Sobre el golpe militar en Honduras

Disculpen, pero los golpes militares son eso, cualquiera sea su forma.
Dejémonos de cuentos, a todos nos gustan los golpes de estado, aceptamos la represión y estamos de acuerdo que los gobiernos busquen una y mil mañas para eternizarse en el poder, si son de la pinta nuestra y es en contra de los otros.
Hasta la DC, con sus más altos dignatarios, estuvo por el golpe en Chile. El golpe militar contó con el respaldo de toda la derecha y con el entusiasta respaldo del ex presidende Eduardo Frei Montalba y también el de su hijo, el ex presidente Eduardo Frei Ruiz - Tagle.
No nos hagamos los lesos, no nos lavemos las manos, así tan fácilmente. Todos sabían que ibamos a una verdadera carnicería, tal como ocurrió, por más que se golpeen el pecho.
No nos sorprendamos, tampoco nos tapemos los ojos, seamos sinceros.
Y si no aplaudimos estas prácticas, o las aceptamos, vamos y nos hacemos los lesos, buscamos una y mil razones.
No nos gustó la dictadura en Chile, pero si nos gusta la dictadura en Cuba y así podría seguir.
El asunto o el procedimiento no es nuevo, cuando a los militares les conviene que asuma el vicepresidente o el presidente del parlamente u otro así lo hacen y este es el caso.
Qué cuento de orden judicial y chiste por el estilo, en una democracia puede haber conflicto entre los poderes ejecutivo, legislativo y/o judicial, pero no arbitrarias órdenes de sacar del país a un presidente en ejercicio, en pijamas, un domingo cualquiera.
Eso es un grosero golpe militar y así lo entiende cualquier persona.
Las órdenes judiciales de detención o captura, en cualquier forma, se deben emitir dentro de procesos debidos, con citaciones previas y garantías de juicio justo y las cumple o ejecuta las policías respectivas, no las fuerzas armadas con bayoneta en mano. Tampoco son para expulsar fuera del país, a las personas, menos aún a los presidentes, de buenas a primera.
Todo el procedimiento me parece muy burdo, por decir lo menos.
En el caso del presidente Zelaya en Honduras, el golpe militar gusta a unos y no gusta a otros, depende de la pinta, siempre es así. Unos y otros buscan el golpe o toman las armas y lo seguirán haciendo, si lugar a dudas, nos guste o no.
Zelaya, también estaba buscando las formas de eternizarse en el poder, como tantos otros. Eso también es cierto.
Luego, de qué democracia estamos hablando en países como Honduras cuya población se encontraría bajo la línea de pobreza, a niveles que superarían el 70’%.
Y cómo es el asunto de las democracias en América Latina, en muchos países cuyos niveles de pobreza superan el 40 %.
En todos esos casos, no son pocos, funciona la ley de la selva, gobiernar los ricos, con armamento en mano, en seudodemocracias, de eso tampoco tengo, pero la menor duda.
Esa ley de la selva, que también funciona en Chile, no obstante el nivel de desarrollo que dicen muestra. La vuelta a la democracia y esas vainas, para nada es tal, aquí la cosa también opera con el armamento en mano.
Nos guste o nó, estamos entre dos derechas que se arregan entre ellos, con algunos matices de sensibilidad social. No es más que eso.
El candidato alternativo, con el respecto de sus adherentes, para mí no pasa de ser un chiste más. Muy mediático, además, como bien dicen ahora.
Es una maniobra de un papito con su hijo, mal concebida, además. El papito hizo diputado a su hijo, y por ahí partió la cosa, con más basura aún. Es duro decirlo, pero así pienso que es.
Un gusto.
Muchos saludos, Enrique.







Así es, estimado amigo.
Hay varias frases populares que grafican muy bien este estado de cosas.
Una sería :
“Mientras más conozco al hombre, más quiero a mi perro”.
Otra :
“No hay un pan que rebanar”
Otra:
“ Los pillos viven de los tontos y los tontos viven de su trabajo”
Y así podría seguir, toda vez que la cosa limpia, la cosa justa, el sostener ideales, no resulta nada fácil, menos aún en estos tiempos.
Muchos saludos, Enrique
Bien Don Enrique:
Lo felicito por este ataque de sinceridad ojala le dure.
CUAC.