
al conocerte más aun , me cautivas
sublime y primoroso, me enamoro,
en tierra fructífera, me cultivas
Como retoño de semilla de oro
se enciende mi corazón, lo incentivas
mil voces límpidas cantan en coro
acariciándome ellas sugestivas
Lo impensado para algunos sofistas
es lo que nos envuelve muy profundo
este amor puro, que por ti padezco
Grandioso y majestuoso, me conquistas
desde antes de la fundación del mundo
y hasta lo eterno yo te pertenezco.






