Cambio en la Constitución Chilena. Es posible?
Extraído del Foro de Inauguración del Año Academico de la Carrera de Ciencia Polñitica y Relaciones Internacionales de la Universidad Alberto Hurtado.
Foro
de Opinión
?¿Es
necesario una nueva Constitución??
Roberto Garretón, Carlos Hunneus y María de los
Ángeles Fernández.
En el foro se expuso,
desde la mirada de los pensadores, la necesidad de tener una nueva Constitución
Política para nuestro país. Este es un tema no menor, viendo la real
importancia que esto conlleva: trazar los lineamientos generales de los destinos ?y políticas que de estas ideas
nacerán- de los planos económicos, institucionales y sociales de la nación.
Según Hunneus, una nueva carta
magna no es un tema de juristas, sino un tema eminentemente político, dado que
rige los destinos de un país. En Chile, la constitución que nos rige hace
referencia a una lógica de ?mercantilismo a ultranza? donde el Estado tiene un
segundo piso para actuar frente a la sociedad, donde se apela a las libertades
personales y del emprendimiento, o sea, el individualismo meritocrático con
base al Principio de Subsidiariedad. Pareciera entonces, que el Estado solo se
acota a temas administrativos, de transparencia y eficacia en sus actos, dada
la visión de la democracia administrativa emanada de Estados Unidos, según de
los Ángeles Fernández.
También se expone que las
reformas del año 2005 presentan mejoras, pero son mejoras parciales, dado que
se debería buscar un sistema más
participativo y dinámico; ?después de veinte años de democracia y cuatro
gobiernos de la Concertación? esta debería haber sido cambiada, explica
Garretón, sosteniendo además que Chile no tiene una democracia propiamente tal,
dado que la Constitución es una elaboración de consenso, hechas por sus representantes, dado que la actual carta
magna está hecha por aquellos que se dieron a sí mismos ?la representación del
pueblo? en tiempos del Gobierno Militar, ?además tiene un sesgo neoliberal
inadecuado?, que tiene tres grandes ejes: prohíbe la actividad sindical, tiene
una visión amplia sobre los derechos del empresario o el emprendimiento y es
una constitución basada en la desconfianza y no en el acuerdo, dado que se
busca que los ?adversarios? no vuelvan a la actividad política .
Ante el presente panorama
se concluye que se debería forma una Asamblea Constituyente para reformar la
Carta Magna, que fuese nacida de la iniciativa popular como fue el caso de
Colombia, un proceso de reforma radical llevado a cabo en paz y orden,
contrastado con las violentas luchas de muchos países del Cono Sur.
Sin embargo cabe una pregunta que para mí es
esencial, ¿Qué parte de la Constitución se va a modificar? ¿Algunas partes?
¿Cuales partes o todas las partes? La empresa de modificar nuestra Carta nacida
en los ochentas y que le da dado al país la estabilidad institucional y
económica que no presentan el resto de los países latinoamericanos pareciera
dar respaldo a la tesis que ésta debe permanecer pero con reformas de ajuste en
el plano político y no en toda la Carta Magna. Sí, cabe reconocer que nuestra
Democracia debe propender a ser más participativa en la toma de decisiones en
la medida que sea lo posible, abierta a la ciudadanía y que lleve al entendimiento
que las partes, pero no se puede pensar que debe ser reformada ?de cuajo? como
planteaba un pensador. ¿Dónde quedan las eficiencias de nuestro sistema
político con respecto a otros? ¿Qué instituciones se crearan en base a las
nuevas tratativas de esta neo-Constitución social-demócrata que se planteó? Y
cabe una pregunta de mayor peso, ¿es Chile un país donde se pueda instalar una
Asamblea Constituyente? Desde mi punto de vista, la ciudadanía no está del todo
preparada para tomar esta gran decisión, de consensuar acerca de la sociedad
que se busca, de los lineamientos que al regirán y las reglas del juego que se
seguirán en el plano político. Es necesario una sociedad preparada ?no
ilustrada necesariamente- para llevar a cabo esta empresa, que tenga planteamientos
claros, de base y con fundamentos. ¿Es posible que una sociedad que apenas
entiende lo que lee pueda elaborar textos decidores de su futuro? Como expuso
Hunneus, el tema debiera ser tratado por la clase política, pero con una mirada
hacia las personas, con foros de discusión, tratados académicos, escuchando,
observando y analizando lo que la ciudadanía requiere; el sistema político debe
ser ajustado a las nuevas realidades nacionales en la ?medida de lo posible?
Es por ello que considero,
que ante el foro que se expuso, más que una respuesta tácita acerca que si es
necesario cambiar nuestra Carta Magna, plantea más inquietudes y abre una nueva
gran interrogante ¿Está Chile preparado para una nueva forma de Gobierno?
Porqué esto acarrea un cambio en la Constitución: un cambio de gobierno, un
cambio en la forma de democracia, en la forma en que se relacionan las personas
y las instituciones, un cambio en la economía, las leyes y el Derecho.
¿Está Chile preparado para
una nueva Constitución? Debemos responder esta cuestión primero.







No. No estamos ni estaremos de aquí a un par de décadas más.
Eso de manosear la palabra "democracia" es cierto. En Chile no existe la democracia como tal (entendiéndose como "lo que elija la mayoría"), y eso es bueno. Gracias a que ésta no existe podemos tener mayor estabilidad en todo sentido pero principalmente en el tema político-social.
Sin duda que el cambiar o no la Constitución heredada de la dictadura se presta más como un caballito de batalla de los mismos de siempre para obtener votos y llegar al poder. Es un cuento trillado de los que no tienen argumento válido para hacer respetar sus ideas con inteligencia, racionalidad y tolerancia. Es cosa de abrir los ojos y escuchar/ver quienes piden a grito (o a piedrazos) el cambio al sistema que los perjudica porque la masa manipulable no tiene poder absoluto para entregárselos a ellos.
Sin duda que la Constitución de 1980 fue un gran legado al pueblo chileno, de mano de un hombre que manchó sus manos por vernos mejor. Ya se quisieran nuestra estabilidad y desarrollo nuestros queridos pueblos hermanos, quienes día a día tienen que luchar para no ser derrocados con un golpe de estado.
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Asi Hablaba Acertijo
Acá – si la desean cambiar- deberían presentase diferentes nuevas constituciones (serias obviamente) y ser escogida por sufragio obligatorio.
Creo seria el camino más justo.
Por ello el sufragio es tan necesario que sea obligatorio. Ojala que ahora con un tema de votación o plebiscito popular la gente por fin lo entienda.
Lo único que aseguro que una nueva constitución traerá lagrimas, dolor, sangre al camino.
Saludos y suerte