
No me sorprendo con lo que está ocurriendo en Honduras. Es lamentable, pero así es. No creo para nada en el perdón y olvido.
Tampoco me sorprendería si me estuvieran anunciando, sangrientos golpes de estado en Venezuela, Bolivia, Paraguay, Nicaragua, El Salvador, Ecuador o Argentina.
A los golpistas de esos países, ganas no les faltan.
Para mí, todos esos países están en la lista, por un motivo u otro.
No siento miedo a la represión, ya la he vivido lo suficiente por lo que me siento muy libre de hablar o escribir sobre las crueles dictaduras militares.
Pienso que el hombre es libre en su primera juventud, quizás por idealismo y por falta de conocimiento y experiencia propia en el real sufrimiento que muchas veces nos depara la vida.
También se va haciendo libre cuando va llegando a la ancianidad, porque ya ha vivido y lo más cercano que tiene es la muerte, por cualquier medio.
Jóvenes y ancianos son libres además de pequeños intereses económicos, pegas, pitutos y todas esas cosas, que ensucian los posibles verdaderos, mus sanos y saludables pensamientos idealistas.
Ahora, los golpes militares se producen algunas veces por caudillismos, otros por excesos de poder que da la posesión de las armas, pero fundamentalmente creo producen por esa especie de maridaje entre los poderes económicos y las jerarquías militares, que se juntan para defender sus privilegios y sus muy cómodas posiciones en las distintas sociedades.
El dinero que está en juego en cantidad les resulta muy atrayente, muy exitante incluso, lo que les motiva a dar enormemente y sangrientos golpes de estado, a cualquier costo.
Como la población aumenta además, los pobres aumentan, por lo que tienen que matar para sostener. Es duro decirlo, pero así es.
Buscan excusas para justificarse ante la crédula población sobre sus métodos, aprovechan muy bien la ineptitud y excesos de tanto político "chambón" que demasiadas veces no está a la altura, pierde prestigio, en fin.
Boicotean, de un modo u otro, la aprobación de leyes que les perjudican, usas y abusan de los medios de comunicación y van preparando de ese modo los ambientes propicios para dar sus muchas veces sangrientos golpes de estado.
Los golpistas, civiles y militares, se presentan además como pacatos, defensores de la vida, lo que no pasa de ser un buen chiste, en realidad.
Y bueno, nunca faltan los giles, por millones, que los siguen, los justifican o se venden por un mendrugo, en fin.
Obama algo podrá sensibilizar, pero USA, Europa y el primer mundo que en general no alcanzaría al 10 % de la población del planeta, no creo estén dispuesto a perder sus tremendos privilegios, sus sociedades del bienestar, para compartir con nosotros, así vivan de nosotros y digan que tienen una tremenda sensibilidad social, “de los dientes pa´fuera”, disculpa, dirían en el campo.
A lo más se dedican a la caridad con el pobre, pequeñas campañas de solidaridad, de buenos dividendos publicitarios para que no los crean tan egoístas o tan malos, en fin.
A disposición de ustedes, atentos saludos,
Enrique Meza L.
Chile - unos pocos ganan mucho, con el sacrificio de tantos.
Blog Enrique Meza - http://www.atinachile.cl/blog/21591



















Interesante artículo Enrique....
.. Y mucha verdad en tus palabras, guerras y dictaduras son las grandes productoras de negocios y ventas de armamentismo bélico, entre otros.
Saludos cordiales: Nury
Estimada Nury...
Quiero agradecer su lectura, comentario y especial aporte a este post.
Muchos saludos, Enrique.