Cuando uno pregunta: ¿por qué paso esto? pareciera estar indagando en la causa de un problema...pero quizás está, sin darse cuenta, generando el problema.

No es trivial preguntar (se) algo, ya que el sólo hecho de optar por hacerlo implica un juicio sobre lo que sucede. Y el tipo pregunta que se hace determina, en buena medida, la respuesta posible.
Cuando el Rey Juan Carlos le preguntó a Chavez "¿Por qué no te callas?", no le estaba haciendo coaching... lo estaba callando. Cuando un periodista le preguntó al diputado por qué no estuvo en el senado para la votación de esa ley, en realidad no le interesaba conocer el detalle de sus actividades ese día. Estaba haciendo un juicio negativo sobre su ausencia.
En la reflexión cotidiana no nos preguntamos porqué no se caen los árboles, porqué salio el sol esta mañana o porqué el auto prendió cuando hicimos contacto. Es decir, normalmente no nos preguntamos por qué suceden las situaciones regulares que dan coherencia a nuestra vida cotidiana. De manera que cuando llegamos a preguntarnos por qué sucede algo, estamos implicitamente juzgando que aquello no debería haber ocurrido. Sin darnos cuenta hemos empezado a "crear" un problema...
Si, los problemas lo "creamos" nosotros con nuestras preguntas.
Nuestra tendencia habitual es saltar rápidamente de la situación ocurrida al por qué de su ocurrencia. De manera que el proceso por el cual esa situación llega a ser objeto de una pregunta queda fuera de nuestra observación; no es objeto de pregunta. La pregunta se oculta a sí misma y ejerce sobre la situación una significación inocente de algo "que no debería haber ocurrido". De esta manera la situación adquiere una condición natural, indiscutible y obvia de algo negativo. Ha surgido así un "problema objetivo".
Este proceso lo observo permanentemente en las sesiones de coaching en las empresas. Los ejecutivos acostumbran a preguntar por qué sucede lo que sucede, sin darse cuenta que estan situando automáticamente lo que sucede en el ámbito de los problemas que hay que resolver. Más aun, al definir- sin defenir- una situación como problema, estan sugiriendo- sin sugerir- que existe una “causa”.
De la “causa” al “causante”- sobre todo en temas organizacionales, hay sólo un paso. De manera que la "inocente" pregunta de "¿por qué sucedio?" se transforma finalmente en ¿quién es el culpable?.
Es delicado entonces preguntarse “por qué” sucede algo.
"Por qué" es un tipo de pregunta que remite al pasado e impone una relación de causalidad entre ese pasado y un presente...problemático. La pregunta define un problema, y un problema conlleva el mandato de una solución.
Estamos buscando la libertad en el lenguaje y no su dictadura. Es lo que busco con el coaching. El lenguaje encarcela cuando impone sin mostrar que impone.Cuando no deja opción, porque esta oculto.
Lo que la pregunta “por qué” se salta es el proceso por el cual una situación deviene en problema para MI y para otros NO; porque esa situación se ha transformado (por la pregunta) en problema AHORA...y antes no lo era. Lo que obvia la pregunta es su propio carácter definitorio.
La pregunta, a deferencia de una respuesta, está inmersa en un contexto de “inocencia”, de neutralidad e investida de una total disposición libertaria, justamente por su carácter de pregunta. Sin embargo, preguntar es una acción, es el resultado de una opción, supone un juicio y define ámbitos de lo posible.
¿Cuál es la opción entonces, como recuperamos la libertad?
Una opción es preguntarse por lo no preguntado, por lo que parece obvio, natural u objetivo, preguntarse por la pregunta: ¿Por qué me pregunte por qué?
Otra forma es preguntar por la opción que impone la pregunta, preguntarse por el problema que creamos con la pregunta: ¿Es un problema el problema? ¿Qué problema deviene de definir como problema el problema?
Eso es lo que hace un coach al hacer preguntas; revelar las preguntas ocultas, la culpa silenciosa de un simple "por qué", los juicios invisibles tras inocentes preguntas.
El objetivo final es liberarnos de las palabras-cárceles y recuperar el poder del lenguaje



















Sabís que más
Altiro me caiste pesado con eso del "coaching" ¿Acaso cres que nuestra lengua no tiene el "poder" para expresar la idea de entrenamiento o capacitación?. En segundo lugar creo que la pregunta que tanto repruebas es totalmente pertinente cuando se ha producido un incidente, sea que haya causado algún tipo de daño, cualquiera sea su clase o tipo o que haya estado a punto de producirse. Por lo demás siempre habrán "culpables" intermedios, pero el principal "culpable" (palabra que no me gusta) o responsable es siempre el que está a la cabeza de la respectiva organización y esto lo aprendí de Frank Bird, uno de los "caperuzos" en administración de los Estados Unidos ¿Imagino que conoces su secuencia actualizada del dominó?