Este era un país al que su topografía le hacía el mejor dotado del mundo para producir energía eléctrica por medios hidráulicos; tenía un desierto con la mayor radiación solar del mundo; contaba con un archipiélago con los vientos más poderosos del planeta; contaba con los mayores géiseres jamás vistos; tenía en su norte miles y miles de hectáreas de terrenos desérticos no aprovechados y en su sur millones y millones de metros cúbicos de agua en sus ríos; tenía serios problemas de contaminación por material particulado en el aire de sus principales ciudades y se había convertido en el primer productor de cobre del mundo. Sin embargo, el 50% de la electricidad que producía era a petróleo o carbón, no era capaz de producirla por medios solares o eólicos o geotérmicos; no era capaz de llevar el agua de sus ríos sureños al desierto para pintarlo de verde; lo único que hacía para limpiar el aire de sus ciudades era suspender temporalmente el uso de las fuentes contaminantes en lugar de cambiar las tecnologías que contaminaban; vendía al mundo su producción de cobre sin ningún valor agregado, solo como metal bruto (a veces ni siquiera como metal sino como mineral); todo porque cada vez que alguien quería avanzar, no avanzaba, porque entre autoridades y oposición gastaban todas sus energías en pelearse unos con otros en lugar de preocuparse de cosas trascendentes y cuando a alguien se le ocurría desarrollar un proyecto de energía eléctrica hidráulica o de las otras, se levantaban miles de voces azuzadas por abogados inescrupulosos para oponerse y robar dinero.
Hasta que un hada llegó al país y tocó todo con su
varita mágica pasando por todos sus rincones, de norte a sur, esparciendo sus
ilusiones a todos los habitantes sin excepción y sin dejar nada ni nadie sin
tocar.
Desde ese día se produjo un milagroso despertar
general y lo primero que ocurrió fue que todos comenzaron a remar para el mismo
lado y el país comenzó a desarrollar proyectos de generación eléctrica por
métodos limpios, llevó agua hasta sus desiertos con bombas movidas por
electricidad generada en los mismos desiertos con la luz del sol y los
convirtió en vergeles en los cuales se producían granos para producir
biodiesel, alimentos para ganado que servía para alimentar a su población y
productos agrícolas para exportar; en las ciudades del norte instaló grandes
fábricas y procesó la mayor parte del cobre que extraía vendiéndole al mundo
conductores, planchas y otros elementos con valor agregado; en los
archipiélagos del sur instaló plantas eólicas y en el norte instaló plantas
geotérmicas de electricidad y tuvo energía suficiente para eliminar de las
casas y edificios la calefacción a petróleo o gas mediante la mejora de las
redes de transmisión eléctrica y eliminó el petróleo del transporte
interurbano, el que se hizo a partir de entonces en trenes eléctricos. Todo
esto lo hizo menos dependiente del petróleo (y del gas de otros países),
comenzó a generar menos dióxido de carbono con lo cual dejó de colaborar con el
calentamiento global, generó muchísimos empleos y todos tenían trabajo y como
los hombres ya no se quedaban en la casa porque todos iban a trabajar, entonces
las mujeres se pudieron quedar en sus casas a atender a sus hijos pequeños y la
delincuencia y la drogadicción bajaron y todos…Don Baldo, don Baldo, ya pues,
despierte que lo buscan, ¿cómo se le ocurre quedarse dormido en horas de
trabajo? ¿Qué no durmió anoche? Ay señora, si usted supiera. ¿Si supiera qué,
don Baldo? ¿Y esa cara de felicidad, don Baldo? ¿Qué le pasa? Lo que ocurre,
señora, es que estaba soñando y lo último que me acuerdo es que las mujeres ya
no salían a trabajar y se quedaban en sus casas. Por Dios, don Baldo, usted si
que es machista.
donbaldomero.
P.S.
¿Quéhabrápasadoconelrepartodelasriquezas?Parecequevoyatenerqueseguirdurmiendo.



















Donbaldomero.....
Usted me va a perdonar, pero a mí me gustó mucho su historia y la copié para el blog de mi pueblo natal, en el que también participo.
Espero no le moleste porque es realmente muy buena.
Saludos cordiales: Nury