Tras más de seis meses de arduas negociaciones, finalmente ha salido humo blanco y ya hay claridad acerca de lo que ha sido descrito como la operación bancaria más importante de los últimos años.
Aunque el chileno medio suele pensar que no le va ni le viene lo que ocurre en las altas esferas de los negocios, lo cierto es que estar bien informado de lo que ocurre suele ser útil a la hora de tomar decisiones tan pedestres como lo son el decidir a qué institución financiera recurrir a la hora de solicitar un crédito hipotecario, por ejemplo, o a qué alternativa de capitalización destinar los fondos recaudados por nuestra AFP. Más aún si, como parte de las inversiones personales, se poseen unas cuantas acciones cuyo valor se ve afectado por lo que ocurre en todo el mercado financiero en su conjunto.
Por esos motivos, hace más de seis meses advertimos en un post sobre la posibilidad de una operación que involucraba al Banco de Chile y al Citibank. En esos momentos circulaban fuertes rumores entre los operadores financieros en el sentido que el Banco de Chile podría comprar la financiera Atlas o la participación que el Citi posee en la AFP Habitat. Otros especulaban con que el Citi tenía interés en entrar en la propiedad del Banco de Chile.
Señalé en dicha oportunidad que todas estas posibilidades eran probables y que la más interesante era que el Citi entrara en la propiedad del Banco de Chile, ya que de esta forma “el banco estadounidense cumpliría con su estrategia de ser un actor importante en el país y, por su parte, el Banco de Chile, que ya posee dos oficinas en EE.UU, vería consolidada su inserción en los mercados globales, posición que actualmente está amenazada por otros holdings bancarios de fuerte presencia en Chile, particularmente por el grupo Santander”.
Según ha trascendido, hubo tres rondas de negociaciones, la primera a fines de 2006, la segunda a comienzo de 2007 y la tercera durante las últimas semanas. Al parecer, las negociaciones siempre estuvieron entrampadas en el hecho que Quiñenco (grupo Luksic) querían a toda costa mantener su condición de controladores – es decir: dueños principales – del Chile, en circunstancias que Citigroup sólo estaba, en principio, interesada en la compra de dicho banco, es decir, también querían quedar como sus controladores. Por estos motivos, durante la última ronda de negociaciones se llegó a especular que la fusión no se lograría y que la operación se concretaría sólo en la forma de un “negocio en conjunto”.
Sin embargo, hace pocos días trascendió que el grupo de la familia chilena Luksic mantendría el control del Banco de Chile si prosperaban dichas negociaciones, cosa que finalmente se concretó el jueves pasado, cuando se anunció oficialmente que Citigroup ingresará con un 32,96 por ciento de LQ Inversiones Financieras, la sociedad matriz del Banco de Chile actualmente en manos de Quiñenco, aunque podrá subir su participación en los 28 meses posteriores a la fecha de cierre del negocio.
Tal como anticipamos hace más de seis meses, la operación reducirá para ambos fusionados su distancia con el líder del mercado, Santander Chile, subsidiaria del grupo financiero español Santander, que posee cerca de un 22 por ciento del mercado, comparado con el 18% del Chile y el 2% del Citi. En efecto, la operación bancaria ha sido calificada como la más importante en los últimos años y, gracias a ella, ambas entidades unidas alcanzarán una participación en el mercado financiero chileno de aproximadamente 20% tanto en colocaciones como en el segmento de bienes de consumo, lo que todavía no será suficiente para desplazar al Santander de su primer lugar, pero potenciará el segmento al cual están apuntando todos los bancos que es el consumo, específicamente a través de la financiera Atlas.
Lo que aún está por definirse es lo que ocurrirá con la AFP Habitat, actualmente propiedad conjunta de Citi y la Cámara Chilena de la Construcción, por lo que los analistas están muy atentos a los acontecimientos que ocurran en este punto específico, no descartándose la posibilidad de que la nueva entidad fusionada adquiera la parte que actualmente posee la Cámara, aunque se vaticina que la negociación con este tercer actor puede ser problemática.
Chile-Citi: La Operación Bancaria de la Década
Enviado por Luis Eduardo Bastías el 23/07/2007 a las 12:05
Etiquetas: contabilidad y finanzas negocios economía

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El Banco Central es dueño de un paquete de acciones bastantes importante de la Sociedad Matriz del Banco de Chile, el que corresponde a la deuda subordinada de esa Institución Bancaria, post crisis del 82.
Me parece que en vez de percibir la deuda histórica, en UF, y con intereses filantrópicos (4 o 5% anual) sería más negocio, PARA EL PAÍS, que VENDIERA SUS ACCIONES.
No sé si es legalmente posible.
CICERONE
Estimado Iván:
Interesante comentario como siempre. Me referí a este mismo punto, en diciembre del año pasado, en mi post oginal sobre el tema. Allí señalé que una posibilidd era que Citigroup entrara en la propiedad del Chile por la vía de adquirir total o parcialmente la deuda subordinada del banco nacional. Sin embargo, no es esta la forma en que se ha concretado el acuerdo hasta ahora.
Para entender esto hay que desenredar la madeja comercial en que la propiedad del Banco de Chile se encuentra actualmente. Como es sabido, el grupo Luksic es controlador de Quiñenco, el cual a su vez es controlador de LQIF, entidad que a su vez controla a SM-Chile. Finalmente SM-Chile se constituye a través de sus filiales Banco de Chile y SAOS, esta última a cargo de la deuda subordinada.
Como hemos visto, la entrada de Citigroup a la propiedad del Chile no ha sido a través de SOAS, como algunos sospechaban y como seguramente el grupo Luksic quería, sino que a través de LQIF, el brazo financiero de Quiñenco.
El hecho que el Citi haya sido capaz de negociar una entrada a un nivel tan alto, dentro de esta escala comercial que he mencionado, refleja el éxito de sus negociadores, algo que hasta el momento - que yo sepa - no se ha mencionado públicamente. Por el contrario, la prensa - especialmente la nacional - se ha concentrado en el hecho que el acuerdo garantiza el control de LQIF por parte de Quiñenco, incluso si el Citi alcanza a futuro na participación del 50% de LQIF.
Lo anterior no quita que a futuro Citigroup pueda realizar alguna operación concerniente a SOAS, pero seguramente para ello van a esperar a ver cómo marcha el nuevo banco que resulte de la fusión en compración con los otros intereses que el Citi tiene a nivel mundial.
Saludos,
Luis Eduardo Bastías - www.luchobastias.blogspot.com