
“[…] Lo verdaderamente inquietante, con todo, no es
que el mundo se tecnifique enteramente. Mucho más inquietante es que el ser
humano no esté preparado para esta transformación universal; que aún no
logremos enfrentar meditativamente lo que propiamente se avecina en esta época.
Ningún
individuo, ningún grupo humano ni comisión, aunque sea de eminentes hombres de
estado, investigadores y técnicos, ninguna conferencia de directivos de la
economía y la industria pueden ni frenar ni encauzar siquiera el proceso
histórico de la era atómica. Ninguna organización exclusivamente humana es
capaz de hacerse con el dominio sobre la época. […]
Hagamos la prueba. Para
todos nosotros, las instalaciones, aparatos y máquinas del mundo técnico son
hoy indispensables, para unos en mayor y para otros en menor medida. Sería
necio arremeter ciegamente contra el mundo técnico. Sería miope querer condenar
el mundo técnico como obra del diablo. Dependemos de los objetos técnicos; nos
desafían incluso a su constante perfeccionamiento. Sin darnos cuenta, sin
embargo, nos encontramos tan atados a los objetos técnicos, que caemos en
relación de servidumbre con ellos.
Pero también podemos hacer
otra cosa. Podemos usar los objetos técnicos, servirnos de ellos de forma
apropiada, pero manteniéndonos a la vez tan libres de ellos que en todo momento
podamos desembarazarnos de ellos. Podemos usar los objetos tal como deben ser
aceptados. Pero podemos, al mismo tiempo, dejar que estos objetos descansen en
sí, como algo que en lo más íntimo y propio de nosotros mismos no nos
concierne. Podemos decir «sí» al inevitable uso de los objetos técnicos y
podemos a la vez decirles «no» en la medida en que rehusamos que nos requieran
de modo tan exclusivo, que dobleguen, confundan y, finalmente, devasten nuestra
esencia.
Pero si decimos
simultáneamente «sí» y «no» a los objetos técnicos, ¿no se convertirá nuestra
relación con el mundo técnico en equívoca e insegura? Todo lo contrario.
Nuestra relación con el mundo técnico se hace maravillosamente simple y
apacible. Dejamos entrar a los objetos técnicos en nuestro mundo cotidiano y,
al mismo tiempo, los mantenemos fuera, o sea, los dejamos descansar en sí
mismos como cosas que no son algo absoluto, sino que dependen ellas mismas de
algo superior. Quisiera denominar esta actitud que dice simultáneamente «sí» y
«no» al mundo técnico con una antigua palabra:
Versión castellana de Yves Zimmermann, publicada por
Ediciones del Serbal, Barcelona, 1994.
Es necesario comprender en esta frase el pensamiento
profundo Heidegger, su crítica al humanismo, y principalmente el anuncio de la
totalización del pensamiento provocante. Es decir el pensamiento de la ge- stell, de lo im-posición , de la
esencia de la técnica.
Sabemos que desde el siglo XVII la naturaleza no
significa lo mismo, no se aborda de igual manera, no se piensa como lo hacían
los viejos poetas. Primeramente la naturaleza se ha hecho teoría (originalmente
como asunción del proyecto metafísico de sujeto –objeto), se ha presentado
científicamente en tanto incluso el objeto pierde medida cuando en la
modernidad la naturaleza se asume definitivamente como calculable, como
constante , el bosque como objeto del siglo XVIII cede paso al “espacio verde”
del hombre técnico actual , que lo ve
como un recurso (frente al equilibro o complemento que sugiere Heidegger
con lo que el llama al asumir la naturaleza
natural). Por esto Heidegger “anuncia” (aunque no resuelve y no pretende
resolver este problema) denunciando no la técnica en cuanto a herramientas o
artefactos, sino la esencia de la técnica, que es a su vez una forma de aletheia, desocultar el ser, pero
esta forma hoy en día es totalizante, creo que Heidegger anuncia la pre-potencia del pensar calculador
por sobre el pensar meditativo, que lo hace señalar incluso “que la ciencia no
piensa” , como en la entrevista con Richard Wisser: “Y esta frase: “La ciencia no piensa”, que causó mucho furor, cuando
la pronuncié en una lección de Friburgo, significa: la ciencia no se mueve en
la dimensión de la filosofía. Depende, sin embargo, aunque no lo sepa de esta
dimensión Yo no puedo decir, por ejemplo, con métodos de la física, lo que es
la física. Lo que es la física, lo puedo pensar solamente, en la forma de
preguntas filosóficas. La afirmación: “La ciencia no piensa”, no es un
reproche, sino sólo una constatación de la estructura interna de la ciencia:
forma parte de su esencia, que depende, por un lado, de lo que piensa la
filosofía, por otro lado no atiende y olvida lo por—pensar (Zu—Denkende)”







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JULYHOLA ALVARO, En cuanto a la si ono de la tecnología estas procurando que no del todo dependamos de ella, cierto, que aún el ser humano conserve, su potencial de poder seguir aunque te digan "debes esperar porque se calló el Sistema", caso muy frecuente en nuestros Bancos, pues si se cae el sistema, no te dan ni un solo centavo, porque alli todo es computadora. No quiero mostrar renuencia a los adelantos , pero vaya, no puede ser que nos sustituya una máquina, porque sencillamente, nos cortaron las manos y nos cercenaron la mente, para poder sumar y restar. Excelente tu idea del si y no porque debemos prepararnos para facilitar la labor con tecnologias, pero sin ellas , igual, podrias continuar.
La Era Atómica, es introducida por el ser humano, no por seres extraterrestres, y la podemos pensar, asumir, coordinar y desenvolvernos en sus actividades, pues siempre faltará uno de cinco dedos humanos para oprimir un botoncito y activar.
La Naturaleza, ¿ahora es que aparece o existe? No, ella lleva miles de miles de años, y sepa que se reuna sola, no requiere de nada para ello.
Alvaro, espero que esa humildad del Pastor no sea CONFORMIDAD, pues si fuera eso estamos de verás en manos del enemigo. chao papito july es mi nombre
La cita de arriba llega hasta las cursivas y es de Heidegger por favor no me la adjudique, en ningún caso, yo sólo soy un comentador, lo delicado de la era técnica aquí esta solo enunciado, es sólo su espuma, no soy yo el que aclare a este gran pensador, aquí solo se bosqueja la idea de la “acción” frente a la esencia de la técnica, la “serenidad” con los entes, lo que llama Heidegger Gelassenheit. Saludos.
Pd: Que curioso su nick (Violenta y Tierna) coincide aunque caricaturescamente con la relación con los entes, la verdad provocante de la ciencia técnica y la verdad protectora poética del pensar meditativo.
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JULY Mire estoy de acuerdo, tu no fuiste quien , produce tal verdad , sin embargo, en otros términos esa verdad es la que debe prevalecer, La tecnología es magnifica, pero en caso de que no esté a disposición el ser humano debe, saber como salir adelante, sin que te respondan sencillamente SE CAYO EL SISTEMA . ¿y entonces qué?. DEBO DECIR, GRACIAS POR PRESENTAR LA CITA DE HEIDEGGER, YA QUE ES LA REALIDAD QUE VIVIMOS. O.K.
Ante tu P.d. no pasa nada, respeto tu opinión. CHAO PAPITO JULY