EL GESTO
Más que el habla...
Tócame,
para que pueda volver
del reino triste de la NADA.
Tócame al contado,
con remitente y en vivo.
Urge el rito con las yemas de tus dedos.
Tócame los dos pechos
para enredarme... paloma...
en el zarzal ardiente de tus manos.
Tócame el vientre desnudo
sol y playa dispuesta
al servicio presto de tu cuerpo.
Tócame entera y en lleno
nalgas, cadera y cintura.
Resbala por mis piernas el dulzor ido.
Tócame con los ojos abiertos
para que yo, La Ausente,
duerma confiada el sueño de la calma.
Tócame al fin con esmero
hasta que ésta, la-sin-forma,
recupere el contorno que hasta ayer mismo,
tú gozabas.
Amanda Espejo, LA MANCHA
Publicado en el número nueve de Revista AURORA BOREAL


















Es primordial...
Este cuerpo necesita de ese gesto, en el trasmitimos energía, cuando nos tocan nos sentimos vivos. Hermoso poema libre, muy conmovedor y cautivador, hermosas imágenes. Me encantó. Que tengas un hermoso día.