Los
combustibles fósiles representan una parte comparativamente
pequeña de la matriz energética de Brasil, gracias a un
sistema de instalaciones hidroeléctricas que abastece el 84
por ciento de la electricidad del país, y una industria de
etanol que produce cerca del 40 por ciento del combustible de
transporte. Sin embargo, estas fuentes renovables convierten a Brasil
en un país vulnerable frente a las sequías, por lo que
el gobierno ha estado trabajando en diversificar su matriz energética
con el fin de garantizar la seguridad, la confiabilidad y la
asequibilidad en el abastecimiento de electricidad. Brasil agregará
1.080 megavatios (MW) de capacidad de generación eléctrica
en los estados de Ceará y Maranhão con la construcción
de dos plantas termoeléctricas a base de carbón
parcialmente financiadas por el Banco Interamericano de Desarrollo
(BID).
El
carbón es una fuente de energía abundante y
comparativamente barata, que por décadas será parte de
la... siga leyendo



















NO ! No! Y NO!!!!!!
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