Me ha tocado oir el comentario religioso de que por naturaleza somos malos, que el deseo carnal es malo, que los instintos son malos, y que el raciocinio espiritual se impone sobre la carne y sus voluntades.
Me surge el comentario inevitable de que si por naturaleza somos malos, nuestra religión habla muy mal de la creación.
Y habla mal del deseo carnal, y habla muy mal de los instintos, que es la expresión misma de nuestra naturaleza, la raiz originaria y potente de nuestro accionar.
Religión contra los instintos, una mala mezcla, un absurdo combate.
Un lamentable e inicuo combate.
Muy peor aún, si algunos toman la voz cantante y se van predicando este dichoso evangelio.



















ay asi las cosas
me siento mas que nunca bestia animada, pero quién dice que no tenga el derecho de sentirme unos dias mas bestia que angel
tengo mis derechos de bestia animada, o no los tengo dentro de este cosmos medio loco y enfermo de sapiensa y divinidad
Y sii
un regalo para vos amigo (y para los dias mios de bestia)