Mientras más se ahonda en el debate, para mí sin relevancia, sobre si internet va a acabar con los periódicos o las revistas, lo que más pienso es cómo debe realmente cambiar la dinámica del periodismo como tal. Si bien años atrás en las facultades de periodismo se incentivaba a los estudiantes a trabajar en géneros como el reportaje, la crónica, el perfil y hasta la misma noticia entendida como un espacio de información que debía responder al qué, cómo, cuándo, dónde y por qué, es obvio que dichos géneros ya deben replantearse ante la aparición de internet.
-¿Qué pasará entonces con los grandes cronistas que necesitaban páginas y páginas para decir lo que querían decir? ¿Qué pasará con los jóvenes que admiraban a Tom Wolfe, Truman Capote, Gay Talese, entre otros periodistas que dedicaban años a escribir una sola crónica? ¿Cómo se debe enseñar a escribir en internet sin caer en la mediocridad en la que han caído la mayoría de las páginas que ofrecen información?
Está claro que hay técnicas, tips para que los lectores lleguen a ciertas páginas, pero el periodista que se está formando hoy debe saber que el lenguaje ha cambiado, que sus jefes le pedirán que suba 5 ó 6 noticias diarias, que no importa si se creen Truman Capote, lo que importa es tener noticias, “alimentar las páginas”. El periodista de hoy, el romántico, el que espera que en internet le lean miles de palabras sobre investigaciones debe pensar cómo a atrapar a un lector que cada vez más quiere un panorama claro y preciso, sin muchas arandelas.
Blogs, como este, hay millones en el mundo. Todo el mundo tiene la gran ventaja de escribir, opinar e informar. Cualquiera, desde el arquitecto hasta el médico. Desde el mensajero hasta el estudiante de arte. Cuando todo esto pasa y es evidente que seguirá extendiéndose, ¿dónde queda el periodista que se dedica 5 años a estudiar cómo “escribir bien” y “cómo informar como se debe?”


















El banquete
Alguien decía que la experiencia de abrir un periódico, escuchar el papel gritar mientras una hoja choca con otra, sentir la tinta fresca en tus dedos, el olor de las páginas, el color oscuro de las letras o de colores no lo va a superar internet. La estructura de las manos es perfecta para agarrar una revista, un periódico (sobre todo tabloide), un libro.
El hombre vive de sentidos e internet no nos permite desarrollar todos aunque supongo que algún día llegará...Leer un periódico o una revista es como un banquete...
Muy interesante tu post....