Encuentro internacional abordó la revolución de Darwin

“Medicina y Evolución” fue el primer seminario de
este ciclo, cuyo objetivo es explorar las formas en que la mirada evolucionaria
ayuda a formular hipótesis fructíferas y novedosas para el desarrollo de la
medicina.
La jornada contó con las exposiciones de
los destacados invitados extranjeros Dr. Randolph Nesse (Universidad de
Michigan) y Dr. Paul Ewald (Universidad de Louisville), entre otros.
La introducción del evento estuvo a cargo
de Álvaro Fischer, presidente de
influyentes del mundo en sus especialidades, para que nos muestren
cómo el paisaje intelectual del siglo XXI se está dibujando desde la
perspectiva evolucionaría”, indicó.
Asimismo, dijo que dentro de los
objetivos de la jornada es que los invitados, “quienes son formadores de este
disciplina” muestren y exploren la relación entre medicina y evolución y “cómo
el proceso evolucionario permite entender las razones últimas de por qué somos
como somos”, agregando que dicha información nos puede ayudar a entender mejor
nuestras vulnerabilidades, saber como incide en las enfermedades y darnos luces
para combatirlas.
El primer expositor fue Randolph Nesse
M.D. con el tema “Por qué nos enfermamos: La nueva ciencia de la medicina
darwiniana”. En la ocasión, sostuvo que la medicina darwiniana o evolutiva es
aplicar todo lo que sabemos sobre la biología evolucionaria a todos los
problemas en medicina,
“no es una forma de practicar la medicina, no es
radical, no se trata de mejorar la especie, no se opone a la medicina
corriente, no es una forma de cura rápida,
Del mismo modo, el especialista en
psicología y medicina evolucionaria señaló que la biología evolutiva es “una
ciencia básica crucial para la medicina”. En esta línea dijo que gran parte de
la ciencia no es recopilar datos para probar hipótesis, sino que mucho de la
ciencia es averiguar cuál es la pregunta correcta “y esa es por qué la
selección natural no dejó al cuerpo tan vulnerable”. Entonces, según el
especialista, ¿por qué algunas partes son tan buenas y otras tan malas? y la
respuesta es que la selección natural es demasiado lenta para ser mejor.
Para explicar lo anterior, Randolph Nesse
da seis razones evolutivas que explican por qué la selección natural deja al
cuerpo vulnerable a las enfermedades, entre ellas que “que la selección es
demasiado lenta para hacer que nuestro cuerpo se adapte al ambiente, además de
que nuestro cuerpo jamás estuvo diseñado para la vida sedentaria ni la comida
chatarra”, agregando que hay competencia con otros organismos que evolucionan
rápidamente (como las enfermedades infecciosas y el cáncer, además de que la selección natural no está hecha para la
longevidad y que el dolor, la tos y los vómitos son formas (defensas) de
protegernos contra las enfermedades.
“La salud no es una meta de la selección,
la mitad de nosotros tenemos cuerpos con los que no nos irá bien, los hombres
nos morimos en promedio siete años antes, por ejemplo”, explicó. Finalmente,
Nesse dijo que hay que averiguar por qué la selección natural nos deja
vulnerables a ciertas enfermedades “y eso va a llevar a una compresión más profunda
de la dolencia y cómo combatirla”.
En el Seminario también expuso el experto
en la evolución de enfermedades infecciosas, Paul Ewald, de






