El Salmón ¿Los hijos no pueden esperar?
Cesantía golpea duramente a mujeres
en Ancud, principalmente a aquellas ligadas a la industria salmonera. Según
la Inspección del Trabajo cerca del 60% de las mujeres está cesante.
Hace cerca de dos meses que Rosa fue
despida de la empresa Cultivos Marinos Chiloé en Ancud. En la planta procesadora
de salmones que se ubica en el sector de Mutrico trabajó por más de siete
años. Hoy en día sabe que la situación no está nada fácil en su natal Ancud,
por eso junto a una cuñada ha decido salir a la calle a vender milcaos
y empanadas que ella misma prepara.
Como Rosa son cientos las mujeres
que en la actualidad no tienen empleo, muchas de ellas jefas de hogar,
quienes dieron su vida en las salmoneras, lugares donde tal vez creían
encontrarían un mejor futuro para sus hijos, pero de eso nada queda, sólo
la incertidumbre de llegar a fin de mes sin tener como ?parar la olla?.
Rosa Villegas, separada y madre de
cuatro hijos fue despedida de Cultivos Marinos el pasado 4 de marzo. En
la actualidad vive de allegada en una pequeña mediagua construida en la
propiedad de sus padres.
Según nos cuenta, poco y nada es lo
que le queda de su finiquito debido a que pagó gran parte de sus deudas.
Desesperada la mujer no titubea en admitir que está muy crítica la situación
en su comuna, ?no hay trabajo, se ve harto mal la cosa en Chiloé, por
eso pienso buscar trabajo por medios días en casas particulares. A las
salmoneras no sé si volvería?, especifica.
?Mi experiencia fue buena pero muy
sacrificada, había que hacer turnos y todo eso, antes se trabajaba hasta
doce horas, uno llegaba de noche a la planta, salía de noche, dormía en
el día?, analiza Rosa, quien sospechaba que una crisis así podía detonar.
Préstamos
Ximena Saldivia es madre soltera,
tiene dos hijos y en la actualidad vive de allegada en casa de una amiga.
Alcanzó a trabajar cinco años en Cultivos Marinos hasta que fue despedida
a comienzos de marzo.
?Yo tenía un préstamo en la caja
de compensación, me descontaron el total de préstamo y ahora me dijeron
que me devolverían una plata (interés) por haber pagado el total de la
deuda pero no ha pasado nada todavía, la caja de compensación me ha dicho
que la empresa aún no le ha pagado, por lo menos tengo que esperar hasta
mayo para tener una solución, mi duda ahora es saber a quién le reclamo
pues la Cultivos ya me hizo todos los descuentos. Quién me responde a mi?,
se pregunta Ximena.
Pero eso no es todo, en noviembre
de 2007 esta mujer sufrió un accidente laboral al interior de la planta,
?me corté un dedo, tenían que evaluarme para una indemnización y la IST
mandó los papeles a la empresa y la empresa me tenía los papeles aplastados
desde diciembre de 2008 y en febrero de este año recién me llamaron diciéndome
que tenía que hacer mis documentos?, relata Ximena.
?Me ha pasado cualquier cosa en esa
empresa, ellos exigen y exigen pero no agilizan mis trámites. Incluso no
pude hacer mis papeles del seguro de cesantía en la AFC porque me aparecen
unas cotizaciones impagas del tiempo que me corté mi dedo?, dice angustiada
Saldivia.
Finiquitos
Muchas de estas mujeres han recurrido
en estas semanas a hacer uso del finiquito que recibieron para pagar sus
deudas y alimentar a sus hijos, pero con el tiempo eso pasa y la desesperación
vuelve a rondar sus mentes.
?Con mi finiquito de $1.200.000 pude
pagar algunas deudas y el resto lo deposité. Las leyes se han hecho para
los empresarios, ni siquiera he podido buscar trabajo. Me da un poco de
pena pensar en el futuro, tratar de emigrar, pero los hijos no pueden esperar.
Ya no puedo pagar arriendo?, expresa Ximena, quien se fue a vivir con
una amiga y debe pagar los gastos comunes de ese inmueble.
Berta Agüero trabajó por siete años
en Cultivos Marinos, es madre soltera de una pequeña, vive en casa de sus
padres y cuenta que con el finiquito que recibió pudo pagar algunas deudas
y guardó un poco, ?mis dos hermanos están sin trabajo por lo cual está
bien difícil la cosa, sólo espero que pueda optar a los cursos de capacitación?,
cree la vecina ancuditana.
?Se había llegado a un acuerdo que
no iban a descontar los préstamos de las cajas de compensación, al final
descontaron todo y salimos para atrás. Guardé bien poco del finiquito,
y más con dos hijos hay que pagar muchas cosas, transporte, matrícula entonces
hay que ponerse al día?, advierte Cecilia Agüero.
¿Emigrar?
Por su parte, Teresa Berckdog trabajó
esporádicamente en Cultivos Marinos como operaria durante varias temporadas,
?llevo un mes cesante, estoy cobrando la cesantía pero creo que más adelante,
en unos meses más uno recién se va a dar cuenta que le va a hacer falta
el sueldo?, detalla.
Teresa es madre soltera, tiene cuatro
hijos, los dos mayores ya han formado su familia, pero aún tiene dos a
su cargo, uno de ellos con discapacidad. ?Acá no hay fuente laboral, tú
sales del salmón y no hay muchas cosas, salvo la pesca, que también está
muy mala, ni pensar en ir a trabajar a una tienda?, sostiene.
?Yo pienso irme en un tiempo de acá,
tengo que trabajar por mis hijos. La casa lleva gastos y eso pesa?, detalla
Teresa.
Pero no sólo están las mujeres que
quieren irse, están igualmente aquellas que se vieron a Chiloé desde otros
puntos del país para emplearse en la salmonicultura. Ese es el caso de
Cecilia Agüero, madre soltera de dos pequeños, quien se vino a los 17 años
desde Santiago buscando mejores oportunidades. En su estadía no sólo conoció
las labores que se desarrollan en una salmonera, pues encontró el amor.
Actualmente Cecilia convive con alguien
que quedó cesante hace tan solo dos semanas, su pareja fue despedida desde
la planta Mainstream de Quemchi.
?La situación acá está mala, el fuerte
de la isla son los salmones. Por ahora pienso en optar por algún curso
de capacitación, pero no está en mis planes irme a otra ciudad, por ahora
no he buscado trabajo porque estoy dedicada a cuidar a mis hijos, reflexiona
Cecilia, agregando que ?el Gobierno ha hecho oídos sordos a toda esta
situación?.
60% de las mujeres estarían
cesantes
Consultado acerca de la cesantía presente
en la comuna de Ancud, Manuel Muñoz, inspector del Trabajo de Ancud manifestó
al OLACH que ?de las empresas que tenemos en nuestra jurisdicción
(Ancud y Quemchi) han reducido a lo menos el 50% de la fuerza laboral que
tenían. Según los datos que tenemos hasta marzo unos 1.500 trabajadores
directos han perdido su trabajo, unos por contrato a plazo fijo y otros
por contrato indefinido, eso en el período septiembre 2008 a marzo 2009?.
De esa cifra muchas de ellas son mujeres.
?Estamos hablando que cerca de un 60% de las mujeres que laboran en la
industria ha quedado cesante, esencialmente en las plantas de proceso,
las que de un tiempo a otro quedaron cesantes luego de haber dado gran
parte de su vida en las plantas, sin las posibilidades de poder acceder
a otros sectores productivos. Están habiendo respuestas laborales para
absorber mano de obra masculina pero femenina no se visualiza nada innovador?,
dijo Muñoz.
A juicio del inspector del trabajo
local, este año será el más complicado de todos, ?por ejemplo Cultivos
Marinos redujo su personal cerca de un 50 por ciento, en este minuto tienen
laborando a cerca de 600 trabajadores, el año pasado tenía hasta 1.300
personas en su planta?.
Cabe hacer presente que en la industria
salmonera cerca del 60% de la mano de obra en plantas de proceso corresponde
a mujeres, de las cuales un 37% corresponde a Jefas de Hogar. Esto es un aporte de :Prensa OLACH, abril de 2009






