No se que me pasa, pero desde mi infancia tengo una tendencia marcada de desagrado, protesta, renuncia o negación a:
-terminar mis escritos
-ordenar hasta el final
-dar mi palabra
-Me gusta dejar el hoy para mañana, y el mañana del hoy para pasado mañana y así sucesivamente.
-Renunciar en la meta misma
-Odio los finales y despedidas
-Hasta opinar acá en atina Chile –teniendo muchos artículos guardados en espera tan solo de una pulida final que nunca haré- me cuesta un mundo.
¿Estaré negándome a crecer?
¿Qué es lo que no quiero aceptar?
¿No querré despedirme?
¿No querré ser siervo de mi palabra?
¿Qué quiero evadir?
No se porque diablos tengo tan marcada esta tendencia.
Hasta estas líneas no querían ser publicadas a su final.
Flojo, pulmones vírgenes, cansado, son algunos sobre nombres que me regalan (para que no se gasten repitiéndomelas).
Saludos y suerte
http://eldesatinado.bligoo.com







es el efecto del odio mortal a tí mismo, que nos impulsa a no aceptar el premio previamente asignado por los que te quieren.
Obviamente es un desaire.
Saludos y Suerte.
Interesante, muy interesante.
Jamás se me hubiese ocurrido darle ese enfoque, ahora ya esta corriendo en mi mente.
Agresión era por donde yo mas sentido le daba.
Gracias Ramón
Saludos y suerte
... que no ha llegado a tus ojos y médula , aquello que te ponga un motor en alguna parte y te impulse a dar la carrera a alguna meta en particular ?
A lo mejor eso es lo que te hace ser especial y distinto a muchos y por eso han de quererte los que te quieren...
¿ que crees tú ?
A mí me debes un comentario...lo prometiste... pero me agrada esperar !!!
jajajaja
mis cariños... sé feliz solamente , a veces cuestionar demasiado , solo agota y no crea respuestas ( casi nunca )
;)))
Creo ser feliz - o mejor dicho afortunado- ya que poseo todo para serlo (excepto dinero (jaja)). Hijos sanos, padres, familia (ya en mas lejanía), amigos, salud, y debo reconocer que tengo el cariño de muchos a pesar de no ser como ellos quisieran que fuese.
Pero tengo un bichito interno que últimamente me cuestiona mucho. Que me agota y entristece, que no me permite olvidar ciertos hechos e equivocaciones.
Y ese bicho, tiene vida propia, no hay caso de convivir bien con el, en los mejores de los casos solo me regala tregua, nada de victorias.
Ahora, bien, filosóficamente o como quiera llamarse pienso que la renuncia no es mala, requiere mas valor que la conquista. (Me sirve ese pensamiento para afirmar mi ego (jaja))
Creo que quien renuncia controla más su vida que quien cae en la tentación del poder. No se, termine confundido ahora, pero creo que un poco de renuncia le vendría bien a este mundo.
Gracias por las palabras Mama Doris
Saludos y suerte
Ah, en el tintero. Mi motor y sentido son mis hijos y su crecimiento. Por otro lado ojala pudieran crecer sin dejar de ser niños. ¿Ve? Ya en esa frase pido renuncia
Voy por mis remedios
... que cierto eso que dices acerca de " ojalá crezcan sin dejar de ser niños "... Imposible po !!!
Cuando debes dejarlos marchar en busca de sus inquietudes y vida propia, te cuestionas...
- ¿ habré dialogado lo suficiente ?
- ¿ les habré dado todas las herramientas ?
- ¿ habré tomado suficientes fotos y atesorado cariños, recuerdos, acercamientos. regaloneos, discuciones... ?
La respuesta es ...NO, nunca es suficiente de todo esto y más, siempre queda algo importante y cuando se quiere retomar... ya es tarde para casi todo.
Entonces querido amigo, tómate el tiempo para " atesorar y guardar" en el más tibio lugar de tu mente y corazón todo aquello que signifique , que han sido un paradero importante y hermoso en tu vida... todo esto, terminalo hasta el final , pues pasará a ser algo escencial en tu vida y en tu pasado siempre presente.
Todo lo demás tiene solución
mis cariños amigo mío
prolongando mi intrusidad, quiero comentarte sobre el valor de la renuncia, que no está dado por la valentía que requiere porque el valor de las conductas no está dado por la valentía,sino imagina, el suicidio tendría un gran valor, para qué hablar de la temeridad, y te propongo que el valor de la renuncia y el de las conductas está dado por la retribición que te otorgan. Sea en resultados, sea en satisfacción íntima o contento.
Para que la renuncia tenga valor requiere que su objeto haya sido reemplazado por otro más rico en retribuciones.
Y respecto de nuestro bichito interior, quiero decirte que muchas veces, estimado K., que muchas veces es solo un chip defectuoso, un transmisor antiguo o remoto, cuyas señales son extemporáneas, asimétricas, y por tanto muy desorientadoras, y hay que tenerlas muy en cuenta para que en cuanto aparezcan, poderlas desechar.
Es perfectamente posible.
Saludos y suerte.