Tal como mencionamos en una crónica anterior,
“hay que esperar a que el conflicto se solucione con metralletas y fusiles”.
Parece que no nos equivocamos y esta ha sido la tónica de este conflicto, un comunero
mapuche muerto, varios heridos, enfrentamientos por todos lados, universidades
tomadas y gritos de odio.
Pero dentro de todo este quilombo nacen muchas
preguntas que quedan en el aire y que son oportunas de responder a la hora de
traer soluciones a un conflicto, que si bien en sus raíces históricas tiene
fundamentos, las acciones actuales tienen un sin sentido que no responde a las
reales demandas mapuches, si no a intereses totalmente ajenos a ellos.
Todos sabemos que a nivel internacional existen
movimientos que tienen una visión radical de la sociedad, son enemigos acérrimos
de la globalización, el neoliberalismo y la burguesía. Estos grupos que basan
su filosofía en la lucha de clases, la anarquía, creación de caos y la
infiltración para generar desestabilización dentro de los territorios que ellos
operan.
No hay que ser experto en análisis del discurso
para darse cuenta que muchas de las ideologías presentes en estos grupos
internacionales se denotan claramente en el discurso de estos grupos mapuches
radicalizados, los cuales ya optaron por la utilización de la fuerza para hacer
valer sus derechos, dejando de lado toda posibilidad de dialogo y optando por
un camino que sólo trae muerte y destrucción, sin conseguir nada más que sangre.
Sumado a lo anterior las malas políticas públicas
que han aplicado los gobiernos de la concertación han generado vulnerabilidades
de ciertos sectores de la comunidad mapuche que han optado por seguir y apoyar
estas ideologías que no son propias de su cultura, las cuales son muy bien
camufladas para parecer parte del conflicto.
Como profesionales de
Sabemos además que la mayoría de las
comunidades optan por el camino pacifico, del diálogo y no comparten el proceder de las comunidades
radicalizadas. Claramente los mapuches saben que los problemas que actualmente
aquejan a sus comunidades, no tienen que ver con problemas ideológicos, si no
que tienen que ver con malas políticas, mala gestión y falta de visión.
Si ir más lejos ejemplo de ello, son las políticas
de educación implantadas por los gobiernos de la concertación. Si uno
mira los hogares estudiantes mapuches, en este momento son insuficientes para
satisfacer la demanda de los estudiantes y los que están habilitados no son suficientes.
Ejemplos como lo anterior hacen entender por
que muchos jóvenes y muchas comunidades son seducidos por estos discursos, que
prometen cosas que seducen al oído y a los sueños. Estos discursos preformativos
sólo buscan hacer separaciones y diferenciaciones que responden a intereses específicos
que son difíciles de apreciar si no se hace una mirada desde fuera.
Como profesionales tenemos la seria convicción
que el recrudecimiento de este conflicto sólo beneficia a aquellos que están en
las sombras, manipulando a la región, a los mapuches y a los medios para su
propio beneficio. Por esto sólo pedimos que se recupere la cordura y
conversemos del futuro que queremos construir.
Profesionales por el
Cambio, Renovación Nacional.


















Ojalá así sea...
Y podrían poner el ejemplo los señores políticos y en vez de estar tirándose la pelota unos a otros y utilizando este conflicto para seguir dividiendo al país en buenos y malos, para así lograr unos votos más, de una vez por todas dejen de lado sus propios intereses y hagan la pega que les asignó el pueblo y busquen el bien común...
Saludos