
En mi infancia la plaza era un paseo familiar dominguero mañanero a ver y oír el diminuto orfeón del ejército. Golosinas, diversión y alegre correr sin rumbo eran el sano pasa tiempo.
Con el tiempo - no se cuando y como empezó- he ido enviciándome en su vista diaria para liberar un explosivo y oprimido llanto, totalmente exento de sanción.
Con sapiencia y experiencia –uno aprende - a llorar en solitario a la vista de todos.
Y los podrideros y gente anciana de vista extraviada que pululan en diversos bancos - felices en no se que recuerdos o llenos de imaginaciones desbordadas- me hacen sentir en comparación que aun estoy bien, que aun estoy lleno.
Los niños felices –al igual que yo en antaño supongo- de la manos de su padres prefiero ignóralos; ya harto pesan en mi febril mente. Claro que cada cierto tiempo me desgarro con el llanto de alguno de ellos, por muy justo que este sea.
Esta pequeña plaza es mi casa anónima, mi testigo de penas vivas que calla y otorga según el parecer del tiempo, de huéspedes desconocidos unido por un cordón umbilical de descanso y pensares momentáneos.
Seria perfecta según mi pensar si en vez de mote con huesillos vendieran un ron de marca infame. Quizás algún día eche una petaquita en mi bolsillo, pero aun no es tiempo de ello.
Un labrador, un indio guerrero, una machi y un soldaos –todos de cobre- me miran adustamente. ¿Que me miran? ¿Que de que?, si finalmente terminaron sin nada real que vanagloriarse.
Me gustaría tirarme al igual que las parejas en el verde pasto, mas mi vergüenza me lo impide. Me gustaría tener la personalidad del gitano –huir de la justificación de la mugre que entro en mis lagrimales- y mostrar mis lágrimas sin ningún reproche propio.
Si tan solo esta plaza en las noches no se enfriara tanto, no fuese un mercado de actividades económicas transversales, si las modas jóvenes no fueran tan crueles -con mi creciente soledad- me quedaría a vivir en el pañuelo mismo también de noche.
Te quiero plaza mía
Saludos y suerte
Khg
http://eldesatinado.bligoo.com







... no sabes como me conmueve tu sensibilidad , - me encuentro , casi siempre que te leo - preguntándome si es tan enorme tu búsqueda interior y si tanto te duele descubrirlo amigo mío...
Si es así, deseo sinceramente que encuentres la paz, por tí y por los que te aman .
Si es una sensibilidad literaria , no sabes como admiro que captes lo que captas y lo puedas transmitir tan realistamente .
Un estrecho abrazo para tí
Mama Doris, me alegro que le haya gustado.
Son tan solo palabras liberadoras, un sollozo con intención integradora.
El solo hecho de tus palabras ya hacen que hay valido la pena.
Ojala fuera una sensibilidad literaria, pero no son percepciones y dolencias (para mi reales) que me hacen mas sensible quizás.
Pero en otras cosas más lejanas soy más bien torpe y tosco que cualquiera.
Más que buscar –creo saber mi dolencia levemente - no logro dar con el camino para reparar o sanar.
Un abrazo
Saludos y suerte Mama Doris
... podría contarte que a veces no es tan necesario reparar o sanar... es sabio y prometedor , tan solo aprender a vivir con esto que es parte nuestra y hacerlo nuestro amigo de ruta.
mis cariños
Sirve Mama Doris, gracias, pero necesito dejar fluir y ordenar mi mente y emociones mientras tanto.
Estoy muy voluble, y por ello agradezco tanto a la plaza. Me da el desahogo, el pensar y el morderme la lengua para no atacar arteramente y sin razón.
Creo y así espero encausar el camino y hacerlo parte de mi experiencia.
Mientras tanto espero, algunas optimistamente y otras no tanto.
Un abrazo
... estés claro en lo que quieres , estaré atenta a tu andar ( ya que eres generoso al compartirlo ) ... y gustosa espero estar allí para darte un abrazo virtual de Bienvenida.
mis cariños
Mamá Doris tiene razón... hay dolores que no tienen consuelo, uno debe aprender a vivir con ellos, como alguien al que le falta un pedazo de su cuerpo... como un lisiado... pero del alma...
Pero claro, tú también tienes razón, es uno el que tiene que descubrirlo.
Tom
Al revés, Tom, gracias por leerlo y opinar.
Esa es finalmente el propósito de mi desahogo, integración y compartir.
Y leer las opiniones y consejos de quienes de una u otra forma ya han pasado por este proceso de muchas manera reconforta.
Saludos y suerte Tom