Organizaciones deportivas: Una Herramienta con miras al Desarrollo Local
Las ideas
de Desarrollo asociadas sólo a la economía resultan añejas, gastadas y erradas,
por sobre esta noción, el concepto “Desarrollo Local”, entendido como la mejora
en la calidad de vida de los habitantes de un territorio, mantiene entre las
dimensiones que le componen la idea de aumentar la cohesión entre los
habitantes de una comunidad. Una estrategia correcta de desarrollo local, como
debiera considerar un Plan de Desarrollo Comunal (PLADECO), tiene que estar
sintonizada con la idea de fortalecer, mejorar y potenciar las organizaciones y
grupos que conforman dicha comunidad.
Existen en cada territorio un
sinnúmero de organizaciones, todas de distinta índole, las cuales cuentan
en su interior con el potencial de cohesionar a los individuos que la integran,
este potencial permite que las organizaciones funcionen bajo un objetivo
central básico y común: fomentar el trabajo cooperativo de los individuos que
la constituyen, permitiendo de paso una mejora en la calidad de vida de ellos
mismo. En este sentido, el fortalecimiento de las organizaciones locales es una
prioridad de los planes o estrategias de desarrollo local.
Este deber no sólo se centra en las
autoridades locales o supralocales, es deber también de la propia comunidad el
buscar su máximo desarrollo, y parece ser que las organizaciones deportivas
congenian ambos elementos; el apoyo de las autoridades y los deseos de estas
mismas por crecer y mejorar. Sea tal vez, por la impronta misma de la actividad
deportiva, es decir, no sólo el participar, sino que el buscar todas las
alternativas para vencer, o el carácter de “autogestión” de las organizaciones
deportivas nacionales, el motor fundamental para potenciar la propia
organización, es esta búsqueda una de las herramientas de la que nos podemos servir
con miras al objetivo común del desarrollo, y en definitiva del bien común.






