Llantos y Alegrías en la despedida del Rey de Pop
Por
Diego Urdaneta - Hace 1 hora.
LOS ÁNGELES (AFP) - Con lágrimas en los ojos, Alisha Lorne recuerda cuando bailaba 'Thriller'. Hoy despide a su ídolo en el Staples Center de Los Ángeles, atestado de miles de fanáticos que daban su último adiós al 'Rey del pop' en una zona sobrevolada por helicópteros.
"Quisiera
guardar este recuerdo para siempre", dijo a
Aunque
algunos fanáticos tenían lágrimas en sus ojos, la mayoría tomó fotografías y
aplaudió el ingreso de las estrellas del entretenimiento que participaban del
homenaje.
El
Staples Center estaba celosamente resguardado por helicópteros que lo
sobrevuelan y centenares de policías que impedían la entrada a la zona a
quienes no tengan una de las 17.500 preciadas entradas.
"Yo
pensaba que iba a poder llegar hasta el estadio y tomar fotos. Este es un día
histórico", lamentó Jairo Morales, un admirador del bailarín de 'moonwalk'
de 35 años, habitante de Los Ángeles, que no obtuvo una entrada en el sorteo,
para el que se registraron 1,6 millones de personas.
Motoristas,
vendedores de recuerdos y fanáticos incondicionales pasaban atónitos cerca de
11 elefantes asiáticos pertenecientes al circo Ringling Bros and Barnum and
Bailey que desembarcaron en esta zona de Los Ángeles poco antes del homenaje
público al cantante en el Staples Center. Los animales no tienen relación
alguna con el homenaje estelar para despedir a Jackson, dijo a
Fuera
del Staples Center, decenas de vendedores intentaban sacar ganancias de este
evento que concita la atención mundial ofreciendo camisetas, relojes, discos,
DVD o pañuelos. "Estoy acá desde anoche para asegurar el puesto",
dice Stephen Walrus, quien montó un stand con objetos del 'Rey del pop'. "Hagamos
negocio, no tenga vergüenza", le dice a una mujer que le compra una
camiseta. Walrus agradecido le regala un pin con "el espíritu de Michael
Jackson".
Para
algunos, Jackson, fallecido el 25 de junio de un paro cardiaco, es un dios.
"Michael Jackson fue como Jesucristo. Jesús murió por nuestros pecados y
nosotros matamos a Michael a través de lo que hicimos", dice Selah Flores,
de 28 años, ataviada con una túnica blanca que solo deja ver su rostro y
cargando una cruz de madera.
Otros
aprovechan para protestar contra una persona que consideran "estaba
enferma". "Era un pervertido, y para esta gente es como un héroe. La
sociedad está corrompida", dice Ben Phelps, de 33 años, que junto a un
grupo de amigos cristianos llegó frente al Staples Center con pancartas que dicen
"Jacko go to hell" ("Jacko vete al infierno") y "God
hates you" ("Dios te odia") y "America is doomed"
("América está condenada").
Muchas
personas iban ataviadas de estricto negro, pero la gran mayoría prefirió
celebrar al 'Rey del pop' vistiendo alguna prenda de las que caracterizaban el
vestuario del ícono, como un guante blanco, sombrero negro o la chaqueta roja
del vídeo de 'Beat it'.
Mientras
la gente se acomodaba en las tribunas del estadio, sonaban los éxitos del ícono
pop que vendió 750 millones de copias en vida, revolucionó la industria de los
vídeos musicales y se preparaba para volver a los escenarios, antes de sufrir
un paro cardiaco a los 50 años, el 25 de junio en Los Ángeles.






