El siguiente post tiene como objetivo compartir mi
experiencia con WoW (World of Warcraft), el juego
masivo en línea más importante del mundo. No soy un experto en el juego.
Participo de Fuerza del Sur, un "guild"
(organización) donde he ido aprendiendo y también en la experiencia pionera de ChilePrimero.
Esta semana el senador Fernando Flores presentó en el
seminario Conecta 2009 su
exposición "La orquestación de los compromisos y alineamientos
emocionales en un mundo pluralista: juegos como laboratorios". Flores
está en WoW hace ya varios años y ha
demostrado su interés en asociar las prácticas del juego con el mundo de
Hace un año me uní a World of Warcraft. Soy admirador
de los juegos, pero nunca había participado de un MMORPG
(juego masivo en línea). He sido un jugador inconstante, pero últimamente he
ido pidiendo más ayuda y he ido avanzando más rápido. El juego en sí es un
mundo maravilloso, gráficamente impecable, con cientos de atracciones, miles
de tareas y una orgánica que permite que sea el trabajo en grupo un factor
de relevancia, el cual se ve reflejado en nuestros personajes.
Lo interesante del planteamiento de Flores es que a este
"mundo" (en el cual participan más de 11 millones de personas según la última información
oficial) se le puede sacar partido para realizar importantes avances en
El segundo factor de relevancia son las prácticas de los jugadores. Un jugador
que no llega a tiempo, que no cumple las misiones, que no está bien preparado
con su equipo y armamento, no sirve para el grupo. A los jugadores se les
exige impecabilidad. Por ejemplo un personaje que ataque con armas de baja
calidad resulta más un problema que un aporte. Y cuando eso se traduce en una
práctica constante, el jugador queda con una mala identidad, lo que se
traduce en que posiblemente no será convocado de nuevo, al menos hasta que
mejore su potencial. Esa práctica de impecabilidad es sumamente notoria y creo
que le hace bien a las organizaciones mirarla de este modo.
Por último y no menos importante, están los más jóvenes
quienes (y lo digo con admiración) son capaces de jugar, pelear, hablar y guiar
las misiones con absoluta normalidad. El juego requiere práctica con los dedos
al comienzo, y al parecer a ellos se les hace muy natural (a diferencia de
quienes somos mayores). Los jóvenes tienen mucho que enseñarnos con este
tipo de juegos a los adultos.
En resumen el juego abre la oportunidad de conectarse con las generaciones
más jóvenes y aprovechar su potencial para entender sus prácticas y su cultura.
Además es un mundo sorprendente con su propia economía y organización social
que va entrenando habilidades en la medida que se van avanzando en los niveles,
y que va reflejando la propia personalidad.
Les dejo el video de Chiloé que mencioné antes y si les nace el interés hablen
con los expertos en Chile en Fuerza del Sur,
protagonistas de la nota de Canal 13.
LINKS:
- Wikipedia
- Sitio Oficial de World of Warcraft
- Fernando Flores
- Fuerza del Sur
- Curso de Formación en ChilePrimero
- Fundación País Digital



















Yo jugaba
Lineage II, que es parecido, pero quienes han estado jugando durante 5 años 20 horas al dia (y estan como en el nivel 1.000.000) les sacan la mugre a quienes recien comienzan :P
Eso se da en todos los MMORPG, de modo que lo abandoné y me apegue a mis ñoñerías juegos de un solo jugador en que no me interfiere nadie ni dependo de nadie, nadie me manda ni tengo que mandar... Y si la IA se pone chúcara simplemente les lanzo un ICBM para que Castro, Stalin, Franco y Tokugawa me dejen en paz.
No niego que se desarrolle un trabajo en equipo, pero al igual que en la vida real, las traiciones y la competencia por ser "el macho alfa" termina desintegrando todo... por eso me gusta jugar solo y tranquilito contra la máquina.
Buena suerte con el WoW, aunque debe salir medio caro jugarlo siempre... (yo n1k4g4nd0 pagaría mensualmente para que me patearan el ass una comunidad internacional de ñoñitos usuarios)
Saludos!
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