Gobierno y sector transporte miden fuerzas
El
gobierno del presidente Ricardo Martinelli ganó ayer la primera batalla de su
periodo de gestión (2009-2014), al conseguir que
Los ministros, secretarios y otras autoridades gubernamentales cerraron filas con el mismo discurso: "No negociamos bajo presión". Además, apelaron al hartazgo del pueblo con relación al mal servicio que presta el sector transporte; pidieron paciencia a los usuarios y flexibilidad al sector privado, porque sus empleados llegarían tarde a trabajar o no llegarían.
Con casi una semana para prepararse (el anuncio
se hizo la semana pasada), el equipo Martinelli a penas pudo proveer un
transporte público de contingencia con menos de la mitad de capacidad de lo
usual. Aún así, fueron pocos los que se quejaron de las insuficientes
previsiones del gobierno. El discurso de los usuarios era el de "más vale
sacrificarse ahora que seguir con un pésimo servicio".
La empresa privada ni siquiera quiso hablar de
pérdidas económicas por el paro.
Al final, luego de que los transportistas
informaron que reanudarían labores, el gobierno emitió un comunicado
mostrándose complacido y anunciando que esta misma semana fijará una fecha para
reunirse con los quejosos y escuchar sus inquietudes.
Es la primera vez que en este país un paro de
transporte termina en menos de un día y sin acuerdo de huelga.






