Vol. 1
Si bien la pregunta puede parecer un tanto extraña o fuera de contexto, tiene que ver con el heho de si nosotros, los nativos y habitantes de este largo y angosto terruño llamado Chile, actuamos de manera acorde a lo que nosotros mismos esperamos como país y como cuidadanos.
A que me estoy refiriendo? Pues a la enorme cantidad de acontecimientos diarios que ocurren y que nos dejan a veces perplejos, sorprendidios, molestos e incluso hasta indiferentes. Situaciones cotidianas que debido a la gran cantidad y frecuencia con que ocurren comenzamos a acostumbrarnos, a resignarnos, a asumirlos como una situación que no es posible modificar.
Pero exactamente de qué estoy hablando? Para ir directo al grano: a todas aquellas situaciones que nos afectan en nuestro ánimo diario cúando al levantarse en la mañana y ponemos las noticias en la tele y escuchamos hablar de innumerables "dimes y diretes" entre los políticos de turno, y de tanto escuchar sus mismos disursos grabados, que ya parecen hablar con playback. Uno comienza mal la mañana, diciendo a dónde vamos a parar si TODOS los políticos roban.
Me refiero también cuando salimos al trabajo en la mañana y esperamos la micro en el paradero. Paradero? Si con las modificaciones del tan publicitado Tran Santiago y las grandes Autopistas Urbanas han roto muchas calles, han desaparecido los paraderos y debemos luchar por nuestras vidas cuando esquivamos a los energúmenos de los micreros que comenzaron el turno del día a las 05:00 de la mañana y habiendo terminado el turno del día anterior apenas hace unas 4 horas. Si logramos encontrar una con espacio suficiente para no ir colgando, vemos en nustro recorrido innumerables abusos de parte de muchos. A saber, el micrero sigue de largo cuando lo paran los escolares. Los escolares que lograron subirse a la micro sólo cuando una vieja que demoró en subir o bajar, rompen los asientos o los rayan, o que simplemente se hacen los giles cuando sube otra vieja o una señora esperando guagua, y si alguno de estas les piden el asiento, lo hacen de muy mala gana. Finalmente, al querer bajarnos, quedamos 4 cuadras más allá de lo solicitado porque el gil del chofer no quería perder la luz verde de 3 semáforos atrás.
Llegamos a la pega 5 minutos tarde, cansados con la carrera que nos tuvimos que mandar gracias al "gentil" micrero, y el jefe nos empapela a callampazos por el atraso y nos amenaza con cortarnos si llegamos tarde de nuevo. Tragamos saliva, nos contenemos, respiramos hondo, lo único que queremos es reventar al imbécil de jefe que nos tocó, pero tenemos una familia que alimentar y la cosa no esta buena afuera, como dicen todos los meses nuestros gobernantes, encontrar pega esta muy dificil, asique me resigno y aguanto el reto.
De todas maneras no nos vamos a perder el cafecito-desayuno de la mañana, conversando con los colegas y pelando a cuanta persona conocemos, sacando la vuelta.
Hablemos en serio, somos trabajadores los chilenos?
No, el nivel de flojera es soberano. Pero lo general es que todos piensan que nos pagan poco (independiente de si es cierto o no) y que los dueños de la empresa tienen mucha plata, asique me desquito.
No quiero perder el hilo de lo que digo asique este tema lo dejaré para otro día.
Con todo lo acontecido en la primera parte de la mañana, con todos los abusos observados y también recibidos, nuestro ánimo no es digamos del todo acogedor. Si tenemos a algun "medio pollo" con el cual desquitarnos, lo hacemos con gusto, así me saco parte del dolor de culo que nos queda de la callampa del jefe, puteando a otros, aunque no hallan hecho nada malo.
A la hora de almuezo salimos rápidamente a buscar un local de comida rápida, tragamos y salimos a vitrinear. Entramos a una de estas casas comerciales y buscamos algo para comprar. Necesitando ayuda, empezamos a buscar alguien que nos atienda, pero el destacamento de vendedoras(es) son expertas en hacerse las lesas y no te dirigen siquiera la mirada para que no les pidas nada, aunque estes al lado del mostrador esperando que termine de conversar con las otras dos vendedoras(es) o hablando por teléfono, y si alguna despistada comete el error de cruzar la mirada, le preguntas: "disculpe: tendras tal cosa..." y la respuesta automática es "noooo, no tengo...", es ciertamente poco grato, por er elegante.
No quiero alargarme más por ahora para no latear tanto, pero seguiré ennumerando algunos de los temas señalados a la pasada. La idea es ir profundizando en cada idea e ir generando conciencia en cada uno de nosotros. Por favor sientanse libres de opinar cuanto quieran.
Hasta la próxima.
Raedegar.
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