En un artículo publicado en el número 45 de The IPTS Report, denominado "Ciencia y Gobierno: el compromiso de las partes interesadas", Paul Johnston, de Greenpeace International, señalaba que: "El asesoramiento científico solo no es una base adecuada para la toma de decisiones: antes de que este aporte pueda ser útil, es absolutamente necesario definir los objetivos y el alcance de cualquier cambio o desarrollo político propuesto. La implicación de las partes interesadas debe producirse desde la etapa inicial de la definición del problema y de los objetivos políticos asociados. La heterogeneidad de los intereses en juego hace que este proceso sea complejo. La confianza del público en la ciencia se ve debilitada por la percepción de que el conocimiento científico está sometido a presiones comerciales y que las directrices políticas las decide una élite reducida. El uso de un modelo de riesgo para definir los problemas medioambientales se ha mostrado, a menudo, inadecuado para... siga leyendo



















No puedo leer Emisor Digital...
porque ese fondo azul no es el contraste adecuado para un texto de letras negras.
-----------------
Saludos amistosos, Katina