¿Qué es RED para mí?

En
esta declaración solo pretendo entregar mi visión de por qué hoy es necesario
construir y tejer RED.
Comenzando por la necesidad de avanzar hacia el Regionalismo que le entregue
protagonismo y mayores cuotas de autonomía a las regiones, por que Chile no se
construye como un todo homogéneo y puramente cuantitativo. Chile se construye
desde sus particularidades y matices, de sus culturas y raíces. Con colores,
olores y sonidos diversos. Las regiones cuentan y es por ello que merecen
proyectos de desarrollo variados, respetando sus particularidades culturales y
geográficas. Haciendo a sus habitantes protagonistas de su destino.
Pero tejer RED no es solamente eso, Chile necesita desatar el emprendimiento.
La iniciativa individual o colectiva como propuesta a la sociedad, sin miedos y
desafiando los designios daremos pasos amplios que nos acerquen y encaminen al
Desarrollo. Chile debe y puede ser un país desarrollado. Tenemos los elementos
básicos para dar el salto al desarrollo. Podríamos se pioneros en la informática,
hacer un mejor aprovechamiento de nuestros recursos naturales y establecer
alianzas con naciones hermanas que nos den el empujón necesario para dejar de
ser un país básicamente exportador de materias primas. Pero algunos de nuestros
compatriotas no ven aquello y otros simplemente no lo desean.
En varias ocasiones dentro de su historia Chile ha estado cerca de tomar el
vagón del desarrollo. Balmaceda, Pedro Aguirre Cerda y Salvador Allende
creyeron que era posible, pero sus intentos terminaron en ascuas o en
sangre.
Hoy luego de más 35 años del aún presente septiembre del '73 y a casi 20 años
del fin del régimen de Pinochet, somos testigos que la sociedad chilena se
comienza a reencontrar. En un país
que se alineó en 2 bloques desde la aparición de Pinochet y que estructuró su
constitución política reflejando esa realidad, pero marginando a las minorías y
opciones alternativas, vemos como poco a poco se ha comenzado a forjar una
corriente que no quiere hoy derecha ni concertación para nuestro país. En un
escenario que se mantuvo la mayoría de las veces en un empate, con períodos de
transición, consensos por doquier, cuartelazos y salvatajes contínuos al orden
negociado, se comienza a levantar una voz que de murmullo pasa a afirmación y
de ésta a grito. Dando cuenta que los tiempos ya hace rato se cumplieron y
Chile está maduro para democratizarse como sociedad. Jóvenes, adultos y
ancianos comienzan a traspasar y botar el antiguo "muro de Berlín"
que dividía nuestra alma nacional y permanecía imborrable en nuestras
conciencias. Penas del infierno caían al que cruzara la línea de Pinochet y se
uniera a tal o cual bando. Eso afortunadamente comienza a ser pasado, de la
mano de las nuevas generaciones de actores políticos.
Hace 3 años el país se paralizó entero frente a la demanda legítima y aplaudida
por todos en la ya clásica "Revolución Pinguina", que tuvo por más de
2 semanas instalado el tema de la educación en todas las casas y oficinas del
país. Sin embargo, gracias a la clase política que reinaba sin contrapeso h
asta ese entonces y que hoy sigue
siendo gran mayoría, no bastó ese acto de unión, consecuencia y cordura que nos
dieron los escolares. A pesar de tamaño acto de protesta y urgencia en el
mensaje de mejorar la educación, en especial la pública. El sector político no
fue capaz ni tampoco quizo transformar esa demanda nacional en una reforma real
a nuestro sistema educativo y se terminó con
Tras ese episodio, claro ejemplo de un verdadero chantaje a las demandas
populares, la ciudadanía en el acto eleccionario del 2008 ya comenzó a pasar la
cuenta a algunas de sus autoridades y avisar que quería renovación. Bachelet
prometió caras nuevas y terminará gobernando con los mismos Viera-Gallo,
Perez-Yoma y Bitar de hace 40 años. Mientras en el otro bloque sus figuras no
bajan de los 20 años de presencia en los medios, elecciones y directivas
varias.
Chile no necesita un cambio, Chile ya cambió, su gente cambió y ahora necesita
autoridades políticas que estén a la altura de las necesidades y demandas que
se plantean. Que abran espacios de participación, que la política chilena sea
inclusiva y no exclusiva y que sus partidos sean espacios de crecimiento para
la democracia, en donde se llegue por vocación y no por conveniencia,
parentesco o necesidad laboral.
La gran mayoría de los chilenos nos hemos sentido excluídos de las decisiones
relevantes de nuestro país, es por ello que queremos pasar de la actual
democracia representativa a la democracia participativa y que los partidos o
movimientos políticos sean facilitadores de dicho proceso y no dueños de éste.
Estamos en un momento histórico en que la ciudadanía comienza a pedir e y
exigir un cambio en la forma de hacer política y es ahí en donde RED explica su
existencia y su necesidad. Construyéndose a sí misma como un espacio de debate,
análisis y propuestas que constituyan un aporte a nuestra comunidad. Como un
escenario para el desarrollo cívico, que facilite y eduque a sujetos políticos
o sociales para lograr una ciudadanía más plena el día de mañana. Ac
ercando la política y haciendo
contribuciones sociales que por lo anquilosado de su andamiaje, los partidos
políticos actuales simplemente no realizan. Iniciando formas modernas de
integración que superen las fronteras ideológicas y culturales del pasado,
poniendo la vista en el futuro que se nos viene encima y debemos hacer nuestro.
PD:
La validez de lo expuesto, hoy es en buena manera ratificado por un
candidato como Marco Enríquez Ominami, que más que ser él la novedad en sí. Lo
llamativo o aplaudido por muchos es la forma en que éste candidato se presenta.
Sin partido ni movimiento que lo acompañe, pero con un esquema de agenda
abierta y poniendo sobre el tapete muchos de los temas que la transición o la
era de los consensos no permitió que se discutieran y menos que se legislara.
Como por ejemplo el aborto o la profundización de la democracia. Marco es mucho
más que un candidato, hoy es un concepto, eso es lo que hay que entender.
Christian Díaz Aravena
Coordinador
Nacional RED
diaz73@gmail.com







Luego comento con más calma. Interesante iniciativa. Me gustaría saber más de ella...
Saludos democráticos...