

Hola mi nombre es
Marco Antonio Bastias Merino la franja del día jueves 17 de Noviembre la vi junto a mi polola, sus padres y hermanas en compañía de "Roy" el cachorrito regalón de la familia. En la fotografía aparecemos sosteniendo los apellidos de los tres candidatos y la candidata, y como sólo éramos tres quienes estábamos dispuestos a la fotografía, tuvimos que apelar a la buena voluntad de Roy para que él exhibiera la pancarta de Joaquín Lavín (conste que nada tiene que ver Roy con el Lobo de Valdivia)...
Mi opinión frente a la franja de anoche es que se trató de una franja muy coherente en términos de la identificación que debe existir entre el "mensaje" y sus respectivos "destinatarios"; tanto en la forma en que plantearon sus ideas los candidatos/candidata, como en la actitud que ellos/ella tienen tanto frente al Gobierno actual, en la que predominan dos "visiones" que si bien van unidas, una de ellas siempre está más marcada que la otra. Así, Tomás Hirsch y Joaquín Lavín se mostraron como "denunciantes" de los problemas de Chile, proponiendo soluciones y comprometiéndose a realizarlas; mientras que Sebastián Piñera y Michelle Bachelet se mostraron más bien como "anunciantes" de soluciones a nuestros problemas como sociedad, enfatizaron más que los problemas el compromiso que voluntariamente asumen frente a los problemas denunciados.
Me llamó la atención la correspondencia entre las imágenes que se muestran y la música que las acompaña; pienso que el trabajo audiovisual sintonizó con el mensaje que entregaba cada candidato, y vaya qué importante es ello. Así, Tomás Hirsch mostró su estilo marcada (no exclusivamente) popular, sencillo, que operó como una invitación a sumarse a un cantar ciudadano que unifique e inste a enfrentar graves problemas como el régimen jurídico que impera en el sector minero, muestra concreta de los efectos perniciosos del modelo de mercado. Joaquín Lavín exhibió su afán por trabajar para revertir el panorama desolador que edifica en la vida del hombre y la mujer la pobreza y el desempleo, problemas que dibujan rostros tristes y sentimientos de marginación e inferioridad, desgano y dolor. Sebastián Piñera mostró el Chile del cual todos nos sentimos orgullosos, tanto por su belleza natural como por el calor humano que reside en nuestras almas más allá de toda dificultad, mostrando rostros alegres, él empleó un lenguaje sutil para denunciar los problemas que nos afectan tanto social como individualmente. Por último Michelle Bachelet apeló a un elemento que la caracteriza y que la ha hecho merecedora de críticas: democratizó su espacio mostrando que ella quiere ser una verdadera "mandataria" de los afanes, ideales y preocupaciones de chilenas y chilenos, aprovechando la ocasión para brindarle tribuna a los propios ciudadanos (algunos muy conocidos otros no tanto), en esta ocasión particularmente a los jóvenes y a los amantes de la cultura, quienes pudieron expresar de su propia boca lo que ella bien pudo aparecer diciendo; lo que habla muy bien de su sentido de la generosidad.
Sin dudas pienso que la propuesta largamente expuesta por Tomás Hirsch acerca de modificar el régimen jurídico actual de nuestra minería fue la propuesta más innovadora. He estudiado el tema y he comprobado que no ha sido una preocupación de muchos Gobiernos, en el sentido que él lo manifiesta, no en otro claro. Considero muy positivo que un aspirante a la Presidencia lo haya recogido para su programa y lo haya situado en su franja electoral por varios minutos, calificándolo como un asunto de Estado que puede revisarse y modificarse con el asenso de toda la ciudadanía, más allá de las posiciones político partidistas.
No me gustó la irresponsabilidad con la que en mayor o menor grado actúan la/los aspirantes a la Presidencia cuando abordan el serio problema de la desigualdad. La inequidad que lamentablemente nos caracteriza como Estado, es una cuestión que se ha demostrado empíricamente, no ha variado en más de 50 años; aún cuando durante en estos 50 años la orientación política que han tenido los Gobernantes ha sido incluso contrapuesta. No veo a ninguno de los cuatro abordar este problema desde una perspectiva mayor en el tiempo, y lo que es más grave, faltan a la verdad y nos engañan cuando sus planteamientos ofrecen poner término a este grave problema que de partida, deben estudiar en su real dimensión (no sólo económica) antes de idear soluciones al respecto. Creo que visto así es motivo de disgusto para cualquiera.
Marcos Bastías Merino
De todo un poco.
SON UN FRAUDE
Mujer y madre
Cosas de Gusto
¡Gracias!
Agradecimientos