Un comienzo (Gary Smalley y John Trent)
Conocimos un matrimonio rico de Dallas
con una gran dificultad para enseñar a sus hijos a servir. Una de las
razones era que los niños siempre tenían todo lo que querían. Estaban
tan acostumbrados a recibir, que "servir" sonaba como una actitud de la
Edad Media...o de Marte,
El padre de aquella familia percibió que era un poco tarde para comenzar a enseñar eso a sus hijos, mas, al final de cuentas, antes tarde de que nunca.
Una semana, aproximadamente, antes del feriado del Día de Acción de Gracias, el comunicó a su familia:
- Vamos a hacer algo diferente en este feriado.
Los adolescentes se sentaron para oír. Siempre que el padre hacía este tipo de anuncio, se estaba refiriendo a algo exótico, del tipo ir a velear a las Bahamas.
Mas no fue así esta vez.
- Vamos a la casa de la misión para servir la cena de Acción de Gracias a los pobres y desabrigados - dijo el padre.
- Nosotros vamos a que?
- Usted solo puede estar jugando, verdad? Di que es broma, papá.
Mas
el no estaba jugando. Aunque aburridos, todos obedecieron a la decisión
firme del padre. Que será que estaba pasando con su padre? Estaba muy
extraño...Servir en la casa de la misión! Que dirían sus amigos?
Nadie
tenía la menor idea de lo que pasaría ese día. Ninguno de ello se
recordó de un día mas feliz pasado en familia. Se juntaron en la cocina
apretada, servir el pavo y las salsas, cortaron las tortas y reabastecieron
innúmeras tazas de café. También jugaron con los niños menores y
escucharon las historias de los mas viejos sobre el Día de Acción de
Gracias.
El padre quedó extremamente feliz (o mejor, sorprendido?)
con la actitud de sus hijos. Mas todo eso no se podía comparar al
pedido hecho semanas después.
- Papá, queremos volver a la casa de la misión para servir la cena de Navidad.
Y
fueron. Como ya se esperaba, los adolescentes encontraron algunas de
las personas que habían estado allí el Día de Acción de Gracias. No
consiguieron sacarse de la cabeza a una familia necesitada en especial
y ahora, sus rostros se iluminaron al rever
aquellas personas en la fila, esperando por el alimento. Desde
entonces, han mantenido contacto. Los adolescentes se arremangaron mas
de una vez para ayudar a las familias de los barrios mas pobres de Dallas.
Hubo un cambio marcante en aquella casa. Los hijos pasaron a valorizar todo lo que tenían. Los padres notaron que ellos se volvieron mas serios...mas responsables. Si, fue un comienzo tardío. Mas fue un comienzo.
Porque
tampoco el Hijo del hombre ha venido para ser servido, sino para servir
y dar su vida en pago de la libertad de todos (Marcos 10.45)






