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Durante mucho tiempo los mortales nos hemos movido por la vida en base a la fe, cosa que hacemos muchos aún hoy. Si bien la fe fue neecesaria para nuestros ancestro, su actual campo de acción se restringido a terrenos personales como el amor y la religión; esta última dejará pronto de existir en cuanto asumamos por fin que no existe un dios personal que ponga las leyes morales por encima de las leyes físicas y que la mal llamada creación se sustenta a sí misma y no requiere de este ente para justificar su funcionamiento, acaso tan exéntrica suposición tan sólo tenga lugar en el inicio, pero ello sería una perspectiva deísta y no teísta.

Dicho lo anterior, me parece absurdo aplicar la fe a un terreno tan mundano como la política.

Cuando por fin nos despojamos de todo partidismo y miramos el acontecer político con ojos desapasionados, vemos nada más que una serie de hombres -y algunas pocas mujeres -luchando encarnizadamente por mantener y/o acrecentar sus respectivas cuotas de poder. Para poder legitimarse ellos han permitido la democracia; para que así seamos todos nosotros quienes deban elegir entre ellos.

La reciente historia nos ha permitido ver que existen dos grandes grupos que, en rigor, no se diferencian en nada más que sus posiciones respecto del sexo y las parafilias: unos piensan que la gente debe tener todos los hijos que les de dios, otros que no, otros que la homosexualidad es pecado, otros no. Dentro de la propia concertación, la democracia cristiana y los socialistas tienen posiciones diferentes.

En lo que relamente importa, o sea en la economía, no aparecen diferecias importantes, Lagos, nuestro socialista presidente, se dio abrazos con los empresarios quienes terminaron amándolo más que el propio pueblo.

Continuamos, sin embargo, con esa política de hincha heredada de la dictadura: pertenecemos o creemos pertenecer a un determinado grupo. Esto es una gran MENTIRA:NO PERTENECEMOS. No pertenecemos a las oligarquías, se benefician ellas y no nosotros. Si alguien tiene un cargo público, respeto que vote para conservar la pega: la vida está dura y si en algo se puede usufructuar de la política está bien.

El próximo gobierno será el de Piñerei -un engendro que puede ser frei o Piñera -y seguiremos viendo cosas en la medida de lo posible.

Llamo a todos los sectores al más absoluto escepticismo. Miremos la realidad con el desapasionado ojo del científico que contempla las muestras de un experimento ajeno de un colega desconocido. Las cosas son fáciles de distinguir cuando se las mira sin el cristal de nuestra opinión o fe.

No más fe, faith no more.