Sólo sé que en cuatro días más se cumplen tres meses de la muerte de mi abuelo.
Sólo sé que la tierra bajo la que está ni siquiera fue emparejada.
Hace muchos años dejé de perder el tiempo deseando que las cosas con mi padre y esa parte de mi familia fueran distintas.
Sólo sé que hace casi tres meses volví a desearlo.
Luego dejé de perder el tiempo.
No hay lápida en su tumba.
Y ahora lo pierdo de nuevo.
Pierdo el tiempo y lo pierdo a él. De a poco los buenos recuerdos perecen pequeños consuelos ajenos.
Sus palabras me pesan: ¿Por qué me abandonaste?
Quise responder tantas cosas, a él, a mi padre, a los tubos que lo mantenían respirando, a mi hermano, a la luz deprimente de la pieza en la que se estaba muriendo.
Tantas!
Le quise gritar. Me quise reír. Pero tenía su mano sobre la mía. Las manos grandes que son mi marca con él. Esa mano que podía dejar de latir en ese exacto segundo. Y le respondí: No todo resulta como quisiéramos.
No es bello.
Sólo es cierto.
Sólo sé que en cuatro días más se cumplen tres meses de la muerte de mi abuelo.



















Saludos
Gran testimonio
Saludos y suerte