
Profecias.-Cuando nos ponemos a reflexionar y observamos lo que sucede
en el mundo sentimos de una u otra forma que los tiempos apocalípticos están ya
presentes, así vivimos hoy tiempos de guerra por cualquier asunto, cambios
climáticos que provocan grandes calamidades, amén de los desastres naturales
que cada vez que se presentan tal parece que lo hacen con mayor contundencia, y
ni que decir de nuestros comportamientos individuales y sociales cotidianos
donde se pone en evidencia que, cada vez estamos más lejos de nosotros mismos y
de los demás con el consecuente deterioro de las relaciones humanas.
Los Mayas sabían que todo esto iba a suceder y por ello nos dejaron un mensaje
grabado en piedra que esta constituido por un elemento de alerta y otro de
esperanzalos mismos que están contenidos en sus Siete Profecías, en el mensaje
de alerta nos avisan de lo que va a pasar en éstos tiempos que vivimos, y en el
de esperanza nos dicen de los cambios que debemos de realizar en nosotros
mismos para impulsar a la humanidad hacia una nueva era, donde los valores mas
altos empiecen florecer a través de la práctica cotidiana de de éstos por cada
uno de nosotros, para llevar a la humanidad hacia el amanecer galáctico, en
donde en la nueva era ya no habrá más caos ni destrucción.
Las visiones de futuro, de nuestro presente, están en las siete profecías que
se basan en las conclusiones de sus estudios científicos y religiosos sobre el
funcionamiento de universo..... Primera Profecía El mundo de odio y
materialismo terminará el sábado 22 de de diciembre del año 2012 y con ello el
final del miedo, en este día la humanidad se tendrá que escoger entre
desparecer como especie pensante que amenaza con destruir el planeta o
evolucionar hacia la integración armónica con todo el universo, comprendiendo y
tomando conciencia de todo esta vivo y que somos parte de ese todo y que
podemos existir en una nueva era de luz.
La primera profecía nos dice que a partir de 1999 nos quedan 13 años, para
realizar los cambios de conciencia y actitud para desviarnos del camino de
destrucción por el que avanzamos, hacia uno que abra nuestra conciencia y
nuestra mente para integrarnos con todo lo que existe.
Los Mayas sabían que nuestro sol es un ser vivo que respira y que cada cierto
tiempo se sincroniza con el enorme organismo en el que existe, que al recibir
un chispazo de luz del centro de la galaxia brilla mas intensamente,
produciendo en la superficie lo que nuestros científicos llaman erupciones
solares y cambios magnéticos, ellos dicen que esto sucede cada 5125 años, que
la tierra se ve afectada por los cambios en el sol mediante un desplazamiento
de su eje de rotación, y predijeron que a partir de ese movimiento se
producirían grandes cataclismos, para los mayas los procesos universales como
la respiración de la galaxia son cíclicos y nunca cambian, lo que cambia es la
conciencia del hombre que pasa a través de ellos, siempre en un proceso a la
perfección ( recordemos el mensaje de Jesucristo en



















el dilema es ...........
buscar la Luz o ponerse a la sombrita
Agencias | 8 de Diciembre de 2005.- Mientras en Montreal, Estados Unidos prácticamente enterró ya la posibilidad de un acuerdo sobre emisión de gases contaminantes, algo que ni siquiera está dispuesto a discutir, James Hanson, científico estadounidense quien fue el primero en alertar sobre el efecto invernadero, aseguró que “estamos al borde de un precipicio”.
“Sólo un grado más de calentamiento sobre los actuales niveles podría llevar al planeta a experimentar cambios climáticos no vistos en al menos medio millón de años”, reveló.
En la conferencia de la Unión Geofísica de EU en San Francisco, Hanson señaló que “este cálculo implica que la pesadilla predicha por tantos llegará mucho antes de lo que hasta ahora se decía. El mundo sólo tiene una década para frenar el calentamiento global”.
De no hacerlo el hielo que cubre la Antártica Oeste podría colapsar rápidamente, provocando un aumento en el nivel del mar desde uno a cinco metros por siglo, inundando las costas en todo el mundo.