Invasión de Venezuela y Ecuador pero no por los gringos
El
traslado de una base militar norteamericana,
desde Ecuador hasta Colombia,
ha generado una polémica de dimensiones,
¿Qué tan importante es esta nueva jugada del gobierno norteamericano, como para generar un impass entre
cuatro naciones, EEUU, Colombia,
Ecuador y Venezuela.? ¿La
tensión generada obedece a una real amenaza para la seguridad nacional de
alguna de estas naciones, o
es más bien una estrategia del gobierno de Chávez para articular un clima de
conflicto, beneficioso para
sus intereses? ¿Que otros aspectos están en juego y cuales son las
consecuencias de los mismos para todas estas naciones y para el hemisferio?.
Algo sobre la famosa base militar
norteamericana.
Debido a la salida del Comando Sur
de suelo panameño, se volvió
imperativo para los EEUU encontrar aeródromos ya construidos que le brindaran
la posibilidad de continuar con los mas de dos mil vuelos anuales que se
efectuaban en el Caribe, en
los esfuerzos antidrogas de esa nación.
Es así como entran en funcionamiento tres Centros Operativos de Avanzada. Uno localizado en Manta Ecuador, otro en Aruba y Curaçao y el
tercero en el Salvador.
En 1999,
el Ecuador, entregó en
arriendo una estratégica base militar aérea,
ubicada en la provincia de Manabí.
La base aérea de Manta, fue cedida por diez años a las fuerzas armadas
norteamericanas, como una
forma de colaborar y fortalecer la lucha contra el narcotráfico en la región. Los militares norteamericanos, establecieron lo que se denomina un: FOL, por sus siglas en inglés (Foreign Operationg Location) Centros Operativos de
Avanzada. Cuya característica principal
es ser una instalación de pequeña envergadura,
la cual si bien no cuenta con un importante arsenal de guerra, en cambio posee una importantísima
infraestructura tecnológica, la
misma que está fundamentalmente orientada a la lucha para la erradicación del
narcotráfico, si es que tal
objetivo fuera algún día posible, estas
unidades cuentan con una base
de comunicación satelital, y
tecnología capaz de permitirle la intercepción de cualquier tipo de
comunicación. Tema no menor
si consideramos que están operando en suelo extranjero y que dichas
potencialidades, pueden fácilmente afectar a las naciones vecinas. El gobierno del actual mandatario
de Ecuador; Rafael
Correa, en cumplimiento a uno
de sus ofrecimientos de campaña, decidió
no renovar el contrato con los EEUU y provocó la salida del contingente militar
norteamericano de su país; abriendo
de esta manera la brecha por la cual se coló esta nueva crisis.
Ante el nuevo escenario, la alternativa de operación para
los mandos norteamericanos era obvia,
instalar la mentada base en territorio amigo,
y cual si no, su
aliado estratégico Colombia. Con quien no solo se ha negociado el
establecimiento de la ex FOL de Manta,
si no la incorporación de seis unidades del mismo tipo,
en total siete FOL, que
operarán en territorio Colombiano. Teniendo
como objetivo primordial, la
lucha contra el narcotráfico, en
apoyo a los dos ejes centrales de la guerra al trafico de drogas que lleva
adelante el gobierno norteamericano;
las operaciones en la zona
de tránsito, es decir la
eliminación del puente aéreo y marítimo de transporte de droga y las operaciones en los países fuente; la supresión de la
producción, procesamiento y
transporte de cocaína y sus derivados, en las naciones productoras; lo cual contempla una amplía
posibilidad de acciones e intervenciones directas o indirectas en territorios
extranjeros.
Está demás señalar que limitar la
capacidad de
Sin embargo cabe recordar si es que
alguien tiene memoria de esto, que
cuando Ecuador, decidió
arrendar las instalaciones de Manta y además darles un estatus jurídico
especial a los militares norteamericanos y sus familias,
nadie pero nadie dijo nada. Ecuador
no le pidió permiso a nadie, ni su opinión a nadie para tomar esta importante
determinación. Para la cual
bien se podrían haber opuesto los mismos argumentos que hoy se usan en contra
de la decisión colombiana. Recordemos
que Hugo Chávez ya era presidente de Venezuela.
Otro aspecto a tener en cuenta, es la existencia de otras bases
militares de este mismo tipo en el Caribe,
y muy cerca de Venezuela, las
que están instaladas en Aruba y Curaçao desde la misma época en que se instaló
la de Manta. Y cosa
rara no recuerdo ninguna situación ni remotamente parecida con la que se vive
hoy.
La importancia de estas bases
militares, es bastante
discutida en los mismos EEUU, ya
que si bien las incautaciones son mayores y la eliminación de blancos
relacionados con el tráfico es mayor,
esto no ha logrado disminuir el comercio ilegal de estupefacientes en
territorio norteamericano, este cuento de nunca acabar,
sugiere dos escenarios igual de perversos,
por un lado continuar por el camino de la militarización de la lucha
antidrogas, estableciendo mas
FOL, o siendo mas permisivos
con los ya existentes. Y por
otro lado dejar esta estrategia, por
no resultar satisfactoria. Teniendo
los dos caminos un solo destino, que
la cocaína y otras drogas sigan campeando en las calles de EEÜU.
Es lógico pensar que no tener los FOL,
solo empeoraría el problema. Pero
en ningún caso y bajo ningún análisis,
por optimista que este
sea; se
podría decir que la solución al problema está a la vista.
Los FOL fueron creados
exclusivamente como una herramienta vital en la interdicción de las drogas, sin embargo se sospecha, para decirlo de alguna manera, que
la capacidad operativa de estas unidades,
se aplica también al tráfico de armas,
de personas hacia USA y otros asuntos mas.
Como el evidente apoyo a las operaciones
contra-insurgentes del gobierno colombiano.
Claro que con respecto a esto existe ya una doctrina definida, pues al ser la guerrilla
colombiana, uno de los apoyos
más importantes en el transporte y producción de cocaína.
Y a la vez uno de los mayores beneficiarios. La
lucha contra estos grupos terroristas, también queda por extensión, dentro del marco de las operaciones
de los FOL .¿ Ahora bien la situación generada en la región por el asentamiento
de estos nuevos FOL en Colombia, es
realmente tan trascendente? No,
ya que no
hay nada nuevo en esto,
si bien es cierto ahora son mas Centros los que operarán,
también se debe considerar la extensión del territorio colombiano y la
intensa actividad que se deberá desplegar, dadas
las circunstancias históricas actuales de Colombia.
Si hace diez años cuando el asunto era novedad,
nadie dijo nada, ¿por
que ahora de repente es tan grave?. Personalmente
me inclino por las diferencias ideológicas existentes entre el Presidente Uribe
y sus vecinos inmediatos. Las
mismas que se traducen en distintas formas de intervencionismo y atropello de
parte y parte, que han ido
escalando en intensidad y frecuencia entre estas naciones.
Hasta llegar a esta tensa y perjudicial situación.
El Presidente Chávez,
dentro de su retórica irresponsable y demagoga,
ha denunciado ante el mundo, que
las nuevas bases que se instalarán en Colombia,
tienen como objetivo fundamental,
preparar la invasión
de Venezuela. Acusación poco
creíble y que no pasa de ser, una
mas de sus provocaciones, al
gobierno norteamericano y al colombiano. Sin embargo
podría ser bastante útil para él,
mantener el foco de atención en donde lo
necesita, al interior de
Venezuela. Recordemos que
esta nación está viviendo una virtual dictadura desde hace un buen tiempo, sin libertad de expresión ni de
información, con un poder
judicial maniatado o sometido a la voluntad del caudillo.
Y cientos de personas en calidad de perseguidos políticos.
Pues bien a Hugo Chávez le sirven y le convienen estos escenarios, solo él se puede ver beneficiado y
las razones son bastantes obvias.
No dejan de llamar mi atención los
siguientes hechos; por un
lado la expulsión del DEA, de Venezuela hace algún tiempo,
lo que junto con la negativa permanente del gobierno de Caracas a
permitir cualquier tipo de monitoreo o control del tráfico de drogas por parte
de EEUU, en su territorio, y la actual polémica que suscitan estas siete nuevas
bases. Los que bien puede ser
vistos como una política congruente del gobierno venezolano con los postulados
de su revolución bolivariana, y
su permanente oposición al gobierno norteamericano.
Sin embargo también puede ser interpretado de otra manera menos
ideológica, ya que en el
momento actual Venezuela tiene, objetivamente
hablando, menos
herramientas en el control del tráfico de estupefacientes,
¿o no? Incluso yendo
mas lejos, también tiene menos
interés en el mismo.
Por
otro lado la ambigüedad del gobierno ecuatoriano,
frente a los grupos terroristas colombianos, que operan en su territorio, lo cual es un hecho probado y
preocupante, nos da una idea
pesimista del futuro cercano en esa región,
de la cual no estamos lo suficientemente lejos.
Ambas circunstancias combinadas, y con una Colombia en medio, inmersa en los esfuerzos de guerra, con la activísima participación
del ejercito norteamericano, no
es buena señal y no me da precisamente buenos augurios.
Aunque la conducción política en Ecuador cambiara antes de lo previsto, lo cual no sería raro. El daño ya está hecho y este legado del gobierno de Correa, los ecuatorianos lo pagaran muy
caro. Y las consecuencias serán para todos de una forma o de otra.
Tal vez Venezuela y Ecuador ya están
siendo invadidos; pero por
fuerzas menos regulares que las tropas Yanquis.







Qué análisis tan deficiente. Lo que llama la atención es que Uribe pretenda ahora que necesita ayuda de tropas extranjeras contra la guerrilla cuando en el último año no ha hecho más que golpearla duramente, asesinando a varios de sus jefes y logrando la deserción de varios miles de combatientes. Es sospechoso, por decir lo menos.
Pero Uribe es un presidente poco fiable, y muy peligroso. Lo demostró su ataque en Ecuador y la masacre desde el aire de más de 20 personas. Con un presidente así, que se sienta en el derecho internacional, que viola fronteras y que decide exterminar a los ciudadanos insurrectos, no se debe uno andar con titubeos. Es un peligro inminente.
Lo que irrita a Uribe es que sus vecinos no compartan su lucha contra la guerrilla. ¿Por qué habrían de compartirla? Las guerrillas surgieron en un país como el dirigido por Uribe, donde sus fuerzas armadas, en colaboración con paramilitares, han asesinado, en espantosas masacres, a más de 22 mil ciudadanos, ejecutado a más de mil civiles llamados falsos positivos (o sea, civiles a los que se engatusa y engaña para luego asesinar y vestir con el uniforme de las FARC para decir que eran guerrilleros caídos en combate), y, en los últimos dos años, a más de 200 dirigentes sindicales. ¿Puede uno confiar en un presidente así, implicado él mismo, personalmente, en algunas masacres de los paramilitares, implicado en el narcotráfico (como lo denunció la hermana de Pablo Escobar), profundamente corrupto (con más de 30 diputados de su partido siendo invesigados por sobornos recibidos del gobierno de Uribe)?
Uribe se propone exterminar a las guerrillas y narcotraficantes. El plan es ciertamente criminal e inaceptable. De persistir en él, empujará a las guerrillas hacia las fronteras, donde se encargarán de impedir incursiones oficiales o norteamericanas en países vecinos. Ciertamente Venezuela y Ecuador harán la vista gorda, porque es lo que corresponde hacer. Por lo demás, se tratará entonces de personas perseguidas que, en realidad, antes de ser exterminadas por llevar un uniforme, debiesen ser sometidas a justicia con todas las garantias procesales que corresponda. Y Uribe recuperará para las FARC una causa no tan antigua: el nacionalismo y la defensa de la soberanía.
Resulta increíble la indiferencia norteamericana. Gracias a la intervención norteamericana en nuestros países, fueron asesinadas, en los años setenta y ochenta, cerca de medio millón de personas. Unas 30 mil han muerto en Colombia por acción de gobiernos como el de Uribe. Fortalecer lazos con un gobierno que se ha hecho culpable de crímenes tan espantosos como injustificados, es simplemente o enviar una mala señal al resto de América Latina, o decir involuntariamente la verdad.
Todo depende pues del presidente Obama. Si, pese al rechazo de la mayoría de gobiernos latinoamericanos, persiste en la utilización de esas bases, Estados Unidos demostrará no sólo ceguera y arrogancia, sino además, como han sugerido muchos, tiene muy malas intenciones.
Estimado Amado:
Pierde Usted toda objetividad frente a estos temas; el apasionamiento ideológico le impide ver las cosas con mas amplitud de miras. he incluso lo lleva a argumentar cosas "extrañas". por ejemplo lo que Usted llama personas perseguidas, no son mas que terroristas que se valen de la extorsión, el secuestro y el narcotráfico para sostener su insurrección. Desconocer eso es de una enorme "ingenuidad".
Califica Usted al Presidente Uribe, de poco fiable y peligroso, le acusa de un sin fin de crímenes, sin tener una prueba o una base razonable para ello. Y no digo que no hayan sucedido cosas indebidas en el periodo de mando del Presidente Uribe; sin embargo que Usted señale a la hermana de Pablo Escobar, que Dios lo tenga en su santa gloria, como testigo fidedigno y de idoneidad a toda prueba, en las acusaciones contra el Presidente Uribe, es algo que llama poderosamente mi atención.
Que Uribe se proponga exterminar a las guerrillas y a los narcotraficantes y esto le parezca criminal e inaceptable. Es una afirmación bastante discutible, le aseguro que 42 millones de colombianos no piensan lo mismo, ya que por algo han encontrado en Uribe, a un lider a quién le dan su apoyo decidido.
Que a Venezuela y Ecuador les corresponda hacer la vista gorda, ante las actividades de grupos terroristas en su propio suelo. Eso es descabellado, además de injusto con el pueblo colombiano. Esa complicidad solapada, la pagarán mas tarde; cuando esas mismas fuerzas que ahora toleran y apoyan, empiezen a operar en esos paises.
Pide Usted que a esas "personas perseguidas por llevar un uniforme", se les den todas las garantías constitucionales y se les respeten todos sus derechos. Muy de acuerdo, pero aclaremos que durante muchos años los gobiernos de turno impulsaron y solventaron en todos los sentidos, los llamados procesos de paz. Los mismos que eran utilizados por los terroristas; para reagruparse, rearmarse y en muchos casos obtener beneficios económicos que el gobierno colombiano les entregaba a aquellos que decidieran dejar la lucha armada. Como ven los colombianos y los que hemos tenido la oportunidad de vivir en ese maravilloso país, ese camino no dio ningún resultado.
Por último, no le recomiendo que se confíe en grandes cambios con respecto a las acciones del ejercito norteamericano, solo por que es el Presidente Obama quien está al mando. Los EEUU tienen una política muy clara y precisa, con respecto al narcotrafico, y además no está demás recordarlo; una serie de acuerdos estratégicos con Colombia, los cuales estoy seguro no dejarán de cumplir.
Reciba mis saludos,
Vinicio.
Hola Vinicio,
Gracias por tus comentarios. En los últimos dos años, fuerzas paramilitares y gubernamentales han ejecutado extrajudicialmente a más de doscientos dirigentes sindicales. Sin embargo, no hay más de diez personas procesadas por estos crímenes. La policía de inteligencia colombiana se muestra muy eficaz a la hora de espiar a organizaciones de derechos humanos, pero para atrapar a los asesinos de sindicalistas claramente no les alcanza el profesionalismo. Quiero decir con esto, que hay sospechas fundadas de que sean ellos mismos los implicados en estos asesinatos. Supongo que todos sabemos que esta es una de las razones por las que muchos representantes no quieren dar el visto bueno al tratado de libre comercio entre EEUU y Colombia.
Terroristas son los que cometen atentados terroristas. Un ejemplo reciente es el bombardeo de un campamento de las FARC en Ecuador; en ese caso hablamos de terrorismo de estado. Los que extorsionan se llaman extorsionistas. Y los que producen o venden drogas son llamados narcotraficantes. No existe una entidad terrorista. Quizás muchos de los asesinados en ese bombardeo no habían cometido ningún delito. Quizás era nuevos reclutas. Ningún estado puede reclamar el derecho de asesinar impunemente a ciudadanos que, por sus razones, han decidido que no tienen otro camino que la insurrección armada.
Todos tenemos derecho a un debido proceso, tanto terroristas de estado como Uribe como guerrilleros como Reyes. A su debido tiempo, los habrá. Para tener un debido proceso, es preciso que las personas sean habidas y sometidas a proceso. El bombardeo ciego de un campamento no forma parte de lo que llamamos tradiciones occidentales, aunque déspotas como Bush son capaces de justificar el asesinato masivo de culpables e inocentes por igual.
Yo considero poco fiable a Uribe por todo lo que sabemos de él en la prensa. Hay algunas cosas sobre las que no es posible dudar. Su participación en una masacre de paramilitares fue denunciada por un jefe paramilitar, ahora en Estados Unidos. ¿No debo creer en ese testigo? Su participación en el narcotráfico lo leí en una nota de la hermana de Pablo Escobar. ¿Por qué habría de dudar de ese testimonio? Hay tres senadores cumpliendo penas de prisión por aceptar sobornos para hacer posible la reforma constitucional que permitió la reelección del presidente Uribe. (No estoy en contra de las reformas constitucionales ni de la reelección presidencial, pero debe obtenerse en buena ley y no al estilo uribista). ¿Debo desconfiar de los fallos de la Corte Suprema? Hay treinta diputados siendo investigados igualmente por soborno. Hay decenas de políticos uribistas siendo investigados por tráfico de drogas, incluyendo a un miembro de la familia del presidente. ¿Debo dejar de creer en la prensa? (¿En toda la prensa?) Me parece a mí que estos son motivos suficientes para desconfiar de Uribe, sino para aborrecerlo.
El plan de exterminio es criminal y es una afronta al patrimonio ideológico que funda los derechos humanos. Poco importa que a muchos colombianos les parezca algo bueno. Es un crimen, que será juzgado a su debido tiempo. No forma parte de las tradiciones judiciales occidentales -aunque lo practicaron los nazis y otros regímenes, como los comunistas khmer, los rusos en su gulag, etc. En el Occidente civilizado tenemos otras tradiciones.
Lo que digo sobre Venezuela y Ecuador es muy simple: Colombia, por su irrespeto de los derechos humanos en el propio país, y por su irrespeto del derecho internacional, dejó de ser un país fiable y eso obliga a los países vecinos a destinar recursos a armamentos y formación de profesionales para sus fuerzas armadas. Ahora con el agregado de las bases norteamericanas, o la presencia de tropas norteamericanas, es muy probable que las guerrillas se refugien en las zonas fronterizas. Considerando que según Uribe las tropas norteamericanas serán utilizadas para combatir a las guerrillas, es obvio de las fronteras se llenarán de soldados extranjeros. En este contexto digo que me parece contra natura que el gobierno de Uribe no vea el peligro de que los países vecinos vean en los guerrilleros sus primeras líneas defensivas. De aquí que, según yo, lo más probable es que hagan la vista gorda, porque la presencia de guerrilleros en la frontera simplemente fortalece esas mismas fronteras. Maquiavelo lo habría visto así.
Con esta decisión, Uribe entrega a la guerrilla un refuerzo para un antiguo aspecto de su causa: el nacionalismo y la defensa de la soberanía. Y el peligro adicional de una campaña de exterminio es que los guerrilleros empiecen con lo mismo y tomen represalias de la misma o mayor magnitud.
Todo lo cual no significa estar a favor de las guerrillas. Muchos en AL quisieran que Uribe negociara seriamente con los ejércitos campesinos. Usted menciona sólo una parte de la historia. No menciona que en uno de los pocos acuerdos de desmilitarización que hubo, al cabo de un tiempo militares y palamilitares asesinaron a más de 1500 ex guerrilleros que habían entregado sus armas en el marco del plan de paz. Uribe, creen muchos, juega con cartas sucias, y mantiene siempre a mano a sus legiones de paramilitares y de militares corruptos y brutales (los autores, en estos días, de los falsos positivos). ¿Cree que nosotros, otros lectores latinoamericanos, podemos dar mucha credibilidad a Uribe?
Pero eso no me convierte en comunista ni en socialista, y defender los derechos humanos y denunciar las tropelías de gobernantes de extrema derecha como Uribe no me convierte en adherente de ninguna ideología ilegal (en Europa las hay; la extrema derecha es ilegal; allá Uribe no podría dedicarse a la política, porque es un delito grave cometer delitos de lesa humanidad y es grave justificar ese tipo de delitos).
Con cada día que pasa, tengo menos esperanzas en el presidente Obama. Lo que lamento mucho, porque me siento liberal y obviamente demócrata. Pero creo que es realmente imprudente del presidente hacer caso omiso de los temores de AL, sobre todo sabiendo que pasadas intervenciones norteamericanas en nuestros asuntos internos costó la vida, en los años setenta y ochenta, a cerca de medio millón de personas, obviamente inocentes, que fueron masacradas de la manera más brutal. Me parece doloroso e irritante que el presidente Obama, enfrentado a ese tenebroso pasado de EEUU en América Latina, se desentendiera del tema diciendo: "Miremos mejor el futuro. Lo pasado es pasado", o algo similar. Eso es una falta de sensibilidad y de respeto que asusta en un presidente del que esperábamos tanto.
Por eso que de persistir Estados Unidos en la utilización de esas bases, para los motivos que sea, demostraría malas intenciones. AL no quiere paramilitares, ni militares extranjeros, ni masacres, ni bombardeos, ni senadores corruptos. No queremos uribes ni michelettis. Esa es una época pasada de la que queremos librarnos para despertar de la pesadilla.
Perdona lo largo de mi comentario. Se fue alargando sin darme cuenta, y todavía me quedan cosas en el tintero. Pero ya no te aburro más.
Saludos cordiales,
Creo muy necesario antes de continuar con esta interesante conversación, puntualizar algo en forma categórica, Colombia, es una nación que desde hace muchísimos años vive dentro de un estado excepcional, no está ni por si acaso considerado como una nación en paz, en la cual todos los actores sociales, se rijan por lo dispuesto dentro del estado de derecho. Colombia es una nación en estado de guerra interna, en la cual priman las normas de la guerra, por cuanto esa es su realidad histórica y contemporánea. Sin duda es deber del estado y de los representantes de la ley, hacer prevalecer las disposiciones vigentes, pero no por ello hay que confundir la naturaleza de las acciones que emprenden los órganos de seguridad del estado. Eso es importante no perder de vista a fin de mantener una visión más amplia y real de la situación en ese país.
Desde siempre y ante la agresión de parte de grupos terroristas, el estado ha incurrido en lo que se denomina la guerra sucia, es un hecho innegable que han existido episodios de esta naturaleza. Los cuales no se inauguraron con la llegada del Presidente Uribe al poder. Estos nacen como una respuesta desesperada de las fuerzas de seguridad, ante el nivel de violencia, descontrol y daño social causado por los grupos insurgentes, a lo largo de ya cincuenta años. Una guerra tan larga ya, que es bien probable que nadie pueda citar con certeza cual es el origen de la misma y que es lo que se persigue, como objetivo realista y alcanzable.
En el segundo párrafo de tu comentario, das unas definiciones bastante simples de: terrorista, extorsionador y narcotraficante. De la lectura de ese fragmento, infiero que en tu concepto el único terrorista es el gobierno colombiano. Para ilustrar tu afirmación; te refieres a una operación realizada por una unidad de élite del ejército colombiano, en la cual se abatió a un número no menor de guerrilleros FARC, incluido el segundo hombre de la organización (Raúl Reyes). Y me extraña, que puedas calificar esta operación militar, como un acto terrorista. Aceptaría irremediablemente, que criticaras la discrecionalidad del Presidente Uribe, al autorizar una misión de esta naturaleza en territorio ecuatoriano. Pero el calificativo de acción terrorista, no se encuadra de manera alguna, baste recordar, que se trataba de un grupo armado ilegal, de naturaleza terrorista, que se encuentra en acciones de guerra y que por la jerarquía de sus integrantes, era un objetivo militar clave en el desarrollo de las operaciones. Siguiendo dentro de lo que me pareció entender de este párrafo; los insurgentes colombianos, no son en modo alguno terroristas, tampoco son extorsionadores, ni menos narcotraficantes, cada uno de esos calificativos se deberían aplicar a distintas personas u organizaciones, pero no a las guerrillas. Me da la sensación de que no te has informado bien, ya que es un hecho comprobado hasta la saciedad, que uno de los motores principales para el financiamiento de la guerrillas, es precisamente el trafico de drogas. Seguido en orden de importancia financiera, está la extorsión de la cual han lucrado durante muchos años, recaudando “aportes” de parte de los sectores productivos, que son amenazados o simplemente dañados en sus intereses o en la integridad física de sus funcionarios; si es que no entregan mensualmente un pago a la guerrilla que opera en la zona. Las masacres cometidas en los campos de Colombia, los atentados ya innumerables en las ciudades, los secuestros y asesinatos selectivos que han perturbado a ese país desde hace tanto, ¿Acaso no son actos de terrorismo? Pregunto Amado, ¿el método de lucha de las guerrillas colombianas, no es acaso terrorismo puro?
Importante mención a la necesidad de que se cumpla con el debido proceso, captura y juicio justo de un acusado, pero Amado insisto, no estamos hablando de procedimientos policiales comunes, estamos hablando acciones de guerra, en los que las Fuerzas Armadas actúan en contra de unidades militarmente organizadas, dentro de un escenario de guerra. Así que perdóname Amado, este principio para su aplicación enfrenta demasiadas variables y condicionantes, como para ser considerado como un argumento de peso en esta discusión, al contrario me parece que hay algo de desconocimiento de tu parte con respecto a la realidad que se vive.
Con respecto a tu opinión personal a cerca del presidente Uribe, y tu decisión de aborrecer su persona, con base en los artículos de prensa y algunas noticias, de las que has tenido conocimiento, yo no voy a pronunciarme ni mucho menos ejercer alguna forma de defensa del Presidente Uribe, esa es una opción personal muy valida, que no comparto, pero respeto. Lo único que te repetiré, es que hay 42 millones de colombianos, de los cuales una gran mayoría lo ha escogido a él, y por segunda vez para que guíe sus destinos hacia una paz duradera y el restablecimiento del orden.
Debo hacer una precisión con respecto al término “exterminar”, el cual en tu anterior comentario, lo interprete erróneamente en un sentido mas amplio, ahora me queda claro a que te refieres con exactitud. Pues bien me parece improbable, que Uribe esté buscando un Holocausto, si miras bien el personaje, con menos apasionamiento notarás que se trata de un hombre inteligente y hábil, si no fuera así; ni siquiera estaría vivo.
Tu interpretación de la posición que eventualmente podrían adoptar Venezuela y Ecuador, ante la presencia y operación de las nuevas bases norteamericanas en Colombia, me recuerda mucho a la propaganda del Presidente Chávez. Pero vamos por partes, la presencia de estas bases, no implica un número de importante de militares norteamericanos en territorio colombiano, lo importante de estas bases es la información estratégica que pueden aportar al ejército colombiano. Si sucediera tal como tú lo señalas, y se produce una desbandada de tropas insurgentes hacia las fronteras vecinas, como fruto del accionar de los FOL, me parece demasiado improbable; que algún jefe de estado, incluido el mismo Chávez las pueda considerar como su primera línea de defensa. Ya que en este supuesto, tendría previamente que existir un conflicto real y no inventado, con Colombia o con EEUU. Por cierto Maquiavelo, no alimentaría cuervos porque sabría que solo tiene dos ojos.
Disculpa si interpretaste alguna de mis frases, como una acusación o una alusión de tipo ideológico, no era la intención. Pero me dio la impresión de que tenías un compromiso ideológico con la izquierda.
Espero sinceramente al igual que tú, que la presencia de Obama enla Casa Blanca , haga alguna diferencia sustancial, aunque no creo para nada que los FOL sean retirados y que el plan Colombia deje de ejecutarse según lo previsto. Estará difícil la situación en esa región los próximos meses y años. Considerando la belicosidad de Chávez, que en nada ayuda a solucionar problemas, muy por el contrario los aumenta y agudiza con sus actitudes y amenazas.
Los Uribes, los Michelettis, los Chávez, los Correas, junto con los terroristas, los narcotraficantes, los paramilitares y las tropas extranjeras no son parte del pasado. Son nuestra realidad, nuestro presente y parte de la dinámica de esta parte del mundo.
Hola, estoy cerrando por hoy, pero quiero decirte antes que pienso que si hubiese guerra interna, el gobierno debiese reconocerlo y decirlo y actuar en consecuencia. La llamada guerra sucia es simplemente un crimen. También las guerras tienen reglas. Si el gobierno colombiano se niega a aplicar la Convención de Ginebra, no puede esperar que se les aplique a sus fuerzas.
Me parece deleznable la justificación de la guerra sucia. Para mí, eso es lo mismo que el nazismo.
Saludos,