En estos últimos meses, por motivos familiares relacionados con una herencia, he tenido que recurrir a más de una abogado.
Mi experiencia anterior con ellos, se limitaba a una muy distendida relación, debido a que este grupo de profesionales colegiados tenían en el canal que yo dirigía un espacio, “Diálogos y Polémicas con el Colegio de abogados”.Todos los participantes son hombres y mujeres cultas, con un compartido apetito por la literatura, y los temas de contingencia de la comunidad. Por tal motivo me hice a la razón que en su mayoría estos profesionales, eran tipos cultos, y depositarios de mi confianza, y de la de cualquiera.
A poco andar debí recurrir a uno que obviamente no estaba entre este entrañable grupo que mas arriba nombre. Me reservare el nombre del tinterillo del que les contare , pero tengo la certeza que cuando algunos lean esta nota, mas que necesitar saber su nombre, recordaran algún episodio parecido al que yo y mis hermanos hemos vivido .El señor será denominado en este articulo como el señor “M”, por mentira, por mediocridad. “El señor M, (tinterillo que para abogado no da) “.Nos recibió en su oficina ubicad en el centro de Puerto Montt, nos pidió firmar un poder ante notario.El que luego no coincidía con lo que le señalamos queríamos darle como representación, o sea, el se adjudico no solo la representación si no también el cobro de platas.
Entre los herederos existe una persigan fallecida, a la que el Señor M, intentaba hacer pasar por viva, según el para hacer menos compleja la cobrazas de las platas de la herencia, ante le Tesorería de la Republica.
Por lo anterior ya la cosa me empezó a oler mal, tenía olor a trucho. Así fue que concurrí a otro abogado, el que al parecer estaba más impresionado que yo, de tanto tramite inoficioso de su colega, y aun más impresionado de la intención de hacer pasar muertos por vivos.
Pero la cosa no terminaba allí, cuando el abogado nuevo calculo las platas de la herencia para cada hermano, grande fue mi sorpresa. Cuando la lucas eran más, y no las que la calculadora del señor abogado M. sumo , que obviamente eran menos. Pase de une estado de rabia, a molestia, pasando hasta por el escepticismo .
Es que saberse tan ignorante no es facil. Luego esto me señalo la profunda ignorancia que solemos tener , los que de leyes no sabemos, y depositamos la confianza en una abogado Por suerte entre tanta fauna indeseable del rubro, encontré a este segundo profesional, que si tenia claro, “que es su profesión”, no usaba el desconocimiento para aprovecharse de sus clientes, si no por el contrario hasta los instruía. Incluso en su compañía definí lo que me pasaba, “como asalto sin arma de fuego o blanca, en lugar no habitado”.Era un robo a todas luces, de cuello y corbata pero robo al fin.
Después de eso, me pregunte, ¿ que definía a un abogado?. Un abogado (del latín advocatus, "llamado en auxilio") es aquella persona que ejerce profesionalmente defensa (judicial) de las partes en juicio y en toda clase de procesos judiciales y administrativos. Además, asesora y da consejo en materias jurídicas. En la mayoría de los ordenamientos de los diversos países, para el ejercicio de esta profesión se requiere estar inscrito en un Colegio de Abogados, o bien tener una autorización del Estado para ejercer.
"Llamado en Auxilio"
Abogado Pero también descubrí que el Colegio de Abogados en Chile solo puede hacer amonestaciones éticas, no tiene ninguna incidencia en verificar o menos castigar legalmente acto punitorio de un Abogado de la Republica. La producción de abogados es tanta, salen tantos profesionales en este ámbito al mercado, que medir su calidad y aumentar su especialización, es un tema que ya se escapo de las manos. Son tantos los abusos no detectados, no denunciados sobre todo en sectores rurales, que muchas veces el abogado que representa termina recibiendo más plata que los mismos herederos.
La denuncia en tribunales por prácticas poco éticas de algunos abogados es de una incidencia bajísima, por no decir nula. No es fácil encontrar a un abogado que se querelle contra otro, por actos reñidos con al proceder, la norma, y el ejercicio ético de la profesión
Y por ultimo, ¿por que comparto esta experiencia?, por algo simple. Siempre he tenido cuidado de no firmar algo que no leo bien. Pero si firmo algo espero al menos que luego no me cambien el texto por otro, ya que allí, la verdad no se que mas puedo hacer para resguardarme. "Llamado en auxilio" es sinónimo de abogado en latín, eso fue lo que grite cuando di con el segundo abogado que me salvo del robo de cuello y corbata del Señor “M”
¿Pero que pasa con los que con menos suerte que yo, están hoy siendo asesorados, y engañados por los muchos señores “M”que ejercen en el país?



















Una vez
Una sola vez he tenido que recurrir a un abogado, para librarme de una arrendataria que no pagaba. Ahí me enteré que tenía que presentar testigos de que esta no me había pagado y de adónde iba a sacar testigos. Solución: testigos falsos con pleno consentimiento y complicidad del abogado ¿Qué tal?.