Tenía
9 años y como cualquier día cuidaba a sus hermanitos.
La
madre entró con cara de circunstancias.Siempre lo hacía gritando, reprochando,
insultando..preguntando.. ¿ya comieron? ¿ya planchaste?
Dijo
sin preámbulos: "su padre murió"
Ella
sintió un enorme alivio...como si la mitad de su vida estuviera resuelta por el
inesperado milagro.
Ninguno
dijo nada.Ninguno lloró ni preguntó.La madre salió. "Al entierro",
dijo. Volvió muy tarde, pero eso era lo habitual. Sólo él no volvió...
Y
a cumplir la costumbre. Por esos lejanos tiempos se acostumbraba la viuda de
luto cerrado; es decir, todo negro; desde las medias hasta el sombrero, sin
omitir nada. Un año. Un año entero.Doce meses de "dolor visible".
Y
después seis meses de "medio luto": el negro combinado
progresivamente con gris oscuro. El más claro, dando paso tímidamente a alguna
línea blanca;detalle mínimo que luego permitiría lunares; más tarde
combinaciones (siempre grises), algún osado cuellito blanco.
Dieciocho
meses sin los golpes e insultos...de él. Media vida miserable cada día...la
otra media, continuación de la primera El faltante, sustituido por cuchicheo de
vecinas que se acercaban,(cada vez menos),a preguntar, a ofrecerse en la
emergencia... jamás!!!! si lloraban de dolor, si se gritaba por horas, si
sonaban los golpes...
Ella
no esperaba nada. No había tiempo para eso; la silla llena de ropa mal lavada
por una niña, esperaba a la plancha... de las de antes...de hierro...de las que
se calentaban en el primus, porque en un apartamento no se puede hacer
brasa...y ¡¡guay con quemar la ropa!!!
Iban
dos años ya. Hasta se había transformado en "señorita"!!! Los
hermanos habían vuelto de la escuela y ya tenía la leche y el pan con dulce de
membrillo prontos. Ella no iba porque había que atender la casa. Les
gritaba-como aprendió-inútilmente, que colgaran las túnicas.
Planchaba
cuando sonó el timbre. Alguien apoyó la mano en él y sonaba sin cesar...hasta
que abrieran!!! Hay que ver cómo puede un simple timbre,que en todas las
puertas hay,cambiar los latidos del corazón, el pulso, la respiración, el
equilibrio...de varios niños...pero es que él lo tocaba así...
Ella
pensó "mamá mintió", mientras corría con sus hermanos al cuarto; el
más chico se metió debajo de una cama. El timbre seguía su melodía monocorde y
aterradora Las puertas empezaron a entornarse a lo largo del pasillo...otro
indicador..ese querer saber
La
invadió un extraño coraje; igual no tenía opción; era la mayor..tenía que
ir.... De camino a la puerta se acordó que el Rossi,vecino adolescente, le
ponia un escarbadiente en el timbre a otros vecinos y salía corriendo,dejándolo
trancado y sonando.
Que
sea el Rossi!!!! Que sea el Rossi!!!
Abrió
y ahí estaba. Un metro ochenta de violencia irritada por la demora. Fue derecho
al cuarto, levantó la cama y lo arrastró afuera por el piso El nene se orinó de
miedo. Ella pensó "cree que está viendo a un muerto"
"Marica,llorón,pollerudo!!!
el mismo de siempre!!!"
Entonces
ladró y gruñó la perrita (meidinestrit) que estaba debajo de la mesa. "¿y
eso?¿qué es eso?" Laika,contestó ella. (no estaba cuando él sí)
Fue
hasta la mesa, la tomó del cogote con una sola mano y apretó hasta que sonaron
los huesos Los hermanos lloraban en silencio.
Ella
lo miraba."¿vos qué mirás?eh?!"
Ella,paralizada,
miró el piso con miedo. El soltó el fardo muerto y se fue...dejando la puerta
abierta
Estuvieron
rato así....Cada uno con sus pensamientos....uno, seguro! coincidente:
"esta noche vuelve"
Coincidente
y acertado. La otra hermana le dijo al más chico: "



















Estremecedor !
... me recuerda que ... el miedo , jamás muere ...
mis cariños
VIOLENCIA DOMÉSTICA
...que así se llama ésto que leíste mamadoris.
Violencia física, con la emocional terrorífica que la acompaña... para el golpeado...para los testigos...
Violencia emocional,la humillación,el tono amenazante,ver los golpes,ver morir la mascota...la mentira...esperar a esa noche....
Y todo eso, sólo unas horas en la vida de unos niños...
Violencia extrema,pero la que no deja moretones,ni huesos rotos
Es decir la violencia invisible,la que todos saben pero nadie ve...
la que la ley no castiga porque no hay pruebas...además,los niños ¿dicen la verdad? ¿no fantasean?¿penalizar a un adulto por lo que diga un niño?tres niños?que pudieron ponerse de acuerdo...¿no?
Más allá de mi facilidad para escribir-nacida de tanto escuchar!!-esto pasó, fue y es verdad; porque ese "rato" se repite una y otra vez en tantas casas del mundo...
Igual que el miedo ,que como tú dices nunca muere...a veces se queda enquistado y detiene muchos aspectos de la vida de la persona...a veces pone en marcha la ira contenida desde siempre y la necesidad de "meter miedo" a otro indefenso...
En fin...a seguir peleando por los derechos de los que no pueden defenderse.
Ahora voy a mirar "Hijos del Monte"...higiene mental le llaman y aprendo más de Chile,pó! y me acuerdo de Atina y su increíble barra...¿te dai cuenta?
beso Ma Celia