que me
mire, que me reconozca, o algo distinto de mí, otro ser, que acoja mi
existir, quizá que como un espejo me refleje y me diga ahí estás, así estás,
ese eres, de la cabeza a los pies, que reconozca mis esfuerzos por ser un
mejor hombre, dolores que mis cercanos ignoran, que reciba mi rabia por mis
defectos y me diga no es para tanto, o me diga, sí, eres despreciable,
castígate, martirízate, en fin, un ser que sea otro yo, alguien que me evalúe,
aprecie, considere y quiera con un cariño único, eterno y verdadero.



















Ramón Sotomayor
Yo también quisiera que hubiera Dios..si existe, lo debemos tener tan cerca que no nos percatamos de su presencia...un saludo.