariciones espontáneas de la experiencia alucinógena sin consumo de la sustancia (flash-back).
HEROÍNA
Se conoce con el nombre de opiáceos a una familia de sustancias que tienen en común su emparentamiento con el opio, bien porque derivan de él, como es el caso de la morfina, o bien porque se elaboran mediante síntesis química a partir de la propia morfina, como es el caso de la heroína.
La heroína, conocida como caballo en el argot callejero, ha acaparado durante años los titulares referidos a las drogas de todos los medios de comunicación de nuestro país y la atención de la ciudadanía, asociada a la criminalidad y la marginación.
En la actualidad es una droga en menor uso, con menos atractivo para los jóvenes, que no se interesan por ella. Es objeto de consumo por parte de heroinómanos veteranos, con edades en torno a los treinta años, en situación de elevado deterioro orgánico, psicológico y social.
Hasta mediados de la década de los noventa la vía habitual de consumo era la inyectada. En la actualidad, como consecuencia de la propagación del virus de inmunodeficiencia responsable del Sida, y de otras muchas infecciones, se ha generalizado la vía fumada (hacerse un chino, en el argot callejero)
Efectos
Durante el primer tiempo de consumo los efectos principales de la administración de heroína son los siguientes:
- A nivel psicológico: euforia, sensación de bienestar y placer.
- A nivel fisiológico: analgesia (falta de sensibilidad al dolor), en los primeros consumos no son raras las náuseas y los vómitos, y la inhibición al apetito.
Consecuencias de su consumo
Los riesgos derivados del consumo de heroína más frecuentes son las alteraciones de la personalidad, alteraciones cognitivas (como problemas de memoria), trastorno de ansiedad y depresión, y dependencia psicológica (que hace que la vida del consumidor gire obsesivamente en torno a la sustancia) todos ellos en el plano psicológico.
En el plano orgánico las consecuencias son mucho más amplias y variadas: adelgazamiento, estreñimiento, caries, anemia, insomnio, inhibición del deseo sexual, pérdida de la menstruación, infecciones diversas (hepatitis, endocarditis, etc.) asociadas a las condiciones higiénico-sanitarias en que tiene lugar el consumo y al estilo de vida del consumidor, se genera tolerancia con rapidez por lo que el consumidor necesita aumentar la dosis para experimentar los mismo efectos (esto explica el riesgo de sobredosis tras un período de abstinencia), elevada dependencia, acompañada de un desagradable síndrome de abstinencia (el mono) si se suspende el consumo.Este síndrome se caracteriza por síntomas tales como el lagrimeo, sudoración, rinorrea, insomnio, náuseas y vómitos, diarrea, fiebre, dolores musculares, etc. acompañados de una fuerte ansiedad.
ALCOHOL
El alcohol es la droga más consumida en nuestro entorno sociocultural, de la que más se abusa y la que más problemas sociales y sanitarios causa. Es un depresor del sistema nervioso central que adormece progresivamente el funcionamiento de los centros cerebrales superiores, produciendo desinhibición conductual y emocional. No es un estimulante, como a veces se cree, la euforia inicial que provoca se debe a que su primera acción inhibidora se produce sobre los centros cerebrales responsables del autocontrol.
Las bebidas alcohólicas se clasifican básicamente en dos grupos, en función de su proceso de elaboración:
-Bebidas fermentadas. Proceden de la fermentación de los azúcares contenidos en diferentes frutas (uvas, manzanas, etc.). Son característicos de este grupo la cerveza, la sidra y el vino. Su graduación alcohólica oscila entre 4º y 12º. Su descubrimiento fue casual, como resultado de la putrefacción natural de frutas almacenadas.
- Bebidas destiladas. Resultan de la depuración de las bebidas fermentadas, para obtener mayores concentraciones de alcohol. Se trata de bebidas como el vodka, la ginebra o el ron. Oscilan entre los 40º y 50º. La destilación fue inventada en el siglo VII por los alquimistas árabes, de quienes procede el nombre de la sustancia, al-kohl.
La graduación de una bebida indica el volumen de alcohol etílico que contiene. Así, una botella de vino de 12º contiene un 12% de alcohol puro.
Efectos
Los efectos del alcohol dependen de varios factores:
- La edad (beber alcohol mientras el organismo todavía se encuentra madurando, es especialmente nocivo).
- El peso (afecta de modo más severo a las personas con menor masa corporal).
- La cantidad y rapidez de la ingesta (a más alcohol en menos tiempo, mayor intoxicación).
- El sexo (por factores fisiológicos la tolerancia femenina es, en general, menor que la masculina, aunque esto depende de los tres factores anteriores).
- La ingesta simultánea de comida (el estómago lleno, sobre todo de alimentos grasos, dificulta la intoxicación).
- La combinación con bebidas carbónicas (tónica, Coca-cola, etc.) que aceleran la intoxicación.
En función de la dosis, a nivel psicológico, se experimenta desinhibición, euforia, relajación, aumento de la sociabilidad, dificultades para hablar, dificultad para asociar ideas y descoordinación motora.
Los efectos del alcohol dependen de la cantidad presente en la sangre (tasa de alcoholemia, medida en gramos por litro de sangre):
- 0.5 g/l: euforia, sobrevaloración de facultades y disminución de reflejos.
- 1 g/l: desinhibición y dificultades para hablar y coordinar movimientos.
- 1.5 g/l: embriaguez, con pérdida del control de las facultades superiores.
- 2 g/l: descoordinación del habla y de la marcha, y visión doble.
- 3 g/l: estado de apatía y somnolencia.
- 4 g/l: coma.
- 5 g/l: muerte por parálisis de los centros respiratorios y vasomotores.
Consecuencias de su consumo
A los pocos minutos de la ingestión el alcohol pasa a la sangre, donde puede llegar a mantenerse 18 horas y desde ella ejercer su acción sobre todos los órganos del cuerpo:
Corazón: insuficiencia cardíaca, alteración del electrocardiograma.
Cerebro: Alteración de la conciencia y de la conducta.
Hígado: cirrosis.
Intestinos: trastornos en la absorción de vitaminas, hidratos y grasas.
Páncreas: Inflamación.
Estómago: gastritis.
Sangre: anemia, disminución de leucocitos y de plaquetas.
Sistema nervioso: neuritis, alteración sensitiva y de los reflejos.
Por otro lado es interesante comentar que el alcohol es la causa del 33% de los accidentes de tráfico y que también es la causa de un 20% de los accidentes laborales.
Toda droga es nociva,la juventud se ve cada vez mas incentivada a utilizarla y el mal peor es el narco,a ellos hay que combatir,no se saca nada con tanto estudio y resultados ,la droga entro con la fuerza de un volcan destruyendo a su paso juventud y adultos valiosos y si no nos unimos para cerrar la entrada de la droga al pais ,esto se nos va de las manos ,hasta personas que son los encargados de eso, se ven muchas veces atraidos y entran en la carrera de la venta facil ,pues los jovenes son consumidores ,la droga llena el bolsillo del monstruo que la vende ,ente sin corazon y amante del dinero facil,el joven cae en sus garras y es atraido cada vez mas en esa maraña de maldad,en sectores a vista y paciencia de todos se vende el maldito producto y ¿donde esta el policia?HAY BARRIOS DONDE ,la policia ampara al narco y eso es sabido por muchos pero el ciudadano comun tiene miedo, por eso no actua y permite que en sus narices se comercialice el producto,cuando nos unamos sin egoismos, todos para luchar con este glagelo,recien ahi se vera el verdadero resultado,un joven libre y despierto,con ansias de salir adelante y sin consumir mugre ,que le daña no solo fisicamente, sino que en su autoestima,joven eres valioso y la sociedad necesita de tu aporte de ideas,pero la droga no te permite que estes al 100 %,de tus capacidades ,da un paso firme fuera de la droga ,pues hay un sujeto que solo quiere tu destruccion y ese e el que te vende el producto,tu a el no le interesas solo quiere tu dinero,piensalo.
NO A LA DROGA,EL NARCO SOLO DESTRUYE VIDAS.
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Saludos
...y he fumado marihuana...no es la gran cosa, no se por qué la juventud le da tanta pelota, como si fuera genial y "cool"...que idiotez...
NO!!! a las drogras y los vicios...
Saludos.