Se fue, echó sus lagrimones y se retiró
para siempre de las canchas del fútbol profesional. Es el último de una
serie de crack que comienza con... ¿con quién? Yo recuerdo a Elías
Figueroa y a Carlos Cazelli de cuando era niño y oí hablar de Tito
Foujoux alguna vez y de algún mítico Leonel Sánchez. Ahora el "Matador"
Salas deja la cancha y pasa el testigo de ser un crack a... ¿a quién?
¿Acaso el último de la dinastía del fútbol?
¡El rey ha muerto! Para el fútbol al menos y a rey muerto solía haber rey puesto, Zamorano dejó la corona a Salas. Claro que el "Matador" no tiene el carisma de su antecesor, que es además bueno, prohombre, simpático y tan políticamente correcto que pudo sobrevivir a la ignominia de haber sido el rostro del Transantiago -un fiasco del gobierno en el transporte de la capital. Salas es parco, inexpresivo, pero jugaba al fútbol como los dioses y eso era suficiente para ser un santo o un dios... de hecho en Argentina lo fue por algún tiempo, aunque no se formó una iglesia. Nadie es mejor que Maradona en la Argentina, es como un avatar de Visnú.
Después de él, nadie. Algo ha pasado ¿acaso se acabó el talento deportivo? Zamorano primero y Salas después dejaron bien puesto el nombre de Chile en las más importantes canchas internacionales. Sus partidos se podían ver vía satélite y todo Chile seguía las evoluciones de un balón en... no me acuerdo. No soy fanático del fútbol y realmente no considero que sea algo relevante en realidad.
Pero la ausencia de un sucesor preocupa. Después de todo, un crack deportivo requiere de la misma ascesis que cualquiera que busque la excelencia y en ese sentido puede ser un ejemplo para jóvenes y no tanto. El deporte enseña perseverancia, resistencia, constancia, lealtad y una serie de valores que después parece que sirven en la vida, pero Salas deja un trono vacante.
Los posibles sucesores ocupan las páginas de farándula, fuman en el camarín y hacen que un Barticcioto deje la banca de un Colo-colo rebelde, que prefería irse al descenso antes que dejar de fumar. Alguno protagoniza una golpiza en la disco de moda... lo peor es que además lo golpean a él ¿cómo está ese estado físico?
Parece que con Salas se retira la última generación esforzada del fútbol. Esos que sabían que el talento era sólo una parte de ese conjunto que apenas permitía comenzar una carrera que bien podía ser magra. Ellos sabían que tenían poco tiempo, que la carrera de un goleador es cortísima y que la tercera década sólo presagia el retiro. Ahora ha llegado una generación que se encandila con las luces, con el dinero fácil y que no parece tener la más mínima motivación de logro. Una televisión basura les ha hecho creer que es más importante participar en el siguiente reallity que aquello que les hizo ser interesantes: jugar bien a la pelota... después de todo compiten por la atención con las figuras inanes de la farándula que en rigor no hacen absolutamente nada.
Salas se va derramando sus lagrimones; extrañará los vítores, las multitudes y todo. Tal vez parte de esas lágrimas sean por el futuro de fútbol. Por suerte a mí me parece un juego absolutamente irrelevante y vacío... esperemos que la actitud de las nuevas generaciones de cracks se quede en el fútbol, porque en realidad no importa demasiado si ese trono queda vacante o no... mientras las nuevas y no tan nuevas generaciones no se crean el cuento de los nuevos cracks y recuerden que sólo el esfuerzo sostenido y concienzudo es garantía de lograr altas metas en las cosas que importan un poquito más que el fútbol.






