¿Quemar discos o combustibles fósiles para obtener música?
En más de una ocasión he discutido con amigos sobre la licitud de descargar música sin pagar por ella.
Me cuesta trabajo entender por que muchos resultan escrupulosos defensores de la industria discográfica, pero gracias a una nota que publica el New York Times, ahora tengo un argumento genial, y apegado a mi consciencia.
De acuerdo con un estudio realizado por par de académicos de Carnegie Mellon University y un tercero de Stanford University, la descarga de música es significativamente mejor para el calentamiento global por la cantidad de gases de efecto invernadero que se emiten por un CD comparado con una descarga digital.
El estudio que fue financiado en parte por Microsoft muestra que descargar un álbum por internet reduce emisiones entre un 40 por ciento, si uno la quema en un disco y un 80 por ciento si lo descarga a un iPod, por ejemplo, en comparación con el mejor escenario para la compra de un CD. La ventaja se deriva que un CD debe ser fabricado, produciendo emisiones por sus componentes como el plástico y además el transporte hasta la tienda.
El estudio contempla varios escenarios. Por ejemplo, caminar a la tienda a comprar un disco en vez de manejar, sería casi equivalente en términos de emisiones a si uno descarga la música y la quema a un CD.
Hasta aquí todo es legal, por supuesto. Lo que no aborda el estudio es cómo se compararía en términos de emisiones si en vez de depender de grandes servidores y alto consumo de energía que supone una tienda de música en línea como iTunes, bajáramos música compartiendo las capacidades de nuestras computadoras personales. Así funcionan los sistemas peer to peer, y en su versión más sofisticada Bit-torrent.
A riesgo de llevar demasiado lejos el argumento, seguramente resulta más eficiente en uso de energía. Pero tomando el tema en serio, hay algo más que decir sobre la pertinencia de mantener y defender un modelo de producción industrial, como el fabricar CDs, para un bien cultural como la música cuando hay tecnologías mucho más eficientes para su distribución.
Es relevante porque como afirma el abogado y académico de Harvard Yochai Benkler el modelo de negocio y sus costos son completamente distintos. Producir un disco tiene un costo, por supuesto, que puede llegar incluso a miles o millones de dólares. Pero una vez que se tiene una copia y se cubre ese costo, el costo marginal para distribuir copias nuevas es mucho más bajo en redes P2P Las tecnologías digitales y la arquitectura de Internet facilitan enormemente copiar y distribuir un disco sin pagar por este.
Y pese a los esfuerzos de la industria discográfica, el modelo de negocio y los márgenes millonarios que obtenían en el modelo de producción industrial difícilmente van a regresar. Benkler no aboga por la piratería pero si argumenta que la industria de la música debe reconocer esta nueva realidad y buscar modelos de negocio innovadores, como lo hizo Apple con el modelo iPod -iTunes. Aquí pueden descargar su libro, que es un asombroso análisis del impacto de las redes y tecnologías digitales en todos los aspectos de la sociedad actual, desde la política hasta la economía.
En México la industria discográfica sigue empeñada en regresar al pasado así sea mediante la imposición de un modelo policial No estoy a favor de la piratería, y por eso no compro discos en la calle que alimentan ingresos del crimen organizado.
Y hasta hace poco, la industria no dejaba opción más que descargar música sin pagar por ella. Afortunadamente, iTunes abrió por fin en México. Así, es posible bajar música de manera legal y al mismo tiempo combatir el cambio climático






