Los límites del escepticismo

Enviado por Arturo Ruiz el 31/05/2009 a las 21:55
Arturo Ruiz

fotofujihokusai

¿Qué clase de soberbia podría llevarnos a afirmar que lo sabemos todo? Moramos en una isla de conocimiento que se agranda, pero cada vez que crece se agranda también la orilla de lo desconocido en el Mar del Misterio. Hombres como Leonardo nunca más serán posibles, a no ser que se alargue la vida humana unas diez veces. Por ahora, una sola vida no alcanzará para contener todo el saber logrado en todas las disciplinas humanas. Caminamos en el misterio, rodeados de misterios. Si conocemos el funcionamiento del motor de nuestros automóviles es muy probable que no conozcamos cómo se hace una cirugía, o como funciona nuestro refrigerador.

Los misterios de la naturaleza se han multiplicado por millones desde que dejamos de vivir en las esferas concéntricas que rodeaban un universo con la Tierra en su centro. Ahora las dimensiones de las que nos hablan los astrónomos deben expresarse en números potenciales ¿cómo es posible que no haya otros planetas con vida? ¿Cómo va a ser que la vida no tenga otras formas por ahora apenas imaginables y totalmente desconocidas? ¿Quién puede asegurar que no existen seres con una mayor capacidad tecnológica e intelectual? ¿O que no consistan de una materia mucho más sutil que la nuestra?

Demasiadas preguntas que no tendrán respuestas por el momento, y que cuando la tengan generarán a su vez nuevas preguntas. Algún día podremos saber cuál es la verdadera naturaleza de la conciencia y si ésta realmente sobrevive al cuerpo... Demasiadas causas de asombro, demasiado por descubrir y aún ni siquiera nos adentramos a los misterios del pensar puro, ese que aún hoy se atreve a reclamar para sí el antiguo nombre de Filosofía.

De este aumento de nuestro conocimiento que deja atrás a nuestra sabiduría pretenden servirse aquellos que tienen intereses distintos de la verdad. Algunos quieren hacernos creer que, ante esta infinitud que se cierne sobre nosotros, los antiguos dogmas pueden proveer de un seguro para las conciencias en medio de todo el sufrimiento humano ¡cuán horrible canallada! Creen que porque nos perdemos en la infinitud que nos rodea hemos olvidados que las antiguas doctrinas, antes tenidas por dogmas, hace tiempo que se revelaron como mentiras. Demasiadas cosas hay a las que no sabemos aún si llamar verdaderas ¡pero cuantas otras se han revelado como falsas! ¿Quién puede negar la existencia de seres que las antiguas tradiciones llamaron ángeles o dioses? ¿No es también un acto de soberbia negarlas a priori? Eso sería suponer que la forma en la que ordenamos el mundo es la definitiva y que no nos aguardan en el futuro nuevas formas de entender el Universo.

 

Lo que sí podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, es que ya no tendremos a hombres de verdadero genio dedicados a descifrar el mundo a través de la mal llamada revelación. Cierto es que no podemos negar la experiencia interna de muchas personas que es llamada misticismo, cierto es que hasta podemos dar pie a que de tarde en tarde y de vez en cuando, se produzca algo así como un prodigio o un milagro. Lo que no podemos aceptar de seguro, es que instituciones oportunistas que llevan más de dos mil año viviendo del temor, la culpa y el dolor humano tengan alguna base en este infinito improbable, pero posible. Hace tiempo que se revelaron como simples grupos humanos que defienden intereses más bien mezquinos. Tampoco podemos aceptar que este temor a consecuencias impredecibles tras la muerte o en la vida misma sea la única forma de fundamentar una moral.

 

No. Nosotros estamos destinados a descubrir el mundo con nuestra propia inteligencia. Una vez que dejemos atrás las muletas de la fe podremos correr por el camino de lo desconocido descubriendo cada vez más y más cosas. Podemos crear un buen vivir si buscamos simplemente el bien común sin ninguna necesidad de renunciar al bien propio, antes mucho más bien aumentando nuestro propio bien gracias al bien común. No necesitamos sino nuestro correcto y natural conocimiento de lo que es bueno y de una buena voluntad. Atrás quedaron los tiempos en que sólo pudimos obedecer ante el temor de la ira de Yavéh.

 

Podemos caminar seguros en medio del asombro y no tenemos más que temer que alguna cosa que teníamos por cierta aparezca de pronto como evidentemente falsa, y nadie se ha muerto nunca por ello, aunque sí muchos fueron asesinados por instituciones que hoy carecen de ese poder.

DESDE...

Noticias de Antofagasta, Calama, Desierto de Atacama, Periodismo Ciudadano

Publicidad por Bligoo.com

El "Sólo sé que nada sé" , Arturo, aún es válido... :)

Enviado por el 31/05/2009 a las 10:27 PM
MAFALDITA

Ya los griegos hace más de dos mil años habían descubierto que no sólo individualmente sino como especie no teníamos la menor posibilidad de responder a tantas como infinitas interrogantes...   :)

 

-----------------

Saludos amistosos, Katina


mmm insisto contigo también

Enviado por el 31/05/2009 a las 10:29 PM
Haryanniz

indaga sobre lo mucho que debes conocer de BORISKA, y te quedarán esas dudas, menos "dudosas".

El escepticismo lo fabricamos? o es que nos sobre positivizamos?

Salud Arturo!

Aryanniz

p.d. ser escéptico está bien cuando tenemos la certeza de lo contrario, no te parece a ti?.... y no necesariamente debemos ser DOCTOS EN NADA.


Yo solo sé...

Enviado por el 31/05/2009 a las 10:30 PM
Manuel

...que nada sé (¿lo conoces verdad?); Cuánta razón tenía, mientras más escudriño el conocimiento de mis congéneres, me doy cuenta que pequeño soy y no me escandalizo de ello, solo me apenan los dueños de la verdad. y es que amigo mio, la soberbia del ser humano es más que el humilde conocimiento. tu sabes a que me refiero.

 

 

Manuel Díaz Tapia


El escepticismo como un método

Enviado por el 01/06/2009 a las 01:43 PM
Felipe Becerra

El escepticismo es un método para pensar racionalmente, nos permite formular de forma correcta las preguntas para obtener respuestas sensatas, no amarradas a los dogmas o prejuicios predefinidos.

Es muy cierto que en la vida obtendremos todas las respuestas a todas las preguntas, pues estas no dejarán de aparecer con cada nueva respuesta. Pero igual de válido es afirmar que el conocimiento adquirido nos ha permitido comprender de otra manera aquellos dogmas de la (no tan lejana) antigüedad. Claro que el conocimiento absoluto es una meta ambiciosa, y quien sabe si podremos llegar completarla, pero aún así la actualidad nos da nuevas respuestas para esos “intocables” misticismos humanos.

Ya los ángeles y los dioses son menos, yo prefiero dejarle los milagros a la poética y el romanticismo.


Obvio en su obviedad

Enviado por el 01/06/2009 a las 07:26 PM
ramon sotomayor

que mientras se agranda la tierra firme que pisamos aumenta la frontera con lo desconocido.

Pero quedan dos observaciones, una, que hoy por hoy la tierra firme que pisamos está cada día más investigada en su firmeza, y dos, que no hay que confundir lo desconocido con eso del mar tenebroso o insondable del misterio.

Lo desconocido y lo misterioso son conceptos enormemente distintos.

 

Saludos


Comentarios de este artículo en RSS

BANNER_RANCAHUASO.jpg

recicladore_banner.jpg

Rockodromo: Programa Oficial

rockodromo_banner.jpg

Noticias de Atacama, Copiapó, Desierto de Atacama

1328186367360-divisor.jpg

Noticias de Arica, Parinacota, Altiplano, Tacna, Chile, Perú, Periodismo Ciudadano

1328186367360-divisor.jpg

Noticias de Iquique, Chile, Periodismo Ciudadano

Start-Up Chile

startup.jpg

 

Comparte Atina Chile

 

Artículos recientes

Navegación guiada

mi_voz.jpg