
Un
estudio
de CEPAL realizado en 16 países de la región muestra que más del 50% de los niños y adolescentes recibe algún tipo de violencia. Hasta más del 80% de los adultos
concibe estas prácticas como “naturales” en el proceso de aprendizaje.
Pese a la falta de metodología que permita comparar los distintos tipos de
maltrato, el informe rescata estudios nacionales que muestran la generalización de
esta práctica.
En Colombia, 42% de las mujeres informó que sus parejas o esposos castigaban a
sus hijos con golpes. En Uruguay, 82% de los adultos encuestados reportó alguna
forma de violencia psicológica o física hacia un niño en el hogar.
En Costa Rica, 65,3% de los adultos ejerce algún tipo de violencia física
contra sus hijos, en Chile el 75,3% de los niños encuestados ha recibido algún tipo de violencia por parte de sus padres.
En
Las
más habituales son la violencia física “menos grave”, que se expresa en
cachetadas, pellizcos, golpes en brazos, piernas y cabeza, y el maltrato
psicológico, que incluye insultos, burlas, descalificaciones, encierro e
incluso expulsión de la casa.
Resulta difícil detectar la violencia dentro de los hogares, ya que estos se
conciben como “espacios de protección”, y a los padres y adultos como
“protectores” de los niños y adolescentes.
Las denuncias reflejan una pequeña parte de los casos de violencia.
Muy pocos
llegan a la justicia y escasos agresores son procesados. El miedo a la
represalia, no saber cómo denunciar y la “naturalización” de la práctica son
algunas de las causas.
Esta problemática no es exclusiva de América latina. En 2003, Unicef publicó
que 3.500 niños mueren anualmente por esta causa en los 27 países más
industrializados. EE.UU.
presenta un índice alto de muertes por maltrato: cuatro niños por día, según
Safe Horizon.

Los antecedentes familiares de violencia doméstica es un alto factor de riesgo, de acuerdo a Unicef. Si el padre o la madre han sufrido una experiencia similar en
su niñez, es muy probable que repitan el modelo. La prevención temprana es
indispensable.
El maltrato atenta contra los
derechos
básicos de niños y adolescentes. A pesar de las medidas tomadas por cada
Gobierno, y los compromisos internacionales, aún no se encontraron políticas
adecuadas para acabar con esta práctica generalizada.
La violencia sobre los niños es injustificable y prevenible. Erradicarla requiere de un
trabajo conjunto entre las distintas instituciones, para cambiar la mentalidad
y la cultura que avala estos comportamientos como forma de educar.



















Castigos y violencia
La violencia intrafamiliar es un tara social en Costa Rica. A pesar de los esfuerzos en materia de legislación para asegurar castigos para los o las agresoras el fenómeno no cede.
Son los niños y las mujreres el principal blanco, o por lo menos los casos que más se descubren. Me imagino que en el caso de los hombres los tabúes sociales les impiden acudir a las autoridades para denunciar el maltrato.
Te imaginas bien.
Lic. María Celia Lassus